César Romero

En Curitiba, capital del Estado de Paraná, Brasil, se está incubando un mecanismo judicial que podría acabar con la impunidad en el país.

La administración de justicia no es como una película de Marvel con acción trepidante cada dos minutos. Quien piense y espere eso, está equivocado. Es más bien una telenovela, que avanza con lentitud hacia un final que se intuye desde el primer capítulo, pero con una lenta entrega para entender por qué ese final y no otro.

Aprendizaje

Lo importantes es que el Equipo Especial, que lidera el fiscal superior Rafael Vela Barba, está dando los pasos correctos, en la buena dirección para cumplir su trabajo: investigar, obtener las pruebas, acusar y lograr que se dicte una sentencia.

Un aspecto positivo es que por primera vez los fiscales de casos de corrupción han viajado a Brasil y conocieron de primera mano los mecanismos que utilizaba la constructora Odebrecht para encubrir sus pagos ilícitos. Eso es importante para la etapa que viene: acusar y sustentar las acusaciones en el Poder Judicial, no ante un político o ante un periodista, sino ante el juez.

Equipo que trabaja

Luego, un segundo tema es que, hasta ahora, el Equipo Especial parecían ser solo José Domingo Pérez y Rafael Vela. Ellos aparecían como el comienzo y el final de la lucha contra la corrupción y el lavado de activos. Eso no era correcto. Personalizar la lucha contra el crimen, en una o dos personas, es fatal para el país y el sistema judicial.

Curitiba ha mostrado que detrás de ellos hay más fiscales dispuestos y capaces de hacer un buen trabajo. Hay que seguirlos más de cerca. Germán Juárez Atoche, Geovana Mori Gómez, Walter Villanueva Lucho y Elvia del Carmen Caro Izquierdo han sabido llevar adelante los interrogatorios y enfrentar de igual a igual a los mejores abogados de Lima que viajaron para participar en los interrogatorios.

Ellos asumieron el reto cuando Vela y Pérez debieron regresar a Lima antes de lo previsto. Hay Equipo Especial. Esa era la idea cuando el exfiscal de la Nación Pablo Sánchez decidió que no sea un fiscal sino un grupo el que investigue el caso Odebrecht.

Salvador

Cada día en Brasil fue un aprendizaje, un paso adelante en las investigaciones y para acercarse a las sentencias. El periplo a Brasil comenzó el jueves 14 de febrero en la ciudad de Salvador, en el Estado de Bahía, con las declaraciones de Hilberto Mascarenhas Alves da Silva y María Lucía Guimaraes Tavares, ante el fiscal Henry Aménabar, con la participación de la procuradora Silvana Carrión.

La declaración más importante fue la de Alves da Silva. Él era uno de los líderes del sector de operaciones estructuradas de Odebrecht. Les explicó cómo operaban para extraer fondos de la contabilidad formal de la empresa y a través de un complejo mecanismo hacer circular el dinero por bancos, cuentas offshore, empresas de papel y contratos ficticios, a fin de encubrir quién pagaba y quién era el beneficiario final de los sobornos.

Conocer este mecanismo, que se complementó en Curitiba con otros testimonios, será fundamental para que los fiscales puedan sustentar el origen ilícito de los fondos y el encubrimiento de los actos de corrupción.

El acuerdo

La escena se trasladó al día siguiente, viernes 15 de febrero, a Sao Paulo, el centro económico de Brasil. En esa ciudad, en el Consulado General del Perú, se dio el primer paso para la plena colaboración de Odebrecht con la investigación y la obtención de las pruebas.

El fiscal José Domingo Pérez y el procurador Jorge Ramírez firmaron el acuerdo para la colaboración eficaz de la constructora y sus cuatro principales ejecutivos en Lima: Jorge Barata, Ricardo Boleira, Carlos Nostre y Renato Ribeiro Bartoletti.

El documento, de 1.056 páginas, describe los aportes, con pruebas y testimonios, realizados hasta la fecha por Odebrecht y los colaboradores para descubrir y sancionar unos 15 actos de corrupción y 4 casos de lavado de activos en el Perú. No es poca cosa. Es un paso importante en la lucha contra la impunidad.

Ahora viene el segundo paso. El más importante. Un acto que necesita firmeza, seguridad y la suficiente lentitud para ser efectivo. Debe ser limpio, libre de toda sospecha desde el principio hasta el final: la presentación y aprobación del acuerdo por el Poder Judicial.

La aprobación estará en manos de la jueza María de los Ángeles Álvarez Camacho. A ella le corresponde emitir la sentencia que apruebe el acuerdo. El Poder Judicial y el Ministerio Público deben garantizar a la magistrada la calma, confianza y respeto necesario para que emita el veredicto que se necesita. Ni más, ni menos.

El acuerdo firmado en Sao Paulo tendrá valor y se empezará a ejecutar en sus dos vertientes: pruebas para la Fiscalía y beneficios procesales para la empresa, desde el momento en que la jueza lo apruebe.

Los seis de Curitiba

El acuerdo con Odebrecht y los seis testimonios recogidos en Curitiba permitieron a los fiscales del Equipo Especial regresar a Lima con pruebas sólidas en 15 actos de corrupción y tres casos de lavado de activos.

Los casos ya consolidados son: Interoceánica Sur, Metro de Lima, Costa Verde Callao, Vía Evitamiento Cusco, Ositrán, Arbitrajes, Club de la Construcción y de las 7 cuentas abiertas en Andorra. Además de las investigaciones por lavado de activos a Ollanta Humala y Nadine Heredia, Keiko Fujimori y la red de Gonzalo Monteverde. Contra este último, ayer se dictó detención preventiva.

Asimismo, Marcos de Queiroz Grillo, Luiz Fernando de Castro Santos, Sergio Nogueira Panicalli, Igor Braga Vasconcelos Cruz, Luiz da Rocha Soares y Raymundo Trindade Serra han ofrecido nuevas evidencias de otros actos de corrupción.

Grillo explicó que las operaciones de la caja 2, que incluyen el pago de una conferencia del expresidente Alan García, tienen origen ilícito y que la mano de Odebrecht estuvo detrás de esa operación.

Nogueira Panicalli elevó la cifra del soborno por la Interoceánica Sur a 45 millones de dólares; y Trindade Serra reveló los aportes de campaña a Lourdes Flores y congresistas del PPC y el Apra.

Declaraciones que generarán nuevas investigaciones, que se consolidarán con el testimonio que ofrecerá en marzo Jorge Barata. Entonces, todo estará completo y listo para que la justicia actúe.

Funciona la colaboración eficaz

– Curitiba mostró que fuera del Equipo Especial hay otros fiscales que están haciendo su trabajo, en silencio, pero con efectividad. Allí está Elmer Chirre Castillo, el fiscal que ya tiene dos acuerdos de colaboración eficaz con Odebrecht aprobados por el Poder Judicial. En este viaje, Chirre logró que un testigo protegido y un colaborador declaren, vía teleconferencia, en un juicio público en el Perú.

– Relataron que Odebrecht pagó 2,6 millones de dólares al exgobernador regional de Áncash César Álvarez por adjudicarse la construcción de una carretera.

– Los dos testimonios fueron irrefutables y, más las pruebas documentales que han entregado, aseguran la condena a Álvarez.