Lo que la crítica dice de ‘Han Solo: Una historia de Star Wars’
Fotograma de ‘Han Solo: Una historia de Star Wars’ (Jonathan Olley / Jonathan Olley /Lucasfilm Ltd.)

El presente mayo es el mes de Han Solo. En muchos países del globo se estrena casi al unísono esta segunda cinta de la nueva trilogía de Star Wars. Con excepción de Japón, cuyo estreno está previsto para finales de junio, ente el 23 y el 25 de este mes, el nuevo spin off se estrena en buena parte del globo. Estados Unidos tuvo una première en Los Ángeles el pasado 10 de mayo, y el primer visionado europeo fue pocos días después, el 15, en el marco del reciente Festival de Cannes, en donde ya se desataron las primeras controversias.

Rogue One fue la primera cinta de lo que se proyecta como una trilogía de spin offs con historias totalmente independientes entre sí (o eso se dijo en su momento) bajo el título de “Las películas antológicas”. En el cuadro temporal, esta terna se enmarca entre la primera y la segunda trilogía de la saga principal. Han Solo: una historia de Star Wars es la segunda entrega, aunque se discute si temporalmente va delante o detrás de Rogue One que, contrariamente a Han Solo, toda ella presentaba personajes desvinculados del resto de la saga. Aunque en su día se comentó que la tercera entrega sería probablemente un spin off de Boba Fett, lo cierto es que el modo que tiene de finalizar Han Solo hace sospechar que, cuando menos, la historia de este granuja va a continuar con o sin Boba Fett de por medio.

El origen del film se remonta incluso a antes de 2012, momento en que se vendió Lucasfilm a Disney. Al parecer, el veterano Lawrence Kasdan y George Lucas habían comenzado a desarrollar una historia que explicara cómo y por qué Han Solo se había vuelto un cínico contrabandista y bucanero del espacio.

Solo: A Star Wars Story
Solo: A Star Wars Story (Jonathan Olley / Jonathan Olley /Lucasfilm Ltd.)

La reacción de la crítica tanto española como internacional es sorprendentemente coincidente, con matices. No parece haber, en líneas generales una impresión negativa del film, y se admite tratarse de una cinta entretenida, con mucho de wenstern, de aventuras clásicas y de film de gánsteres, con una secuencia que rememora los filmes de la Primera Guerra Mundial, y un grado de trepidación absolutamente espectacular, de los que cortan el aliento; sin embargo se critica una determinada ausencia de espesor, de contenido místico, y un cierto “más de lo mismo”. Andrew Barker, de Variety, valora “…la esencia cinética, chispeante, y propia de un film de asalto y robo…” que la cinta tiene, pero admite que “…es la primera entrega sin ni siquiera referencia a la Fuerza, y totalmente desprendido de los temas mayores de la saga como, por ejemplo, la política galáctica, y el guión está carente de chistes malévolos, aunque retiene una religiosa reverencia por la herencia de la franquicia.” Luis Martínez, de El Mundo, desde Cannes comentaba “…historia lineal, precipita a los personajes por un carrusel de escenas de acción tan entretenido, admitámoslo, como sin alma”. Gregorio Belinchón, de El País, más expeditivo, hablaba de “…una cierta sensación de hartazgo”, aunque admite “…un cierto esfuerzo de guión…de los Kasdan, padre e hijo,…” Imma Merino, del AVUI, concreta “…este film renuncia a las disquisiciones morales de la saga en clave de maniqueísmo transcendental y, aunque lo esboce, a la confrontación entre el Imperio y la Alianza Rebelde. Tal cosa lo condena a la mera acción…” Aunque Beatriz Martínez, de El Periodico, halla una justificación en las intenciones primeras: “…desde el principio tuvo la voluntad explícita de separarse del tono de las propuestas anteriores impregnándose del humor, la picaresca y el espíritu canalla de su protagonista…” Lo cierto es que la cinta, pese a todo, se toma su tiempo para desarrollar la distopía de un mundo esclavista como el de Corellia, el planeta de Solo, lo que da pie a reflexionar sobre un futuro de la humanidad inclemente, y en otra secuencia, también se advierte la liberación de otros esclavos sometidos a trabajos forzados en una mina.

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Una de las bazas del filme, el mostrar explícitamente algunos de los extremos del background de Han Solo más llamativos, resulta destacado por la mayoría: su origen en el planeta Corellia, la gestación del sobrenombre “Solo”, cómo le arrebató a Lando Calrissian el Halcón Milenario, cómo se inició la amistad entre él y Chewbacca, o cómo logró superar el corredor de Kessel en esos misteriosos doce parsecs de que tanto se habla, aunque Matt Zoller, de Roger Ebert.com sintetiza acaso un sentir mayoritario: “…hay algo un tanto demasiado programado en conjunto… Todo cuanto se espera visualizar en Han Solo, en base a la experiencia previa establecida en la mitología de Star Wars, se sirve en bandeja de plata… Es todo un gran servicio para los seguidores.”

