MySpace ha confirmado lo que se temía: toda la música subida a la web entre 2003 y 2015 ha sido completamente eliminada.

Tal y como asegura la empresa, un fallo producido hace un año durante una migración de servidores hizo que no se copiaran los archivos con más de tres años de antiguedad, lo que supone la eliminación de más de 50 millones de canciones de 14 millones de usuarios. Un error catastófrico y técnicamente posible, aunque Andy Baio, conocido experto en tecnología estadounidense, tiene otra teoría sobre el tema: “Soy profundamente escéptico acerca de que esto fuera un accidente. La incompetencia flagrante puede ser una mala estrategia de relaciones públicas, pero a pesar de todo suena mejor que “no podemos molestarnos con el esfuerzo y el coste de migrar y alojar 50 millones de MP3 viejos“.

Aunque MySpace asegura que los archivos posteriores a 2015 han sido recuperados, hay un pequeño problema: casi nadie seguía utilizando MySpace en 2015. Sin embargo durante varios años de la pasada década, aproximadamente hasta 2009, fue la red social por excelencia y el principal medio para compartir música para muchos grupos independientes, así como la plataforma que hizo posible el éxito temprano de Artic Monkeys, Calvin Harris, Lily Allen o Kate Nash. Hoy MySpace existe a duras penas entre el cariño y la nostalgia de algunos de sus antiguos usuarios y la mofa de otros que ven en él lo mismo que en Fotolog: la verguenza de su pasado adolescente. Queda, eso sí, algún nostálgico caminando por el desierto.

La noticia ha vuelto a reavivar una discusión recurrente dentro de los artistas y consumidores de música, la de no confiar en la nube y los servicios digitales como si fueran a existir eternamente en algún lugar supraterrenal. Al final, y por lógico que parezca no está de más recordarlo, supone confiar en servidores físicos propiedad de empresas con intereses particulares y, en la inmensa mayoría de los casos, diferentes o incluso opuestos a los de sus usuarios. Y pueden pasar cosas como esta sea en MySpace, Soundcloud, Spotify o Apple Music, por lejano que pueda parecer hoy. Así que ya sabéis: hacer copias de seguridad nunca está de más.