Juan Pablo León Almenara

En abril del 2018, este Diario denunció al ‘peor chofer de Lima’, Jesús Alberto Villarreal Tasayco, quien acumulaba 147 papeletas y conducía un auto con 28 órdenes de captura. Debía 15 mil soles al SAT y  manejaba sin SOAT y con el brevete cancelado. Villarreal cometía 35 infracciones por hora, equivalentes a 19 mil soles.

Ninguna de estas conductas implica sanciones penales, sino solo administrativas.

Jorge Muñoz pasará de liderar un distrito de 85 mil habitantes a una provincia de más de nueve millones. Desde ahora, busca conocer la situación actual de la comuna metropolitana y proponer cambios para luchar contra la informalidad y la impunidad. ¿Para qué? “Para que la ola no me coja desprotegido”.

— Se señala que usted intenta asumir el liderazgo de la alcaldía antes de ser alcalde. Se ha reunido con los concesionarios de Pro Transporte, e incluso ha tenido conversaciones relacionadas al Metropolitano.
Yo siempre dije que a partir del 8 de octubre teníamos que trabajar para llegar bien posicionados y no esperar al 1 de enero. Dije que debíamos convocar a todas las fuerzas políticas para que nos den su plan de gobierno y hacer uno más enriquecido. Lo que necesitamos es llegar a enero con soluciones. Por ejemplo, en el tema del Metropolitano, que es muy complejo, tenemos algo que afecta a la gente: la subida del precio del pasaje.

— Se ha suspendido temporalmente el incremento del precio del pasaje del Metropolitano, pero esto aún está en suspenso. Si bien esto es lo que más afecta a los ciudadanos, es solo un síntoma de varios problemas con el contrato…
Nosotros hemos ido descubriendo varias cosas, relacionadas, por ejemplo, a incumplimientos de la municipalidad; también, al dinero que el Ejecutivo pudo haber transferido para terminar de concretar esos incumplimientos; y a deudas de la municipalidad a los concesionarios por arbitrajes, que son inmensos.

— ¿Por qué hay un intermediario en la compra del combustible del Metropolitano? ¿Por qué se le tiene que comprar a Pro Transporte?
Esa es una gran pregunta. Ahí hay una evidencia de que el contrato está mal hecho. Eso me ha motivado a buscar a todos los actores: a la propia municipalidad, al Ejecutivo, al presidente, al primer ministro. Estos últimos se han mostrado a favor de buscar soluciones. He hablado con el ministro de Economía, el contralor y con los operadores. Vamos a hacer mesas de trabajo en aras de buscar un contrato que sea sostenible.

— ¿Se puede cambiar el contrato?
Se puede repensar y hay cosas que deben repensarse. Siempre debemos considerar los beneficios del ciudadano. Temas de tarifas, plazos, obras inconclusas, deudas.

— Preocupa también que su gestión heredará la deuda que tiene el municipio con la Corporación Financiera de Desarrollo (Cofide)…
Efectivamente. Cofide tiene en sus balances millones de soles que se le estaría debiendo por plata que esta entidad prestó a los operadores para hacer los buses.

— ¿A ocho años de haberse inaugurado el Metropolitano aún se debe dinero por los buses?
Sí. Vamos a ponernos en esta situación. Imagínate que Cofide presionara por el pago, como le corresponde a cualquier entidad bancaria. Eso podría llevar a que el sistema financiero ya no les preste dinero, y por lo tanto podrían dejar de comprarse el gas, llantas o repuestos. Y nos quedamos sin Metropolitano.

— Lo critican como alguien que está usurpando funciones, al adelantarse y tratar de obtener información del municipio.
Eso es jalado de los pelos. Lo que yo estoy haciendo es ser responsable para que la ola no me coja desprotegido.

— ¿El alcalde Castañeda se ha acercado a usted para hablar de la transferencia?
No. Es más, hasta ahora no he escuchado la palabra “felicitaciones” luego de que ganáramos las elecciones. Pero eso es anecdótico. Tenemos que demostrarle a la ciudadanía que tenemos la capacidad de gobernar ordenadamente, sin pleitos. Pero yo sí necesito que me abran las puertas.

