Francesco Manetto

El plan del líder opositor venezolano, Juan Guaidó, comenzará a tomar forma este fin de semana. El político que el pasado miércoles desafió a Nicolás Maduro juramentándose como presidente del país busca afianzar sus pasos. Los primeros se darán este sábado. Lo anunció el propio Guaidó en el cabildo abierto o reunión vecinal celebrado el viernes en la plaza Bolívar de Chacao, quizá el municipio de Caracas más simbólico para la oposición. “En cada municipio haremos asambleas populares para rendir honor a las victimas y propagar la información”, avanzó el dirigente de Voluntad Popular. Las protestas que precedieron a las marchas de esta semana dejaron al menos 26 muertos y casi 400 detenidos, sobre todo en los barrios populares.

Fue precisamente a través de esos cabildos que Guaidó, quien asumió las riendas de la Asamblea Nacional el pasado 5 de enero, logró reactivar a la población descontenta con el chavismo para conseguir una exhibición de fuerza sin precedentes en la calle. Tomó el pulso de las bases opositoras y plantó cara al sucesor de Hugo Chávez con una estrategia inicialmente ambigua que, sin embargo, se fue definiendo poco a poco. A través de la interpretación de tres artículos de la Constitución, el presidente del Parlamento puso en marcha un plan para relevar a Maduro, al que considera un mandatario sin legitimidad.

El apoyo explícito de la llamada comunidad internacional, empezando por Estados Unidos, Canadá y los principales Gobiernos latinoamericanos salvo México y Uruguay, resulta determinante. Pero Guaidó necesita también respaldo interno, no solo de sus simpatizantes o de todos los que se fueron alejando del chavismo sino también de una parte de la estructura del Estado, con las fuerzas armadas a la cabeza.

Aquí es donde encajan las actividades previstas para el domingo. Una jornada, señaló el político, que pretende dedicar a la pedagogía entre los militares. Se trata de explicarles el alcance de la ley de amnistía que ofrece a los que abandonen a Maduro. “Nos vamos a organizar en pequeños grupos para que se la entreguen a la familia militar, a sus amigos militares, y después entregarlos a las comandancias cercanas”, dijo antes de destacar el carácter pacífico de esas acciones. Sin el apoyo de al menos un sector de esa “familia” sería imposible alcanzar el poder. Así, pidió a sus seguidores que descarguen el texto de esa norma, lo impriman y entreguen las copias. “En pequeños grupos pueden acercarse a las comandancias y entregarlas”. El objetivo es lograr una quiebra interna de las fuerzas armadas, que en los últimos días ya han dado algunas muestras de hartazgo y han protagonizado amagos de desobediencia.

El tercer paso para continuar con el desgaste del Gobierno será una nueva movilización, prevista para la semana que viene. “Los avisaremos el domingo, estén muy atentos”, adelantó Guaidó. Su compromiso a este respecto no tiene matices: pidió a los venezolanos marchar hasta el restablecimiento de una democracia plena. Es decir, agregó, “hasta que logremos el cese de la usurpación, el gobierno de transición y las elecciones libres”.