Admitido que el guión de Lawrence Kasdan y su hijo Jonathan resulta elaborado, otro extremo atendido se refiere a sus directores. Sabido es que, en enero de 2017, en los Estudios Pinewood de Londres, iniciaron el rodaje Phil Lord y Chris Miller, directores de La LEGO película y Lluvia de albóndigas, y que cinco meses después fueron substituidos, por desavenencias de enfoque con Lucasfilms, por Ron Howard, gran amigo de George Lucas y, al parecer, también de la productora Kathleen Kennedy. Nadie niega que Ron Howard es un profesional experimentado con algunos largos conseguidos, aunque flota la pregunta de si el talante alocado y humorístico de los primeros directores hubiera dado mayores alas al proyecto, en tanto Howard se ha mantenido obediente y constreñido a la voluntad de la producción. Michael Rechtshaffen, de The Hollywood Reporter, admite en el director, y pese a su tendencia a la acción que “…sus películas más memorables tienden a ser reconocidas por sus personajes pintorescos antes que por sus secuencias de batallas trepidantes… aunque nunca logra lanzar el Halcón Milenario al hiperespacio.” A. O. Scott, del The New York Times, considera que ha hecho un film que “…arriesga muy poco.” Luis Martínez, de El Mundo, dijo “Ron Howard completa una nueva entrada en la saga sin acertar a aportar nada más que una desproporcionada y plana corrección.” Beatriz Martínez, de El Periodico, añade “Ron Howard ha conseguido perfilar una película de aventuras a la vieja usanza, con sus dosis de aventura, de sentido de la maravilla… Howard era perfecto para darle a la película un aire vintage.”

Hay discrepancias sobre si la elección de Ehreinreich ha sido la acertada

Capítulo aparte lo constituye si el actor Alden Ehreinreich ha sido la elección adecuada. Hasta ahora, era alguien bastante desconocido, pese a haber participado en importantes largos como ¡Ave César!, de los Hermanos Coen, y ser un protégé de Steven Spielberg y Francis Ford Coppola, por cuya elección abogaron ante la productora, Kennedy, amiga de ambos, de entre una selección inicial de más de 2500 aspirantes. Lo cierto es que desconcierta un tanto, es un actor con knack pero que al tiempo tiene un tipo de contención y aspecto corriente, sin particularidades, que quizá cuesta asociarlo a la picardía y tics de Harrison Ford. Parece que éste estuvo asesorándolo durante el rodaje, y hasta se le impuso unas clases de arte dramático con el fin de que consiguiera parecerse a Solo de joven. Michael Rechtshaffen, de The Hollywood Reporter le concede un “…carisma irresistible… que finalmente hace que se haga su propio Han Solo aun cuando no consigue enteramente convencernos de que él es Harrison Ford.” Zoller Seitz de Roger Ebert.com opina que el actor “…no convence como arrogante piloto joven dedicado al contrabando a quien una vida llena de duros golpes agria prematuramente”, aunque es cierto que Andrew Barker, de Variety, opina justo lo opuesto. Oti Rodríguez, del ABC, añade ironía: “[el actor] encarna al chispeante personaje antes de encontrarse con los protagonistas y compañeros de la saga galáctica, pero, sobre todo, antes de encontrarse con su propia gracia y chispa…”

Se ha comentado que el actor Donald Glover, quien encarna a Lando Calrissian de joven, le roba la escena con frecuencia. Luis Martínez, de El Mundo, lo expresa con parangón irónico: “…el Lando Calrissian de Donald Glover hace con Alden Ehrenreich lo mismo que Harrison Ford hiciera tiempo atrás con Mark Hamill.” Su colega robot L3-37, de condición femenina, cuya voz presta Phoebe Waller-Bridge, es un acierto del guión que contribuye a realzar el trabajo de Glover, ya que se ha enamorado de Lando y tiene una psique compleja que la hace luchar por la liberación de los robots. “…eso proporciona a Han Solo sus más sorprendentes giros”, dice Barker, de Variety, que añade “…Lando logra los mejores momentos cómicos del film…” Belinchón, de El País, remata “…[Glover,] estupendo como Lando… sin embargo, cuenta con poco tiempo para desarrollar su personaje.

Tampoco se ha hallado del todo satisfactoria la labor de Emilia Clarke (la célebre Daenerys de Juego de Tronos) como Qi’ra, la compañera de Solo en Corellia desde pequeños y motivo del afecto de éste, aunque con agenda oculta. Lo cierto es que pese a cierto encanto atrapado en su rostro y su mirada, no acaba de encajar en su papel y en el contexto. Zoller Seitz, de Roger Ebert.com, lo expresa con claridad: “El personaje de Clarke tiene muchas capas, pero ninguna de ellas parece guardar conexión con las otras, y parece demasiado encantadora como para acabar haciendo algunas cosas.”

La supuesta chispa que esa pareja debería transmitir tampoco se halla entre las alabanzas del film. Ironizando con la química que se desprende entre Lando y L3-37, Barker de Variety se lamenta: “Si al menos Solo y Qi’ra tuvieran una fracción de esa química…” Y recuerda lo bien que funcionaba Harrison Ford y Carrie Fisher, pero exonera un tanto a los actores: “Clarke y Ehrenreich participan poco de tal chispa, aunque parece menos una falta de los actores que la poco imaginativa relación que les han dado.”

Mayor alabanzas han logrado los actores veteranos: Woody Harrelson, un cuatrero al servicio de sí mismo que algunos comparan con el John Silver de “La isla del tesoro” de Stevenson y que embarca a Solo en trepidantes aventuras no exentas de traiciones; Paul Bettany, el verdadero gánster malvado de la historia, y la siempre convincente Thandie Newton, colega de Harrelson con escaso papel sin embargo.

En suma, una entrega que no parece haber satisfecho enteramente a la crítica pero que no cabe duda de que todos verán.

El filme no parece haber satisfecho enteramente a la crítica pero que no cabe duda de que todos la verán


Ignasi Juliachs | Ignasi Juliachs

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