Lo mejor: Los abogados enfrentados.
Lo peor: Un cierto academicismo marca blanca que la hace oscarizable.

Por Philipp Engel

Pese a su periplo hollywoodiense, el ex cómplice de Tarantino (fue su ayudante hasta Jackie Brown) ha preferido, desde que debutó con ‘West Beirut’ (1998), hurgar en las heridas de Oriente Medio. Aquí construye una metonimia, la parte por el todo, de su país, Líbano, presentando el enfrentamiento entre dos individuos que deriva en un proceso judicial que simboliza todos los juicios que no tuvieron lugar por los crímenes de una guerra civil que ha dejado 200.000 fantasmas. La historia podría llegar a sonarnos, aunque es propia de Líbano. Tanto por el afán didáctico-divulgativo que le ha llevado a la puerta de los Oscar, como por la loable voluntad de derribar un tabú nacional, se intuye que Doueiri ha simplificado, quizás en exceso, un problema mucho más complejo, una práctica muy común en nuestros días de pasionales polarizaciones. Aunque en su descargo, puede decirse que tal esquematismo, un tanto rutinario y previsible, está animado por la huma- nista voluntad de tender puentes, y no de quemarlos.

  • Título original: L’insulte
  • Director: Ziad Doueiri
  • Actores: Adel Karam, Kamel El Basha y Camille Salameh
  • País de origen: Líbano
  • Clasificación:
  • Fecha de estreno: 29/03/2018
  • Distribuidora: Distribution Company
  • Puntaje IMDb: 8.1/10
  • Puntaje Rotten Tomatoes: 100%
  • Puntaje Metacritic: 67

 

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