Cuando tenía 11 años escuché Eruption en mis clases de guitarra. Sonaba como si viniera de otro planeta. En ese momento estaba aprendiendo los acordes básicos con canciones de AC/DC y Deep Purple. Eruption no tenía sentido para mí, pero era gloriosa, como escuchar a Mozart la primera vez.

Eddie es un maestro de los riffs. Unchained, Take Your Whiskey Home y el comienzo de Ain’t Talking ‘Bout Love. Logra un sonido que no es necesariamente el de una guitarra; son muchas armonías y texturas que emanan gracias a su estilo. Hay una parte en Unchained que suena como si hubiera otro instrumento en el riff. No es una casualidad, sus manos logran eso: la manera en la que sostiene su pick, con su pulgar y su dedo del medio, y su facilidad con el tapping. Además de eso, el sonido de Eddie tiene alma. Es como Hendrix: puedes tocar todo lo que escribió, pero hay algo de esa música que no puedes sacar.

Eddie todavía tiene esa esencia. Vi a Van Halen en su reunión hace unos años y, en el momento en que él saltó al escenario, ese sentimiento que tuve de niño regresó. Es fácil reconocer a un maestro cuando lo ves.

Canciones recomendadas: Eruption, Ain’t Talking ‘Bout Love y Hot for Teacher