Jonathan Castro

Casi cuatro años después de que se exhiban por primera vez cuatro libretas de la ex primera dama Nadine Heredia, la acusación fiscal presentada contra los líderes del Partido Nacionalista permite conocer el valor de estos documentos en la investigación por lavado de activos en las campañas presidenciales del 2006 y 2011.

El documento presentado por el fiscal Germán Juárez, al que tuvo acceso El Comercio, señala que estas agendas sirven para corroborar la estrecha relación entre Ollanta Humala y Nadine Heredia con funcionarios del gobierno del ex presidente de Venezuela Hugo Chávez, y con los dirigentes del Partido de los Trabajadores de Brasil, quienes habrían ordenado las entregas de dinero ilícito a las campañas nacionalistas.

Los arqueos de caja hechos a mano por la lideresa nacionalista corroborarían la hipótesis del lavado de activos. El fiscal Germán Juárez Atoche ha incluido extractos de los manuscritos en su acusación. En el 2017, la defensa de Heredia quiso invalidar estos documentos, pero el Poder Judicial rechazó este pedido.

—Coordinaciones venezolanas—
De la agenda conocida como “Solo para mujeres”, escrita en el 2007, la fiscalía recoge anotaciones sobre las relaciones con funcionarios venezolanos en torno a la primera campaña de Humala. La más importante es la que aparece en la página 53: “El ‘Gordo’ ha girado vía DHL u otra vía no bancaria a Pilar o alguna otra encargada y esta persona lo deposita o da a Ilan”.

Según la fiscalía, el apodo el ‘Gordo’ correspondía al ex presidente Hugo Chávez, e Ilan al hermano de Nadine, Ilan Heredia Alarcón.
Además, la acusación incluye una anotación que haría referencia a conversaciones con el entonces canciller Nicolás Maduro –actual presidente de Venezuela– sobre apoyo logístico para la cumbre de APEC y otros eventos. La fiscalía señala que hay un interés cercano del lado venezolano, pues Heredia anota que debe contarle sobre “la situación jurídica de OHT”.

La fiscalía también ha utilizado dos fragmentos sobre diplomáticos: una sobre una reunión con Virly Torres, en la Embajada de Venezuela en Lima, y tres teléfonos del ex embajador peruano en Venezuela Luis Raygada, simpatizante del chavismo.

La visita a Torres habría sido para recoger dinero enviado por el Gobierno de Venezuela, según la fiscalía. Ella fue señalada como la funcionaria que entregó dinero a la campaña nacionalista del 2006.

—Enroque por Brasil—
En la misma agenda, Heredia realiza anotaciones sobre los inconvenientes de su relación política con Chávez, y hace algunas alusiones a simpatías con el Partido de los Trabajadores de Brasil, del entonces presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

La agenda de marca Renzo Costa contiene detalles sobre reuniones con personajes brasileños que en los últimos años se convirtieron en protagonistas del Caso Lava Jato, entre los que se encuentran directivos de las constructoras Odebrecht y OAS.

Heredia apuntó citas con el ex superintendente de Odebrecht en el Perú Jorge Barata, y también con los directivos de OAS Valfredo de Asis y Léo Pinheiro –anotado bajo el nombre de Joa Pineiro– en Lima en el 2010 [ver infografía]. En otra libreta anota una cita aún más importante: con Lula da Silva en el Swissotel, sin precisar la fecha exacta.

Además, anota coordinaciones en Lima con el publicista brasileño Valdemir Garreta en los últimos meses del 2010, cuando calentaban los motores de la campaña presidencial que llevaría a Humala al poder. Garreta habría recibido pagos de Odebrecht para asesorar esa campaña.

—Arqueo de las cajas—
La fiscalía sostiene que los aportes ilícitos al nacionalismo no solo se usaron en las campañas electorales, sino que “la parte restante fue empleada para el incremento de su patrimonio y otra se mantuvo oculta”. Por ello, otro conjunto de anotaciones han servido para argumentar que Heredia tenía la capacidad de disponer sobre los fondos recibidos.

Para ocultar los fondos, Heredia se habría valido de su amiga Rocío Calderón y su madre Antonia Alarcón. La fiscalía cuenta con información sobre un presunto contrato ficticio entre Calderón y la constructora OAS, por el que la abogada recibía US$10 mil mensuales. Descontados los impuestos, ella le entregaba aproximadamente US$9 mil a Heredia, monto que coincide con las anotaciones del arqueo de caja escritos por la ex primera dama en una de sus agendas al lado de la palabra “Chio”.

Calderón también habría guardado el dinero ilícito en una caja de seguridad, de la que fue retirando fondos en pequeñas cantidades. La tarjeta de crédito adicional que sacó en favor de Heredia habría sido para que use este dinero maculado.

En otra anotación, Nadine Heredia coloca la cifra de US$1,9 millones al lado de la anotación “Caja Flor”. Esta correspondería a un fondo resguardado por su madre Antonia Alarcón, que habría sido utilizado para incrementar su patrimonio entre el 2010 y el 2013. De acuerdo con pericias hechas contra ella, se detectó un balance negativo que alcanzaba los S/783 mil en el 2016. Sus ingresos no guardan relación con sus gastos.