Por: César COLOMA PORCARI

Hasta hace algunos años se consideraba pecado comer carne en Semana Santa y para evitar el fuego del infierno, había que comer solamente pescado. Por ello se crearon platos, sin carne, como el chupe de pescado o chupe de viernes (día que tampoco se podía comer carne), sobre el cual Juan de Arona, en su “Diccionario de peruanismos”, de 1884 (página 173), nos explica que “tiene alguna analogía con la cazuela chilena y con el pebre. Se hace (…) con pescado para que constituya el de viernes”.

Ricardo Palma señala que la palabra chupe viene del quechua y que es un “Guisado muy sabroso en el que entran leche, papas amarillas (…) huevos (…) y otros condimentos” (“Neologismos y americanismos”, Lima, Imprenta y Librería de Carlos Prince, 1896, p. 28).
En la “Enciclopedia ilustrada del Perú” de Alberto Tauro del Pino (Lima, Peisa, Empresa Editora “El Comercio S.A., 2001,, tomo 5, página 670), se dice que es una “sopa típica a la cual se aplica diversos nombres según los ingredientes que predominan en su elaboración”, indicando que es de remoto origen precolombino y que mucho “gustaron los conquistadores de esta sopa; pero aún le añadieron pescado, legumbres y queso”.