Lucía Abellán

España ha cancelado la reunión prevista para este viernes con el representante diplomático de Juan Guaidó alegando motivos de agenda. La reunión entre el secretario de Estado para Iberoamérica, Juan Pablo de Laiglesia, y el enviado de Guaidó, Antonio Ecarri, se había fijado para la tarde de este viernes, pero se ha aplazado pocas horas antes. El Ministerio de Exteriores aún está estudiando qué estatus otorgar a Ecarri, que no puede ser nombrado embajador porque ya hay uno —el designado por Nicolás Maduro—, al que no hay ninguna intención de retirarle el plácet. Postergar la reunión da al Ejecutivo español un poco más de tiempo para analizar esta compleja situación y aleja los focos del encuentro, del que había informado EL PAÍS.

El encuentro estaba previsto en la sede del Ministerio de Exteriores, según confirmaron a este diario fuentes de ese departamento el pasado jueves. Esas mismas fuentes matizan que la reunión se producirá en los próximos días y que se analizará la petición que haga Antonio Ecarri. Este diputado de la Asamblea Nacional venezolana —el órgano de poder legislativo reconocido por la comunidad internacional— había aterrizado en España proclamándose “representante diplomático” del país latinoamericano. Pero las sospechas de que Ecarri pudiera dar un paso más y reclamar el título de embajador inquietan a España, que tiene intención de nombrarlo representante personal de Juan Guaidó. Todos los países de la UE que han reconocido a este dirigente como presidente interino han acordado una denominación similar para los emisarios de Guaidó en sus capitales.

El problema deriva de la anómala situación que vive Venezuela. El presidente de facto es Nicolás Maduro, pero ante la grave crisis que experimenta el país, el líder de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, se proclamó presidente encargado y fue inmediatamente reconocido por Estados Unidos. La UE —con España a la cabeza— tuvo sus dudas por el entuerto diplomático que planteaba, pero finalmente el presidente Pedro Sánchez decidió avalar a Guaidó como presidente encargado hasta la convocatoria de elecciones.