Luis Alegría

Cuando se habla de ejemplos de lucha contra la pobreza en el mundo, el Perú suele ser citado por su éxito en esta materia en los últimos 10 años. Aunque en el 2017 la tasa de pobreza subió, la tendencia de largo plazo es marcadamente descendente. Entre el 2007 y 2017, el número de peruanos pobres se redujo 42,8% y, detrás de esa cifra, el crecimiento económico ha sido determinante: en el mismo lapso, el PBI se incrementó en 61%.

El problema es que, conforme se reduce la tasa de pobreza, atacar los remanentes se hace cada vez más complicado. En ese sentido, la Unidad de Análisis Económico de El Comercio estima que, al 2021, la pobreza seguiría afectando a más de 6 millones de personas.

Si en los próximos tres años la economía crece a su ritmo potencial (estimado en 4% anual), entonces la pobreza se reduciría de 21,7% de la población a 18,6%. Ello implica que, al año del bicentenario, en el país habría 6,2 millones de personas pobres.

Esta cifra difiere de las proyecciones oficiales disponibles. En agosto de este año, el Marco Macroeconómico Multianual no hace ninguna referencia cuantitativa a la pobreza, pero en abril de este año el gobierno ajustó su proyección de pobreza, de 15% a un 18% para el 2021.

¿Pero es imposible que se logre la meta? En la Unidad de Análisis Económico estimamos que no es imposible, pero requeriría acelerar la economía bastante más allá de su potencial.

Según nuestro análisis de escenarios, solamente creciendo a un ritmo de 6% anual –dos puntos por encima de lo que sería un ritmo sostenible– se alcanzaría el objetivo planteado. Específicamente, la pobreza bajaría a 17,5%.

Cuando Pedro Pablo Kuczynski asumió la presidencia, su meta original de pobreza era 10% y en medio año se ajustó a 15%. Según nuestro modelo, si se quisiera alcanzar esa tasa, la economía habría de crecer 12% cada año hasta el bicentenario.

Es importante notar que, aún en ese escenario, el rezago respecto de Chile –nuestro eterno ‘benchmark’– seguiría siendo notable. Al 2017, la pobreza monetaria en el vecino del sur era 8,6%.

COMPLICACIÓN EXTREMA
Uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) planteado por las Naciones Unidas (ONU) es eliminar la pobreza extrema del mundo para el 2030. En el Perú se han logrado avances importantes en este indicador, pero el camino para lograr la erradicación de este problema con miras al bicentenario es complicado.

Según nuestras proyecciones, sí es posible erradicar la pobreza extrema, pero ello exige que la economía crezca al menos 5%. En el escenario base, con 4% de crecimiento, se caería a 3,1% de pobreza extrema.

Es importante notar que, en estas proyecciones, asumimos que no hay cambios significativos en la forma en que se diseña e implementa la política social, que ha sido el otro driver importante detrás de la reducción de la pobreza en el país.