La cocina Tex-Mex se corresponde, como su propio nombre indica, con la fusión entre la gastronomía del estado de Texas en EE.UU y algunos platos e ingredientes de su país vecino, México. Las fajitas, el chile y los nachos son tres de sus alimentos principales y los sabores picantes una de sus señas de identidad más conocidas. Pero, ¿cuál es el verdadero origen de la cocina Tex-Mex?

Pues bien, tenemos que remontarnos hasta los siglos XVI y XVII, cuando los colonos españoles llegaron a estas tierras. Sus costumbres culinarias se unieron a las de los indígenas, creando las primeras recetas que hoy en día conocemos bajo esta denominación. Nueces, frijoles, cebollas y especias como el cilantro y el comino se tomaron como propios, enriqueciendo la gastronomía de la región.

Sin embargo, esta no es la única influencia que la cocina Tex-Mex ha recibido a lo largo de las épocas. Años más tarde y a raíz de la llegada del ferrocarril, numerosos mexicanos emigraron a las zonas del sur del estado tejano, haciendo posible la cohesión entre ambas tradiciones culinarias. La línea de tren que permitía el viaje pertenecía a la vieja compañía «Texas-Mexican Railway» y sus trayectos se publicaban en los periódicos, abreviados bajo las siglas «Tex. Mex»; de ahí el nombre que todos conocemos.

Una de las personas que más sabe acerca de este tipo de cocina es Robb Walsh, un escritor norteamericano y editor gastronómico que a través de su obra maestra «The Tex-Mex CookBook», establece las fechas clave que configuraron esta gastronomía tal y como es. Diana Keneddy, otro de los referentes de esta cocina, asegura que el Tex-Mex es la verdadera y antigua cocina regional americana y defiende su carácter auténtico frente a la comida mexicana «americanizada».


Fuente: https://espana.gastronomia.com/noticia/1482/la-verdadera-historia-de-la-cocina-texmex