Alejandra López Herrera & Roberto Oropeza Tena
Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo

Lacárcel (2001) señala que la psicología de la música es una disciplina que inició a principios del siglo XX. Ella presenta a la psicología de la música dentro de un marco conceptual y empírico que sirve como referencia para explicar la respuesta humana a la misma desde tres dimensiones: estructural, sensorial y expresiva. Los estudios de la psicología de la música se han centrado en los elementos musicales, en aspectos conductuales (tanto a nivel individual como grupal), en la influencia que tiene en la sociedad, en condicionantes sociales, en la memoria musical y en la experiencia subjetiva, así como también en la interacción con el género, entre otros (Colley, 2008; Tekman 2009).

Una línea de investigación relevante en la psicología de la música es la que estudia el gusto musical. Para Latham (2001), los estudios sobre el gusto musical se enmarcan dentro del marco social de la psicología musical, los cuales se centran en la relación que hay entre la estructura musical y el contexto social. Estos estudios han encontrado que la preferencia musical está influida por la complejidad, y a su vez, está mediada por la familiaridad, la cual depende del nivel adecuado de excitación en un momento determinado, como también por aspectos como el estilo y la adecuación de la música al entorno. Asimismo se relaciona con la demografía y señala que el gusto refuerza las distinciones sociales y contribuye a la construcción y expresión de la identidad.

El presente trabajo se enfoca en la relación que hay entre el gusto musical (dependiendo de la educación musical) y sus géneros. Entendiendo como gusto la existencia de un determinado placer de orden estético que se fundamenta en una afinidad natural entre una persona y un objeto (de la Calle, 2006).

Sobrino (2000), define el género musical como cada una de las variedades estéticas distinguibles en la creación musical, según la finalidad, la forma y/o el estilo de las obras. Denizeau (2005) menciona que el género designa el objeto musical, lo diferencia a oídos del oyente, y es una manera de mantener un discurso musical coherente.

En ésta investigación nos centraremos en dos géneros musicales, el culto y el popular. El culto, Sobrino (2000), lo define como un adjetivo empleado para clasificar la música clásica o artística, sin distinción de época. La música popular, por su parte, es definida por Pareyón (2007), como aquellos estilos musicales transmitidos por los medios de comunicación masiva y que se producen en grandes cantidades por métodos industriales y comerciales similares a los de cualquier otro artículo de consumo, son de carácter simplista, sentimental y sensual, lo cual facilita su pronta expansión. Hormigos y Cabello (2004), encontraron que la música popular, aunque forma parte del mercado destinado a la juventud, no es una simple mercancía, es un hecho cultural que ayuda a percibir el mundo y constituye una forma de expresión. Convirtiéndose en un nuevo mercado, expresión del espíritu hedonista característico del capitalismo avanzado, mediante el cual se pueden analizar los procesos identitarios en los que está inmersa la juventud.

Ya que la música es un producto cultural, es de importancia reconocer la influencia que ejerce la educación sobre el gusto y a partir de éste los géneros que gustan. Debido a la falta de trabajos elaborados sobre el gusto musical dependiendo de la educación musical, pretendemos enriquecer el conocimiento sobre el tema.

Entre los estudios sobre el gusto musical están los de Hargreaves (1986), él señaló que este se forma por la conformidad individual con referencia a las normas de grupo, y que la aceptación de determinados géneros musicales por determinados grupos tiene que ver con la competencia entre clases sociales, el tipo de lecturas que hace, la televisión, el deporte, la zona geográfica, el idioma, entre otras. Posteriormente Hargreaves, Miell y Macdonald (2002), afirman que los gustos y preferencias musicales, son una declaración importante de los valores y actitudes, y que los compositores e intérpretes usan la música para expresar sus visiones personales del mundo.

Tiempo después McDermott (2012), dijo que uno de los factores que más influyen en el gusto musical para el público en general es la familiaridad con la pieza escuchada; señaló que se prefiere música que ya se ha escuchado, que use el idioma del oyente, o que sea un reflejo de su propia cultura. Además otro factor que influye es la complejidad de la obra, el mismo indica que la pieza no gusta cuando es muy compleja o muy simple; y afirma que gusta más cuando es moderadamente compleja, y que también influye el que tenga un contenido emocional.

