Martín Calderón

La placa dorada ubicada en el escaño del congresista Edwin Donayre fue retirada ayer luego de la decisión del pleno del Congreso de levantarle el fuero. Mientras ello ocurría en el hemiciclo del Palacio Legislativo, sus asesores retiraron sus pertenencias y abandonaron el Parlamento.

Hoy ya no fue posible acceder al despacho de Donayre, ubicado en el segundo piso de la sede José Faustino Sánchez Carrión del Congreso. Tampoco se pudo ubicar al legislador al número celular que empleó cuando ejercía sus funciones parlamentarias.

Por la tarde, el Congreso retiró a Edwin Donayre de la lista de legisladores que figura en su portal web oficial. Fuentes parlamentarias informaron que asesores del congresista fueron cesados por ser personal de su confianza. Agregaron que el despacho de Donayre quedó cerrado.

Donayre contaba con nueve trabajadores a su cargo: dos asesores, tres técnicos, un coordinador, dos auxiliares y un asistente, según registra el portal de Transparencia del Congreso. Ninguno de ellos fue visto este viernes en el Palacio Legislativo.

“[El despacho] ya no funciona desde hoy”, confirmó Marianela Vidal Bermúdez, asesora de Donayre, en breve diálogo con este Diario.

El escaño de Donayre se encuentra detrás del que ocupa Gino Costa

La resolución de vacancia de Donayre ya se encuentra lista y lleva la firma del presidente del Congreso, Daniel Salaverry. Esta será publicada mañana en el diario oficial El Peruano, precisaron las mismas fuentes parlamentarias.

La medida será comunicada el próximo lunes al Jurado Nacional de Elecciones (JNE), que deberá convocar al accesitario de Donayre, Luis Iberico, para que se incorpore al Parlamento.

El general del Ejército en retiro sufrió el levantamiento de su inmunidad parlamentaria a pedido del Poder Judicial, que lo condenó a cinco años de prisión efectiva por peculado en agravio del Estado.

En dos instancias, Donayre fue encontrado culpable de apropiación indebida y desvío de combustible cuando estuvo al frente de la Región Militar Sur, como comandante general del Ejército, entre enero y agosto del 2006.

La Policía Judicial lo buscó ayer en su casa para capturarlo, pero no lo encontró. Por ahora permanece prófugo.