Rocío Montes

Juan Emilio Cheyre, el exlíder del Ejército de Chile (2000-2006), ha sido condenado por la Justicia por el encubrimiento de 15 homicidios en octubre de 1973. Es la primera vez que un comandante en jefe de la institución es castigado por violaciones a los derechos humanos. Augusto Pinochet, aunque fue procesado, finalmente, fue liberado de cargos por demencia y murió en 2006 sin cumplir ninguna pena. Cheyre, el primer general en reconocer la responsabilidad de su institución en los graves atropellos cometido en el régimen militar, en 2004, fue condenado a tres años y un día de libertad vigilada, de acuerdo con el fallo de primera instancia dado a conocer este viernes.

Al exlíder del Ejército chileno se le acusa de encubrir crímenes de la llamada Caravana de la muerte, la comitiva de militares que recorrió el país en helicóptero Puma y terminó con la vida de unas 90 personas en diferentes ciudades de Chile, la mayoría prisioneros que esperaban ser sometidos a Consejos de Guerra ilegítimos. Liderada por Sergio Arellano Stark, fallecido en marzo de 2016, la Caravana de la Muerte fue una decisión del propio Pinochet, según se demostró en el juicio que llevó adelante el magistrado Juan Guzmán y que permitió el primer desafuero y procesamiento del dictador chileno a comienzos del 2000. En octubre de 1973, cuando ocurrieron los hechos que se le imputan en el regimiento Arica de la ciudad de La Serena –a unos 450 kilómetros al norte de Santiago–, Cheyre era un teniente del Ejército de 26 años.

Para el juez Mario Carroza –que investiga varias causas de alta connotación pública, como la muerte de Pablo Neruda–, Cheyre era ayudante del primer comandante del regimiento de artillería Nº2 Arica de La Serena, Ariosto Lapostol. Luego de la llegada de la Caravana de la muerte liderada por Arellano, fue Lapostol quien envió un grupo de militares de su regimiento hasta la Cárcel Pública para retirar a los prisioneros, que fueron asesinados el 16 de octubre de 1973. Actualmente retirado, Lapostol ha sido condenado a 15 años y un día de cárcel. La Justicia decretó penas para otros nueve exmilitares en distinto grado.

Cheyre en 2016 había sido detenido en el marco de esta investigación, luego de ser procesado por encubrimiento, pero actualmente se encontraba en libertad. Siempre ha negado su participación en los homicidios y su abogado, Jorge Bofill, señaló hace un par de años que se trataba de “una persecución política infame”.