Por otro lado Megías y Rodríguez (2003), encontraron que el gusto musical es instrumental y funcional para los jóvenes desde dos grandes perspectivas. Desde un plano relacional, en el que se convierte en vehículo para la diversión y un nexo con otras personas. En segundo lugar, actúa como acompañante y como medio evocador de recuerdos o sensaciones vividas.

Mientras que Rentfrow y Gosling (2003), examinaron las diferencias individuales en las preferencias musicales, encontrando que la música es un aspecto muy importante en la vida de los participantes y escucharla es una actividad que realizan con frecuencia. Los resultados sobre el gusto convergieron en que existen cuatro dimensiones, mismas que asociaron con rasgos de personalidad, las cuales son: a) reflexivo y complejo (blues, jazz, clásico y folklor), se vincula con la apertura a nuevas experiencias, se liga negativamente con el deporte, con una imaginación activa y con personas que valoran las experiencias estéticas; b) intenso y rebelde (rock, alternativa y heavy metal), relacionado con la apertura a nuevas experiencias y el deporte, y a pesar de enfatizar las emociones negativas no muestran signos de neuroticismo, tienden a ser curiosos y disfrutan de tomar riesgos; c) optimista y convencional (country, soundtrack, música religiosa y pop), muestran correlaciones positivas con extraversión, diligencia, conservadurismo y el deporte, correlaciones negativas con la apertura a nuevas experiencias, liberalismo y habilidad verbal, son alegres, sociables, confiables, convencionales y disfrutan de ayudar a los demás; y d) enérgico y rítmico (rap, hip-hop, soul, funk y electro), éste correspondió con extraversión, tendencia a ser hablador, llenos de energía, indulgentes y a evitar ideales conservadores.

Por otra parte Dash (2007), con otra perspectiva, encontró que los estereotipos sobre los géneros musicales tienen una importante base real en evidencia con la sociedad; sin embargo, dice que algunos son incorrectos y exagerados; que la música está estereotipada por aspectos de género, así como también por aspectos raciales, económicos, de edad o culturales, los cuales influyen en el gusto musical.

Schäfer (2008), encontró que un fuerte factor por el cual a las personas les gusta la música es por la identificación con los músicos y la información que se da a través de la música. Otros factores que influyen en el gusto musical son las cualidades que tiene de reunir a las personas, de expresar su identidad y sus valores, de influir o regular el humor o la excitación y de crear estimulación intelectual o expresión artística.

Para Lonsdale y North (2009), el gusto musical funciona como una credencial social de filiación grupal y contribuye al sentido de identidad para los individuos. Ellos en sus estudios encontraron que los estereotipos de los admiradores de los diferentes estilos musicales demostraron favoritismo en grupo y que los individuos asignan recompensas mayores a aquellos que comparten su gusto musical. Sugieren que los individuos que comparten el mismo gusto musical con más probabilidad serán considerados miembros de un mismo grupo y tendrán la preferencia de los mismos miembros.

Para Brookman (2001), los gustos musicales y las preferencias de estilo en la juventud, son ejemplos de los modernos estilos de vida, en los cuales, las nociones de identidad son “construidas” más que “dadas” y “fluidas” más que “fijas”. Para él, el gusto musical, es una característica que indica un punto en el que la gente se identifica a sí misma.

Rentfrow, Goldberg y Levitin (2012), observaron que la inclinación hacia los gustos musicales, se va creando a partir de estereotipos asociados con los rasgos en los que la música se produce y se escucha, los cuales influencian a las personas (los fans), en su mayoría a la población más joven.

Tanner, Asbridge y Wortley (2008), encontraron que las preferencias musicales son variadas y estructuradas; están vinculadas a las formas y grados de participación en la actividad de los grupos del mismo nivel.

