Para los limeños el mes de octubre es una época del año en la que hacen gala de una de las expresiones de folclore y fe más representativas de su país: la procesión del Señor de los Milagros.

Desde hace más de 300 años, miles de fieles desfilan tras la imagen del famoso y milagroso Cristo Crucificado, también conocido como el Cristo Morado.

Y aunque pocas veces, un dulce se ve unido a la cultura religiosa de un país, en la capital peruana, quien preside las expresiones gastronómicas de esta tradición es: el turrón de Doña Pepa.

El Turrón de Doña Pepa es un delicioso manjar hecho a base de harina de trigo, ajonjolí, bañado de riquísima miel de frutas, y una exquisita selección de confites multicolor. Un dulce que ha pasado a formar parte de la cultura del país.

En esta época, por las calles del centro de la capital, no es raro observar a los fieles — de todas las edades — vestidos con hábitos morados ajustados con un cordón blanco, así como vendedores ambulantes ofreciendo detentes, rosarios y escapularios.

Como tampoco es raro que a quienes caminen por las veredas del centro, las turroneras les cierren el paso para ofrecerles una degustación de su producto, al igual que lo hacían los turroneros en la antigua Lima:

“!Turrones! ¡Turrones! los más sabrosos turrones…”, era y sigue siendo el pregón característico con el que cada día se anuncian.

Y aunque no venden su producto con el tradicional estribillo, en el sur de la Florida los vendedores de muchas tiendas hispanas también se han convertido, sin quererlo, en “turroneros”.

“El turrón de Doña Pepa tiene una gran acogida”, dice el argentino Oscar Conca, propietario de Domingo’s Meat Market, en North Lauderdale. “Vendemos más de 100 al mes, especialmente en octubre”.

Para unos, la creadora de este manjar fue una cocinera morena casada con un señor de apellido Cobos, antiguo empleado de la Beneficencia Pública. Su verdadero nombre habría sido Josefa y era conocida por su habilidad en preparar piqueos. Quienes sostienen esta versión, dicen que Josefa inmortalizó su nombre con los originales turrones de harina de trigo, manteca, huevo y miel que vendía en una turronería de su propiedad, que llevaba el nombre de Doña Pepa.

Sin embargo, para otros, y quizá la versión más popular de la historia, la verdadera creadora de este tradicional dulce fue Josefa Marmanillo, una hermosa morena, esclava del valle de Cañete, conocida como Doña Pepa, a quien el Señor de los Milagros le curó una parálisis en las articulaciones.

Una vez más el folclore religioso juega un papel importante en la historia, ya que dicen que a Josefa, Dios le reveló la receta en sueños.

Dicen además que Josefa decidió, desde aquella milagrosa curación ocurrida a inicios del siglo XIX, asistir todos los años a las procesiones y ofrecer a los participantes gratuitamente el dulce del Cristo Morado. Siendo este quizá el origen de los “turroneros”.

A este criollo dulce, sin embargo, no le gusta andar solo, en el marco de estas tradiciones, también lo acompañan otras delicias típicas peruanas como los anticuchos y los picarones, la mazamorra morada; pero el turrón, al menos en el mes morado, sigue siendo el rey de las expresiones gastronómicas de la tan devota procesión.

Así, mientras los fieles cantan en coro el tradicional himno del Señor de los Milagros: “… Señor de los Milagros… a ti venimos a honrarte, tus fieles que te amamos…”, los turroneros reviviendo una antigua tradición siguen en sus carretillas muy de cerca, las andas del Cristo Moreno.

Todas estas costumbres están tan arraigadas en la población peruana, especialmente en la capitalina, que para los limeños no hay octubre sin su Señor de los Milagros, como tampoco hay octubre sin su Turrón de Doña Pepa…el dulce de los milagros.

https://www.youtube.com/watch?v=rrrTngVuh-0

TURRON DE DONA PEPA

Ingredientes:

500 gramos de harina preparada
250 gramos de manteca
3 huevos
una pizca de anís de grano
una pizca de achiote
una cucharadita de sal
una tapa de chancaca (1 libra)
6 clavos de olor
canela entera
1/4 de libra de cáscara de naranja o limón
gotas de limón

Preparación:

Turrón:

Remojar el anís en un vaso de agua tibia. Cernir la harina y mezclarla con la manteca y los huevos. Enseguida añadir agua con una pizca de achiote, hasta que la masa tenga un color entre amarillo y anaranjado.

Echar una pizca de sal y las pepas del anís remojado en agua tibia; amasar con el agua de éstas, hasta que la masa quede suave. Dejar reposar la masa una hora.

Formar rollitos circulares de un centímetro y medio de ancho y el largo de acuerdo a la fuente que va a utilizar para hornear la masa. Engrasar la fuente, colocar la masa con una ligera separación entre cada rollo y llevar al horno a 350 C (238 F), para que se doren y se inflen levemente.

Miel:

Hacer la miel con chancaca, clavo de olor, canela en corteza, cáscara de naranja o limón y unas gotas también de limón. Hervir los ingredientes por 40 minutos, esta miel debe tomar un punto grueso.

Armar el turrón formando varias capas de los palitos horneados. Colocar cada capa en forma contraria a la capa anterior e intercalarlos con la miel.

Terminar con la miel. Adornar con confites de azúcar de diversos colores y tamaños.