Por Claudia Prieto.
Maestra en Resolución de Conflictos en Sociedades Divididas.

El chili con carne es uno de los platillos más controversiales de la llamada “comida Tex-Mex”.

Y es que mientras para muchos no merece estar dentro del repertorio de la comida mexicana, para otros, sobre todo para los extranjeros, es un auténtico manjar mexicano. Hay muchas dudas sobre cuándo y dónde se inventó. Algunas crónicas escritas durante la conquista y colonia en México –como la Historia de las Indias de Fray Bartolomé de las Casas– afirman que era popular entre los mexicas y que incluso llegaron a prepararlo con carne de conquistadores Otros autores resaltan, que se originó en las cantinas del norte del país donde figuraba en el menú “gratuito” que acompañaba las cervezas. Una de las leyendas populares sobre su origen cuenta que fue el espíritu de una monja española quien le dio la receta del chili a los indios del norte México.

De lo que si estamos seguros es que para 1880 las llamadas “Chili Queens”, pioneras en la región al utilizar sus habilidades culinarias para sobrevivir en las calles de Texas, dominadas por los hombres, ya vendían comida mexicana en las plazas públicas de San Antonio, además de, cuentan, ofrecer otro tipo de favores a sus clientes. Por otra parte, algunos historiadores aseguran que el chili no figuraba entre los platillos que originalmente se vendían en San Antonio, sin embargo, la imposibilidad de los norteamericanos de distinguir otro sabor además del picor del chile, los hizo llamar genéricamente a todo lo que se vendía en las plazas como “chili”.

Fue durante la Revolución Mexicana cuando la controversia sobre el origen del chili se volvió más álgida. Muchos capitalinos llegaron a Texas huyendo del conflicto armado y con ellos su “educado” paladar. Al probar el chili con carne, comida de pobres y de dudosa reputación, los defeños inmediatamente afirmaron que esa mezcla tan desagradable no podía ser de origen mexicano. Esto, junto a diversas campañas de salud promovidas por el gobierno de San Antonio que condenaban al chili como una comida sucia, ocasionó la eventual desaparición de las Chili Queens.

A principios del siglo XX el chili ‚debido a su mala reputación, se volvió una comida peligrosa, comida solo por “machos” y la protagonista de los “Cook off” de los vaqueros texanos. El chili se convirtió en un “deporte de riesgo”, ocasionando que los esfuerzos del gobierno tejano fueran insuficientes para que el chili perdiera popularidad.

Actualmente el número de variaciones y recetas del chili es incontable e incluso la versión vegetariana, “el chili sin carne” es popular. Los norteamericanos la promueven con orgullo y es considerado como comida nacional tejana . Su origen sin duda es debatible, y es que la historia del chili está relacionada con la historia política y militar de México, con las relaciones entre nuestro país y su vecino del norte y con la imposibilidad de separar las raíces culturales de dos comunidades que un día fueron la misma.


Chili Cook Off, <www.chilicookoff.com>.

Pilcher, Jeffrey, ¡Qué Vivan los Tamales! Food and the making of Mexican identity, University of New Mexico Press, United States of America,1998.

“Who Chased Out the “Chili Queens?” Gender, race, and Urban Reform in San Antonio, Texas, 1880 – 1943, Food and Foodways 16, No. 3 (2008), pp.172 – 200.

Nota: Este artículo también fue publicado en el portal de www.animalgourmet.com


Prieto, Claudia, “El origen místico del chili con carne”, Claustronomía. Revista gastronómica digital, Universidad del Claustro de Sor Juana, México, D.F., 2013,

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