Graciela Villasís Rojas

Hilberto Mascarenhas Silva Alves, ex encargado de la División de Operaciones Estructuradas de Odebrecht, conocida como caja 2, declaró ayer al fiscal José Domingo Pérez, durante el interrogatorio en Salvador de Bahía, en Brasil, que Jorge Barata le solicitó que desembolsara dinero para que la constructora financiara campañas políticas en el Perú.

Según fuentes de El Comercio, el ex ejecutivo confirmó, además, que el dinero que envió al Perú provenía de la caja 2.

Asimismo, según las mismas fuentes, Silva detalló que el dinero ilícito se transfirió a las cuentas del ‘doleiro’ (persona que traslada dinero ilegal) Olivio Rodrigues y que este, una vez en el Perú, habría entregado este monto a una empresa peruana y que luego fue recibido por Barata.

Silva agregó que no hay duda de que el dinero se entregó, pues los movimientos fueron autorizados por el ex jefe de Odebrecht en América Latina y Angola Luiz Antonio Mameri.

En la diligencia –que duró aproximadamente tres horas–, también estuvieron presentes el fiscal adjunto Henry Amenábar, la abogada de Keiko Fujimori, Giulliana Loza; el abogado de Jaime Yoshiyama, Humberto Abanto; y el abogado de Augusto Bedoya Cámere, Rafael Vega.

El interrogatorio fue realizado como parte de la investigación por lavado de activos que se sigue a Keiko Fujimori y a otras personas vinculadas a Fuerza Popular por los aportes que habrían recibido de Odebrecht para la campaña presidencial del 2011.

Asimismo, ayer se cumplió un segundo interrogatorio a Silva sobre el caso de Gonzalo Monteverde Bussalleu, cuya empresa Construmaq habría recibido US$29 millones de Odebrecht que luego habrían sido entregados a funcionarios peruanos. En dicha diligencia, estuvo la procuradora adjunta Silvana Carrión.

—Los correos—
En setiembre del 2018, El Comercio reveló que Jorge Barata, ex jefe de Odebrecht en el Perú, y Luiz Antonio Mameri intercambiaron, entre abril y mayo del 2011, dos correos electrónicos encriptados en los que dejaron constancia de los aportes a la campaña presidencial de ese año en el Perú.

En estas comunicaciones, Mameri autorizó el pago de US$4 millones bajo el nombre clave de “Campaña Nacional 3”. El mensaje, enviado el 27 de abril del 2011 por Jorge Barata a través de su correo encriptado U0021@fox.com a la dirección electrónica U0025@fox.com, perteneciente a Mameri, señala:

Nombre clave: Campaña
Nacional 3
UE: Escritorio DS
Valor: US$4’000.000
Evento: Campaña
Del valor de US$3’000.000 no serán gastos de Perú, seremos solo el canal de operación.
Gracias.

El 10 de mayo del 2011, tres semanas antes de las elecciones en las que se disputaron la Presidencia de la República Ollanta Humala y Keiko Fujimori, Mameri respondió con otro correo a Barata con el asunto: “Nuevo Programa: Aprobado” e indica:

Sobre los 3 que no son del 21, asunto acordado con mi jefe. Pida a su jefe que verifique con mi jefe a quién va el costo.
Cualquier duda, conversamos personalmente.

Silva habría hecho referencia a esta autorización para la entrega de dinero para las campañas electorales de Humala (US$3 millones) y Fujimori (US$1 millón) en el 2011. El ex presidente de la constructora Marcelo Odebrecht dio la autorización para ese desembolso.

Cabe precisar que Barata indicó que la constructora también aportó a las campañas de Alejandro Toledo del 2011 (US$700 mil a través de su jefe de seguridad Avi Dan On), Pedro Pablo Kuczynski en el 2011 (US$300 mil a través de la ex embajadora Susana de la Puente), Alan García en el 2006 (US$200 mil a través del ex ministro Luis Alva Castro) y por el No a la revocatoria de Susana Villarán en el 2013 (US$3 millones a través de su gerente municipal José Miguel Castro y del publicista brasileño Valdemir Garreta).

—El funcionamiento de la caja 2—
Hilberto Silva relató que la División de Operaciones Estructuradas contaba con tres “fases”. La primera generaba los recursos económicos para la caja 2 y se encontraba a cargo de Marcos Grillo; la segunda era la propia caja 2, que se encontraba a su cargo y se encargaba de la administración de los recursos ilícitos para transferirlos previa autorización de un líder empresarial; la tercera es la entrega de los pagos no contabilizados a través de ‘doleiros’ y del referido Olivio Rodrigues, quien se encargaba de los pagos internacionales a través de ‘offshores’.

Silva enfatizó que por su cargo como administrador del dinero de la caja 2 no tiene por qué conocer los detalles de la fase de generación del recurso ni de cómo se entregaba el dinero al beneficiario porque no era su función. Es por ello que no pudo precisar los destinatarios del dinero que preparó para los pagos en el Perú. Sin embargo, confirmó que sostuvo conversaciones telefónicas con Barata sobre estas solicitudes de dinero y la existencia de correos encriptados.

-La respuesta de los abogados-

Ayer, este Diario buscó comunicarse en reiteradas ocasiones con Giulliana Loza y Humberto Abanto, abogados de Keiko Fujimori y Jaime Yoshiyama, respectivamente, pero no obtuvo respuesta.

Esta mañana, Giulliana Loza, abogada de Keiko Fujimori, señaló que si bien se realizó la declaración del ex funcionario de Odebrecht, “Da Silva no reconoció entrega de dinero ilícito; por el contrario precisó la licitud del origen de los fondos”. Añadió que “no confirmó entrega de dinero a Barata ni haber hablado con él para entrega de dinero”.

Mientras que Humberto Abanto, abogado de Jaime Yoshiyama, indicó  a El Comercio que “lo cierto es que [el ex encargado de la División de Operaciones Estructuradas de Odebrecht] hizo los pagos que autorizó [Luiz Antonio] Mameri sin saber por qué ni para quién, porque no era su tarea”.