Por otro lado para Bourdieu (2002), es dado que las clases altas siempre tuvieron acceso al arte mientras que las masas no y que en la actualidad, se tiene más acceso al arte independientemente de la clase social. Por tanto ahora el gusto se distingue en dos, el gusto sin educación y el gusto cultivado. El gusto cultivado es aquel en el cual, sus miembros tuvieron acceso desde pequeños a las prácticas y objetos cultivados, pertenecen a familias en las que no solo se escucha música sino que también se practica un instrumento, lo cual da como resultado la familiarización con la música. Estos se distinguen de aquellas familias en las que su relación con la música ha sido lejana, contemplativa, disertante, o a través de medios indirectos (discos, radio, páginas de internet), las cuales forman el gusto sin educación.

Por su cuenta Roe (1992), informa que los estudiantes con mayor educación y más expectativas educativas les gusta la música clásica, el jazz y el blues; mientras que aquellos cuyas ambiciones están fuera del ambiente educativo, tienen preferencias hacia el heavy metal.

Hugh (2000), exploró la influencia de la información en la preferencia de las personas (estudiantes y público en general) de obras clásicas. Encontró que los músicos y educadores, si pueden influir en las preferencias musicales de los estudiantes y miembros del público. Y que los estudiantes que desarrollan amplios gustos musicales y que son más lentos para endurecer sus prejuicios musicales están predispuestos a desarrollar un profundo conocimiento de estilos musicales.

Dash (2007), estudió la relación entre el gusto musical y la educación, más específicamente, utilizando cuatro géneros musicales: heavy metal, gospel, rap y música clásica. Encontró que el nivel educativo no tiene algún efecto sobre las preferencias para el heavy metal; mientras que para la elección del gospel los niveles educativos si influyen negativamente; para el rap la educación no tiene un impacto significativo. Y por último, en cuanto a la música clásica, la educación es determinante para el gusto de éste género.

Sobre lo cual Arguedas (2004), dice que la educación musical es importante en la educación primaria, ya que al proporcionar obras musicales de géneros cultos a los niños, se desarrolla la sensibilidad estética y el gusto artístico, lo que permite a los estudiantes captar el mundo exterior e interior.

Gronow, Purhonen, Rahkonen (2009), aciertan con Bourdieu en que existe una clara diferenciación social entre los patrones de gusto musical, que está marcada por la educación, la edad y el género.

Debido a todos estos antecedentes, es importante indagar en los intereses musicales que hay en nuestra cultura. El objetivo de esta investigación es hacer una comparación de los gustos y las preferencias de géneros musicales, entre personas con formación musical (CFM) y personas sin formación musical (SFM). Esperando encontrar diferencias entre los géneros preferidos en cada grupo.

 

Método

Participantes

La muestra se conformó por 104 participantes, 52 de ellos tenían alguna formación musical (CFM) y los otros 52 participantes no tenían formación musical (SFM).

Del grupo CFM, el 36.5% pertenecen al sexo femenino y el 63.5% al sexo masculino, con un rango de 17 a 49 años (edad promedio 19 años, S=8.45). Del grupo SFM, el 63.5% de los participantes pertenecen al sexo femenino y el 36.5% al sexo masculino con un rango de 18 a 40 años (edad promedio 19 años, S=3.57).

El grupo CFM tuvo el 25% de participantes con una formación musical a nivel licenciatura o mayor, un 73.07% se dedican a la música y tienen estudios formales en música y solo el 1.9% se dedican a la música pero su aprendizaje había sido empírico. El conocimiento empírico no es igual al del grupo SFM ya que estos integrantes se dedican a la música y dominan varios instrumentos.

En el grupo SFM el 48.07% de los participantes no tienen formación musical, el 42.3% cuentan con una escasa educación musical (por alguna materia en la primaria o secundaria), el 9.6% cuenta con un conocimiento musical empírico. No es igual al del grupo CFM, ya que éstos no se dedican a la música y su conocimiento es muy escaso o nulo.

