El ex presidente Pedro Pablo Kuczynski (PPK) y su defensa legal se alistaban para sustentar ayer la apelación a la detención preliminar por 10 días que cumple desde el miércoles pasado cuando la fiscalía anunció que acababa de solicitar su prisión preventiva.

La medida fue comunicada por el fiscal superior Hernán Mendoza Salvador, del equipo especial Lava Jato, segundos después de que se iniciara la audiencia de apelación a la detención preliminar, a cargo de la Primera Sala Penal de Apelaciones Nacional Permanente Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios.

Mendoza dio cuenta de que la fiscalía acababa de formalizar una investigación preparatoria a Kuczynski y requería su prisión preventiva, por lo que solicitó que no se realice la audiencia de apelación a su detención preliminar.

César Nakazaki, abogado del ex mandatario, calificó esa medida de “emboscada” y “estrategia de presión” contra la sala, presidida por el juez Juan Guillermo Piscoya.

El pedido de prisión preventiva contra Kuczynski, formulado por el fiscal José Domingo Pérez, es de 36 meses por el presunto delito de lavado de activos, por pagos que recibió de Odebrecht la empresa de Kuczynski, Westfield Capital.

La fiscalía solicitó la misma medida para Gloria Kisic Wagner, ex secretaria personal de Kuczynski, y José Luis Bernaola Ñufflo, ex chofer del ex mandatario. Ambos son investigados por el presunto delito de lavado de activos y también se les dictó detención preliminar.

La sala, presidida por el juez Piscoya e integrada por los magistrados Marco Angulo Morales y Víctor Enríquez Sumerinde, desestimó el pedido de suspender la audiencia.

En la noche, el tribunal rechazó la apelación de PPK contra la detención preliminar. El magistrado Piscoya consideró que la medida dictada en primera instancia resultaba proporcional, pues la fiscalía contaba con elementos suficientes para sustentar la imputación por lavado de activos y el ex mandatario habría intentado perturbar la actividad probatoria del Ministerio Público.

El juez Piscoya señaló que Kuczynski había entregado información incompleta, por ejemplo, sobre Denise Hernández, señalada como la contadora de Westfield Capital. Si bien la defensa de PPK ofreció a Hernández como testigo, no especificó dónde podía ser ubicada.

Por el contrario, la sala dejó sin efecto la detención preliminar dictada contra Gloria Kisic Wagner y José Bernaola Ñufflo. En sus casos, el juez mencionó que no existe indicios suficientes sobre el peligro procesal o de fuga.

Ahora, Kuczynski deberá enfrentar la otra medida restrictiva solicitada en su contra. El juez Jorge Chávez Tamariz, del Tercer Juzgado Nacional Permanente Especializado en Delitos de Corrupción de Funcionarios, se encargará hoy de evaluar, desde las 9 de la mañana, si Kuczynski, Kisic y Bernaola deben cumplir prisión preventiva.

—Defensa—
“Han destruido mi reputación. La de un hombre que ha trabajado 60 años y ha llegado a esto por la comisión Lava Jato [del Congreso]”, dijo Kuczynski cuando tomó la palabra para defenderse de las acusaciones de la fiscalía durante la audiencia de ayer.

El ex mandatario aseguró que el dinero que recibió su empresa de Odebrecht es legal, fue bancarizado y no se trata de sobornos.

También rechazó que intente fugarse del país u obstruir las investigaciones, como asegura la fiscalía.

Agregó que tiene una válvula artificial en el corazón y que “en algún momento” requerirá de un permiso para atenderse en Estados Unidos.

“Si no, seré un cadáver, porque es una enfermedad peligrosa”, afirmó.

Por su parte, Nakazaki dijo que el pago a Westfield por asesorías no provino de la llamada caja 2, que utilizó Odebrecht para entregar sobornos.

También aseguró que su representado ha colaborado con las investigaciones y se ha allanado al levantamiento del secreto de sus comunicaciones y al secreto bancario.

El fiscal Mendoza refutó esa versión y dijo que el ex mandatario no entregó toda la documentación que se le requirió sobre sus cuentas.

Además, consideró que el impedimento de salida de país que se le dictó en marzo del 2018 no era suficiente para garantizar que no escapara. Por ello, pidió que permanezca detenido.

Nakazaki también asumió la defensa legal del ex chofer de Kuczynski, quien se defendió entre lágrimas.

Bernaola aseguró que el dinero que recibió en sus cuentas bancarias servían para “pagar el mantenimiento del carro [de Kuczynski], comprar gasolina, comida para los animalitos y pintar la casa por orden de la señora Nancy Lange [esposa del ex mandatario]”.

Gloria Kisic mencionó que la relación que tuvo con Kuczynski fue “estrictamente laboral” y se basó en la confianza entre ambos.