Gino Alva Olivera

Las cifras son contundentes y evidencian el descrédito de la clase política: ninguno de los principales líderes del país alcanza el 25% de respaldo y todos superan el 50% de desaprobación, de acuerdo con la más reciente encuesta nacional de El Comercio-Ipsos.

Los números también reflejan otra realidad: Keiko Fujimori (Fuerza Popular) y Alan García (Partido Aprista) –los más ligados a la imagen del político tradicional, según los analistas consultados– tienen el mayor rechazo (82% y 90%, respectivamente) y la menor aprobación (13% y 7%, en el mismo orden).

En la otra orilla, Julio Guzmán y Verónika Mendoza se han posicionado como figuras nuevas que ofrecen renovación, según los expertos. El primero cuenta con 23% de apoyo y 53% de rechazo; la segunda con 21% de respaldo y 67% de desaprobación.

Además de sostener un discurso de ruptura con el ‘establishment’, Guzmán y Mendoza tienen otra coincidencia: ninguno tiene partido inscrito y, por lo tanto, no sufrirán el desgaste de la campaña regional y municipal.

“Verónika y Guzmán son vistos [y] transmiten una imagen de renovación, pero con diferencias claras. Ella tiene un discurso muy relacionado con el ‘anti’, lo cual le asegura también un rechazo duro, mientras que él no tiene una ideología tan definida y, a la vez, un rechazo menor”, sostiene el analista político César Campos.

—Matices—
Fujimori y García atraviesan momentos diferentes. La lideresa de Fuerza Popular ha asumido una férrea postura crítica al gobierno de Martín Vizcarra (hay que precisar que el estudio se hizo entre el 12 y 14 de este mes, antes del pedido de la cuestión de confianza), mientras que García utiliza Twitter para emitir esporádicos mensajes políticos.

El ex mandatario, además, es el líder político con el mayor rechazo y el menor apoyo.

“En el caso de Alan García veo una saturación ligada a la impunidad. Hay un gran sector que se pregunta: ‘¿Por qué nunca le pasa nada?’. Y el otro factor que lo golpea es que se lo ha vinculado a escándalos de corrupción”, destaca el politólogo Arturo Maldonado.

Respecto a Keiko Fujimori, la única de los seis políticos analizados cuya aprobación decreció, Maldonado advierte que ha perdido el apoyo incluso de una porción de su núcleo duro que la había respaldado hasta ahora. “En la primera vuelta del 2011, obtuvo 23%; y en la del 2016, 39%. Entonces, hay gente que habiendo votado por ella ahora está en contra. Veo posible que siga cayendo”, dijo.

En una posición intermedia se encuentran Alfredo Barnechea (14% de respaldo y 61% de rechazo) y César Acuña (14% de aprobación y 74% de desaprobación), dos ex candidatos presidenciales sin gran exposición mediática en los últimos meses.

“A grandes rasgos, los políticos menos activos son quienes están un poco mejor. Además, quienes tienen la mayor desaprobación son quienes encarnan esta imagen de ‘político malo’, por llamarlo de alguna forma”, anota Rosa Alayza, catedrática de la Universidad Católica.

—Contexto complejo—
Esto sucede en un contexto particular: en medio de una crisis de los sistemas político y de justicia, y un nuevo pulseo entre el gobierno y el Parlamento, en el que el partido de Keiko Fujimori tiene la bancada más numerosa.

“Es alarmante el deterioro de todo el espectro político y el rechazo general a los políticos, pues un escenario así hace difícil la gobernabilidad y la seguridad del sistema político”, afirma Alayza.
Campos y Maldonado coinciden con esta reflexión y remarcan el complicado momento que atraviesa el país.


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