— ¿Cuál es el plazo para que un municipio dé la información a la gestión entrante?
Hay plazos legales para esta entrega de información. Pero se pueden ir adelantando estos plazos y pueden ir abriendo las puertas como un gesto político. Decir, por ejemplo: “Yo no tengo la obligación legal de abrirte las puertas, pero te voy dando información para que te vayas familiarizando”. Le hemos enviado tres cartas a Castañeda para pedirle que vayamos dialogando. Y la respuesta que yo he recibido es: “No”. ¿Su motivo? Que todavía no se ha cumplido el plazo legal. El plazo legal se cumple una vez que la proclamación quede firme. La proclamación fue el lunes pasado. Pasaron varios días, y hoy [viernes 9] ya podríamos estar entrando a la municipalidad. He escuchado también que han enviado una segunda carta en la que indican que ya podrían abrirnos las puertas, pero no la he recibido.

— En paralelo al pedido al alcalde Castañeda, usted sí ha logrado conversar con funcionarios de él.
Y muchos de ellos me han dicho que están dispuestos a darnos información y preparar este proceso de transferencia. Pero han recibido un mandato del mismo Castañeda de que no pueden abrirnos la puerta todavía.

— Castañeda dijo que en materia de presupuesto le deja un municipio en azul. ¿Qué tan exacto es eso?
El presupuesto de Lima del 2018 fue de un aproximado de S/1.700 millones. En el camino, se le inyectó plata para obras de los Juegos Panamericanos. Entonces, ese presupuesto modificado pasó a ser de S/3.330 millones. Tú lees eso y dices: “Hemos mejorado”. Pero para el próximo año, la aguja va a bajar a sus niveles anteriores, e incluso más. Ya no van a ser S/1.700 sino S/1.400 millones. Porque se está reduciendo el presupuesto.

— El servicio de la deuda también ha crecido en la municipalidad…
La municipalidad se ha endeudado más con las entidades financieras. Es un hecho objetivo que lo dice el MEF. Pero, además, solamente con el Metropolitano, según Cofide, habría arbitrajes vencidos y laudados por 467 millones de soles. Incluso un funcionario de Pro Transporte ha dicho que la cifra es superior, de 555 millones, pero que ellos no han reconocido esa deuda y que la están impugnando.

— Impugnar una deuda así de grande es dejársela a usted.
Así es. Eso es guardar el problema en un cajón que se va a abrir en nuestra gestión. Es una deuda por la no ejecución de obras de la actual gestión.

— Hablemos de transporte. Con la creación de la Autoridad Única del Transporte, su alcaldía va a perder facultades en materia vial.
Eso no importa si el ciudadano gana calidad y buen servicio.

— Antes de subir a su oficina, en la avenida Larco, me crucé con un bus pirata que debía medio millón de soles en papeletas. Esos piratas empiezan su recorrido aquí y operan sin SOAT y sin medidas de seguridad. Sus papeletas nunca son pagadas.
Esta acumulación de papeletas administrativas se da porque no hay efectividad de la sanción. Vamos a proponer una norma para poder hacer que las faltas dejen de ser administrativas y que la acumulación de infracciones tenga naturaleza penal. Todo cambia: una cosa es decir “Esta papeleta no te la pago” y otra cosa es cuando ya te comienzan a iniciar una acción penal. Es una propuesta que tenemos que llevar al Congreso. Que no sean solo [multas] administrativas, sino que tengan una consecuencia penal.

— Por ejemplo, ¿ser detenido varias veces conduciendo sin brevete?
Sí, claro. Vivimos en una sociedad informal. Quiero llevar el péndulo a la formalidad.

— Usted tiene la responsabilidad de embellecer la ciudad con miras al recibimiento del bicentenario.
Para ello trabajaremos con la ministra de Cultura. He pedido apoyo al empresariado para que se rescaten balcones, plazuelas y zonas abandonadas. Probablemente, no han estado conversando entre sí las gerencias que, por un lado, cuidan el patrimonio con las que dan autorizaciones comerciales. La conservación del patrimonio y la emisión de licencias de comercialización no se han dado juntas. El mejor ejemplo es el incendio en el edificio Giacoletti. Por otro lado, yo creo mucho en la recuperación de espacios públicos. Aunque parezca mentira, es uno de los eslabones de la seguridad. Cuando recuperas espacio público la gente lo usa y la delincuencia tiende a migrar. Porque el ciudadano se apropia de su calle.