Instrumento

Se creó un Cuestionario sobre Gustos Musicales (CGM, creado específicamente para ésta investigación), el cual estaba dividido en dos secciones: la primera sección preguntaba datos sociodemográficos; la segunda sección contaba con 6 reactivos, cuyas áreas fueron a) formación musical, b) gusto por la música, c) géneros musicales que gustan más, d) frecuencia con la que escuchan música y e) elemento musical al que le ponen más atención cuando la escuchan.

Procedimiento

El grupo CFM contestó el CGM en el Conservatorio de las Rosas, eran estudiantes de un curso de verano. El grupo SFM eran estudiantes de la Facultad de Psicología de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. A ambos grupos se les dieron las instrucciones del instrumento y se les garantizó la confidencialidad de los datos. Los participantes tardaron de 15 a 20 minutos en contestar la prueba; posteriormente se les agradeció su participación.

 

Resultados

Los siguientes resultados exponen las respuestas que los participantes contestaron literalmente en el CGM, cabe destacar que eran preguntas abiertas. En primer lugar veremos por qué les gusta la música, que es lo que gusta más de la música, los géneros musicales que más gustan. Después analizaremos los géneros musicales con el por qué gusta la música y que es lo que más gusta de la música. Posteriormente veremos la frecuencia con la que escuchan música y el elemento musical al que le prestan más atención cuando escuchan música.

La Figura 1 muestra lo que encontramos sobre por qué gusta la música. Las respuestas fueron que gusta por ser relajante (R), un medio de expresión (ME), por ser importante en su vida (IV), por que despierta emociones (DE), por identificación (I) y otras respuestas, por lo cuales se agruparon en un solo ítem (O).

Las diferencias del por qué gusta la música entre ambos grupos fueron estadísticamente significativas (X2=36834, p<. 0001). Para el grupo CFM, con el 38.5% la música gusta por ser un medio de expresión, mientras que al grupo SFM con el 15.37%; con el 23% para el grupo CFM por ser importante en su vida (en ésta respuesta dijeron, que era importante en su vida porque en su familia son músicos, o porque siempre tuvieron un nexo muy fuerte con la música desde pequeños) y al grupo SFM con el 1.99%, en cambio, a los individuos del grupo SFM, la música les gusta con el 53.8% por que les relaja, mientras el grupo CFM solo tuvo en éste ítem el 3.8%. Los demás ítems tuvieron respuestas casi a la par entre ambos grupos.

La Figura 2 muestra lo que más gusta de la música. Las diferencias de lo que gusta más de la música fueron estadísticamente significativas (X2=19.276, p< .001). Los participantes contestaron que lo que más les gusta son los elementos estructurales (E E), que es un medio de expresión (ME), las sensaciones que logra transmitir (ST), que cambia el estado de ánimo (CÁ) y las respuestas que no tuvieron incidencia las acomodamos en otro (O).

Lo que más gusta de la música para ambos grupos fue las E E. La diferencia radicó en que el grupo CFM tuvo un porcentaje de 30.8%, el tipo de respuestas señaladas fueron todos los componentes estructurales, o la melodía y el ritmo; mientras que el grupo SFM fue de 71.4% y sus respuestas estuvieron inclinadas hacia (acomodados por número de incidencia) la letra, el ritmo y la melodía.

En el CGM se pidió a los participantes que señalaran de mayor a menor los 3 géneros musicales que más les gustan y se encontraron diferencias estadísticamente significativas (X2= 40.524, p<. 0001). Se extrajeron todas las respuestas y se obtuvo un total de 68 géneros y subgéneros. Estas respuestas se categorizaron en 10 géneros y 58 subgéneros (ver Tabla 1).

 

En la Tabla 1 se pueden ver los géneros y los subgéneros que contestaron en el grupo CFM y SFM, desde el género con más subgéneros hasta el género con menos, así el Rock es el género que mayor subgéneros obtuvo.

