El ex secretario general de Fuerza Popular Jaime Yoshiyama retornó la noche del domingo al Perú y se entregó a la justicia, luego de permanecer prófugo durante casi cuatro meses. El ex ministro de Transportes y Comunicaciones deberá cumplir una orden de 36 meses de prisión dictada en noviembre pasado en el marco de una investigación por presunto lavado de activos.

Yoshiyama regresó junto a su abogado Humberto Abanto en el vuelo “DL-151”, procedente de Atlanta, Estados Unidos.

En breve comunicación con El Comercio, Abanto indicó que su cliente se puso a disposición de las autoridades, porque ahora no existe ningún peligro para su salud. Anteriormente, el letrado explicó que Yoshiyama no podía subirse a un avión, debido a una operación que le realizaron a uno de sus ojos en la ciudad de Miami.

Por medio de su cuenta de Twitter, Abanto publicó una foto al lado de Yoshiyama en el avión que los trae a Lima.

“Los cobardes juzgan desde su cobardía, los traidores desde su traición y los miserables desde su miseria. Para los que no conocen el valor de la palabra, aquí vamos a Lima Jaime y yo para demostrar que con la verdad ni se ofende ni se teme”, escribió.

Una fuente cercana al ex secretario general de Fuerza Popular señaló a este Diario que este no piensa acogerse a ningún proceso de colaboración eficaz.

Jaime Yoshiyama fue detenido por la Policía Nacional en el aeropuerto internacional Jorge Chávez.

El Instituto Nacional Penitenciario (INPE) deberá definir en las próximas horas la cárcel donde será internado el ex dirigente fujimorista.

Yoshiyama- de acuerdo a la tesis del fiscal José Domingo Pérez, integrante del equipo especial Lava Jato- junto al ex ministro de Vivienda y Construcción Augusto Bedoya Cámere recibió aportes de la constructora brasileña Odebrecht por US$1 millón para la campaña de Keiko Fujimori a la Presidencia de la República en el 2011.

El empresario Jorge Yoshiyama Sasaki, sobrino del ex dirigente fujimorista, reconoció ante el fiscal Pérez el 12 de noviembre pasado que su tío le entregó cerca de US$800.000 en efectivo y le pidió que buscara a personas que prestaran sus nombres para “simular” aportes a Fuerza 2011 (hoy FP) con el dinero que le entregaron algunos empresarios que no querían aparecer públicamente.

El ex ministro de Transportes dijo que los aportes a los que se refirió su sobrino vinieron de una sola persona: Juan Rassmuss Echecopar, empresario nacido en Perú que radicó en Chile y que falleció en el 2016.

Aunque su sobrino habló de cerca de US$800.000 en efectivo entregados por Yoshiyama Tanaka, este no precisó el monto entregado por Rassmuss para la campaña del 2011. “Era de su propia fortuna. Varios cientos de miles de dólares en efectivo. Habrá que hacer memoria [de cuánto fue]. Lo manejaba directamente con el señor con la promesa de que no le iba a contar a nadie”, sostuvo en “Cuarto poder”.

En declaraciones a la prensa en el aeropuerto, Abanto adelantó que Yoshiyama presentará no solo pruebas del aporte de Rassmuss Echecopar, “sino de todos los que se han recibido”.

Explicó que el ex secretario general del fujimorismo será llevado primero a la sede de Requisitorias y luego a la carceleta del Palacio de Justicia.

También aseguró que el responsable por la “integridad física” de su patrocinado será el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Vicente Zeballos.

“Jaime Yoshiyama está aquí para todos los que creían que rehuía de la justicia. Hemos demostrado con su presencia que lo único que tenía era un problema de salud que una vez removido ha permitido su presencia. No tememos a la acción de la justicia, sino que, además, vamos a salir ganando este proceso”, subrayó.