Nos encontramos en los Picos de Europa en su vertiente Cántabra. Allí en el valle de Liébana se producen unos quesos con D.O. Protegida que son los ” quesucos de Liébana” y el que hoy nos ocupa es el ahumado de Aliva.

A mi modo de entender, a este queso le va muy bien un vino oloroso y para los mas atrevidos también se puede degustar con un orujo de Liébana.

Recuerdo con gran placer la feria de arte de Santander, donde acostumbrábamos a ir a cenar a Solares, después de los inmemorables caricos de Casa Enrique, y antes de su inolvidable postre el “Tupinamba” a mi gustaba pedir este queso con el legendario licor hidromiel.

Se le conoce también con el nombre de queso de los puertos de Aliva. Actualmente su área de producción se centra en el valle de Camaleño.

La denominación genérica Quesos de Liebana, en la que se incluye, permite que sea elaborado en las comarcas de Liebana y Peñarrubia.

Es un queso de graso a extragraso que se produce artesanalmente con la mezcla de los tres tipos de leche del ganado. Originariamente, era elaborado por los pastores en los puertos, donde pastaban los rebaños. Los quesos se dejaban madurar en cuevas donde se ahumaban como consecuencia de los fuegos que encendian los pastores para alumbrarse y calentarse.

Hoy dia existen varias queserias artesanales que se dedican a su producción de forma continuada. El ahumado es una parte esencial en su proceso de elaboración y se realiza con madera verde de enebro.

Es un queso mas bien pequeño, su peso oscila entre el medio kilo y los dos kilos por pieza. Su corteza es rugosa, con tonos marrones, y puede presentar dibujos externos en forma de rombos o cuadrados. Su sabor es suave y algo ácido con las peculiaridades que le aporta su fuerte ahumado en cuanto a gusto y aroma.


Fuente: http://dearteygastronomia.blogspot.com/2013/12/queso-ahumado-de-aliva.html

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