En la Figura 3 se muestran los géneros que más les gustan a ambos grupos. Las diferencias radicaron en que, mientras al grupo CFM la música culta les gusto con el 40.4%, al grupo SFM éste género les gusto con el 1.9%. Aquí podemos ver que para el género culto el conocimiento musical es un factor determinante para su gusto. Para los demás géneros, los resultados sugieren que, para el Rock el conocimiento musical no es un factor determinante, ya que estuvieron ambos grupos casi a la par en los porcentajes sobre su gusto, el grupo CFM obtuvo el 25% y el SFM el 26.9%; para el pop la educación musical influye negativamente, el grupo SFM obtuvo el 38.5%, inversamente, el grupo CFM obtuvo el 3.8%, los demás géneros casi no gustaron y obtuvieron porcentajes muy bajos en ambos grupos.

Los siguientes resultados se analizaron entre: los géneros que más gustan, con el por qué gusta la música y lo que más gusta de la música.

La Figura 4 muestra, el por qué gusta la música con los géneros que más gustan para el grupo CFM; los resultados más altos fueron, el gusto musical se inclinó hacia el género culto indicando que es un medio de expresión, seguido por el rock, pero con menor puntuación. Estos dos géneros fueron los únicos que gustan por identificación hacia ellos.

 

La Figura 5 corresponde al por qué gusta la música con los géneros que más gustan para el grupo SFM; en éstos resultados se puede ver que, a la mayoría les gusta el pop, por ser relajante. El interés a los demás géneros no es muy frecuente. Tampoco les gusta la música por algún otro factor, a excepción de quienes les gusta el rock, a quienes si les gusta como un medio de expresión, de identificación, etc., los demás géneros no tuvieron resultados significativos.

Entre las dos figuras, tanto el género como la razón del por qué gusta la música, en un grupo aparece con mayor dominancia, mientras que en el otro no tiene ninguna significancia y viceversa. Destacándose cada grupo con su gusto mismo que es la que lo diferencia del otro.

En la Figura 6 podemos ver lo que más gusta de la música por género para el grupo CFM. Aquí el género culto muestra que gusta por ser un ME, por los EE por las ST y por otros, menos por C A. Solo el rock, el latin y el pop fueron géneros que consideraron que CA, aunque tuvo resultados muy bajos. El rock sin embargo dividió su porcentaje en gran medida entre ser un ME y que gusta más por las E E.

En la Figura 7 se presenta lo que gusta más para el grupo SFM con relación a los géneros que más les gustaron. Las respuestas incidieron en que el pop gusta más por los E E. En todos los géneros los E E se mencionaron, y sólo en el rock se señalaron las otras cuatro opciones.

Comparando los dos grupos, las diferencias fueron que, el grupo CFM es más flexible en cuanto a sus resultados nuevamente, la música culta y el rock gusta por casi todos los elementos, mientras que en el grupo SFM el género que más gusta es el pop por los elementos estructurales, aquí tenemos que recordar que los E E que más tuvieron incidencia en éste grupo fue la letra, el ritmo y la melodía.

La Figura 8 muestra la incidencia con la que se escucha música para ambos grupos, encontramos que escuchar música es una actividad que la mayoría de los participantes realiza diariamente. Ninguno de los dos grupos tuvo participantes que no escuchen música, o que la escuchen menos de una vez a la semana.

La Figura 9 presenta el elemento musical al que le prestan más atención cuando escuchan música. Se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre ambos (X2= 15.099, 4, p<.005). En cuanto a la armonía, el grupo CFM le pone más atención a esta que el grupo SFM; en cuanto al ritmo fue al contrario, el grupo SFM le pone más atención a este elemento que el grupo CFM. Así mismo, hay más personas del grupo CFM que ponen más atención a todos los elementos que el grupo SFM.

 

Discusión

En esta investigación encontramos que la música gusta porque la gente la considera importante para su vida y porque se identifica con ella. El grupo CFM encuentra a la música atractiva por que le es un medio de expresión, estos resultados concuerdan con los de Hargreaves, Miell y Macdonald (2002), quienes dijeron que los compositores o intérpretes usan la música para expresar sus visiones personales del mundo; por otro lado, al grupo SFM, les gusta la música porque les ayuda a relajarse; ambos grupos coincidieron en que la música les evocaba recuerdos agradables. Estos resultados se relacionan con los de Megías y Rodríguez (2003), quienes encontraron que a las personas les gustaba la música por ser un medio que ayuda a recordar momentos del pasado. Ambos grupos señalaron que la música ayuda a su propia identificación, como concluye Brookman (2001); así como a demostrar sus sentimientos y emociones. Nuestros resultados concuerdan con los de Schäfer (2008), ya que el también encontró que la música gusta porque las personas se identifican y logran expresarse a través de ella. Así como también, concuerdan con los de Latham (2001), Hargreaves (1986), Megías y Rodriguez (2003), Rentfrow, Golderg y Levitin (2012), Bourdieu (2002), en que el gusto musical refuerza las distinciones sociales; ya que cada grupo pertenece a un estatus social distinto, sus diferencias entre gustos musicales crean una separación y un sello característico. Así como también un nexo e identificación entre los miembros del mismo grupo. También estamos de acuerdo con Lonsdale y North (2009), en que el gusto musical funciona como una identificación social de filiación de grupo.

Otro interés de esta investigación fue conocer qué es lo que gusta más de la música. Encontramos que a ambos grupos les gusta por los elementos estructurales (EE: armonía, ritmo y letra -en el caso de las canciones). A los CFM lo que más les gustó fueron los EE, seguido por el hecho de que es un medio de expresión y las sensaciones que logra transmitir, estos resultados concuerdan con los de Schäfer (2008), él encontró, que la expresión artística es un factor que influye para el gusto musical. Algunos participantes dijeron que lo que más gusta es la combinación de los elementos, debido a que expresan y permiten enunciar su ser interior. En el grupo SFM prácticamente todos coincidieron en que les gusta la música por sus EE, recordando que éste grupo incidió en que la letra era el elemento que más les gustaba. Concordando nuevamente con Schäfer (2008), en que la información que se da a través de la música es determinante para el gusto musical.

En nuestros resultados encontramos que si hay diferencias en el gusto por los géneros musicales entre ambos grupos. Para el grupo CFM, el gusto por la música se inclinó hacia el género culto y el rock; mientras que para el grupo SFM, los gustos se inclinaron más hacia la música popular, como el pop y el rock. Estos resultados coinciden con los de Bourdieu (2002), Dash (2007), Gronow, Purhonen, Rahkonen (2009), quienes señalan que existe una clara diferenciación social entre los patrones de gusto musical, que está marcado por la educación. Y con Arguedas (2004), en que la educación musical desarrolla la sensibilidad estética y el gusto artístico.

Para el CFM el género musical que más les gustó fue el intelectual, señalando que se debe a que es un medio de expresión y el Rock, que es más flexible en las causas por las que gusta; para el grupo SFM el género que más les gustó es el pop por ser relajante, y el Rock se muestra también más flexible en el porqué de su gusto. Para ambos grupos lo que más les gusta de la música en primer lugar son los EE, aunque al grupo CFM le gusta el género culto por los elementos que constituyen su estructura; mientras que al grupo SFM lo que más les gusta del pop es la letra, en ambos grupos el Rock se muestra nuevamente más variando en la causa del por qué gusta más. En segundo lugar al grupo CFM le gusto más la armonía, mientras que al grupo SFM el ritmo. Pareciera que la diferencia de gusto se debe a que la música culta exige otros recursos de apreciación estética, y concordamos con Arguedas (2004), en que estos se obtienen con la educación musical, quizá ésta sensibilidad estética que desarrollan hace que la música popular no tenga influencia en su gusto musical, mientras que las personas que no tienen estudios musicales, la música popular si les gusta y más por la letra, ya que se identifican con las canciones, concordando con Hormigos y Cabello (2004). El rock es el género que se muestra perpetuo en ambos grupos, no como el género dominante, pero si como segundo, la flexibilidad del género no solo se muestra en las causas por las que gusta, sino también en que personas con educación musical y sin ésta son gustosos del mismo.

Respecto a los géneros, nuestros resultados arrojaron que ambos grupos conocían aproximadamente la misma cantidad de géneros (CFM: 41 y SFM: 45). La diferencia radicó en el tipo de géneros y subgéneros que cada grupo conocía; los subgéneros que solo tuvo el grupo CFM fueron tango, mariachi, opera, bolero, hindú, sacra, fado, celta, bel canto; los subgéneros que solo tuvo el grupo SFM fueron reggaeton, rapcore, industrial, dubstep, jungle, j-pop, house, tras metal, death metal melódico, indie y retro. De nuevo se puede observar que los géneros de las personas que cuentan con una educación musical, están inclinados a la música culta, mientras que las personas que no cuentan con una educación musical, le gustan géneros más a la moda, simplistas, e industriales.

Escuchar música es una actividad que la mayoría de las personas le dedican tiempo diariamente. El grupo CFM (92.3% indicó que escucha música diariamente) dedica más tiempo a escuchar música que el grupo SFM (86.5% indicó lo mismo). Este resultado se asocia a lo que encontraron Rentfrow y Gosling (2003), de que las personas consideran la música un aspecto importante de sus vidas y escuchar música una actividad que hacen muy frecuentemente.

La educación es un factor asociado con el gusto musical y la elección de la música que más gusta. Encontramos que los gustos cambian dependiendo de la educación musical con la que se cuenta. A mayor conocimiento musical, gustan más la música culta, creemos que un factor predeterminante es la información y la influencia que los maestros puedan tener sobre los estudiantes de música, como encontró Hugh (2002), otro factor podrá ser como dijo Bourdieu (2002), en que los individuos que tienen un gusto cultivado, siempre tuvieron acceso a el arte, puesto que sus familiares practican música; y que como dice Latham (2001), y McDermott (2012), dada la familiaridad que se contaba con éstos géneros, ya sea por la influencia de la familia o de la educación, se tiene preferencia a éste tipo de música.

Al grupo SFM, inversamente proporcional, con menor conocimiento musical, le gustó más la música comercial, debido a que los productos culturales de fácil acceso son los que se propagan masivamente, sería interesante investigar, acerca de las prácticas culturales del núcleo familiar. Y ya que la música popular se encuentra en todas partes; en las tiendas, en la radio, en los comerciales, en los tonos de celular, la familiaridad que se va creando, es cada vez mayor, y las personas que se logran identificar con éstos modelos musicales, terminan por aunarlos a sus gustos, sin a lo mejor juzgar su calidad estética.

Concluimos que las personas que tienen una educación musical cultivan su gusto estético y su sensibilidad estética, éstas utilizan la música como un medio de expresión artística, y los géneros que escuchan son de música intelectual o culta. Siendo el Rock un género que funge como un comodín, ya que su gusto no se ve influido por el conocimiento musical y es más flexible. Por otra parte, las personas que no cuentan con un conocimiento musical, tienden a escuchar música popular con el fin de relajarse, dedican un tiempo diario a escuchar la música que la vox pópuli escucha, porque les gusta la letra o el ritmo.

Proponemos una nueva línea de investigación, sobre el gusto musical, que tome en cuenta, las prácticas culturales del núcleo familiar, las identificaciones con los artistas, la educación musical y cómo se reflejan los gustos musicales en la formación de grupos sociales así como su identificación.

Ya que son pocos los estudios sobre psicología musical, sobre todo en nuestro país, pero es mucho lo que a través de su estudio podemos encontrar sobre las personas. La música es considerada importante en la vida y escucharla es una actividad que se realiza diariamente; consideramos de importancia que los estudios sobre psicología musical se sigan realizando. Teniendo como base la información con la que ya se cuenta se puede llegar a profundizar más en el tema y abrir el panorama de estudio sobre la psicología musical.

Una limitación que encontramos en el estudio fue que hace falta desarrollar una prueba de preferencias musicales, por lo que para futuras investigaciones sería importante estandarizar una prueba sobre este tema. También sería necesario indagar sobre el discurso que plantea cada género musical y así tener un acercamiento diferente ante el por qué gustan esos géneros en relación a lo que plantea cada discurso y los grupos sociales que los escuchan.

Vale la pena continuar con éste tema de investigación comparando otras poblaciones tales como indígenas, analfabetas, así como en las diferentes regiones de México.

 

Referencias

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