Luis Alegría

En los últimos años, la actividad productiva en el Perú ha sufrido un enfriamiento que no solamente es coyuntural: las estructuras de la economía también se han debilitado, según estima el Banco Central de Reserva (BCR).

Su presidente, Julio Velarde, sostuvo que el crecimiento potencial de la economía se ha reducido hasta 3,5%, cifra que anteriormente calculaba en 4%. El indicador muestra una tasa de crecimiento sostenible en el tiempo, que se logra cuando se utiliza a plena capacidad los recursos para producir en el país.

¿A qué responde un menor crecimiento potencial? Diego Macera, gerente general del Instituto Peruano de Economía, explica que es consecuencia de la dejadez de las autoridades en cuanto a reformas estructurales.

“La agenda de cambios estructurales en los últimos cinco o seis años es casi nula y eso se refleja en nuestro potencial. Lo vemos en ránkings como el Doing Business o el de competitividad del World Economic Forum. Los indicadores cuentan la misma historia de ausencia de reformas”, dijo.

A pesar de la reducción del estimado para el PBI potencial, el cálculo del BCR es más alto que el de BBVA Research. El economista jefe para el Perú de la entidad, Hugo Perea, apuntó que su estimado se ubica “un poco por debajo de 3,5%”.

Los factores detrás del debilitamiento estructural –señala– son, en primer lugar, que las perspectivas de inversión de mediano plazo se han deteriorado respecto a hace dos años. Ello se traduce en menor acumulación de capital físico (maquinaria, infraestructura, entre otros), que es un factor clave para la productividad del país.

En temas institucionales, innovación, gobernabilidad o eficiencia de los mercados también se evidencia la falta de mejoras, observa Perea.

“Si no hay un golpe de timón, el Perú estaría bajo un ‘nuevo normal’, que no es un crecimiento entre 3,5% y 4%, sino entre 3% y 3,5%. Esto no es definitivo, vamos a ver qué hacen las autoridades para revertir esta tendencia”, dice.

LOS RETOS

Revertir el debilitamiento de la economía desde los cimientos sí es posible en la óptica de Velarde. Para ello, será clave que se reactive la confianza y, de ese modo, se acelere la recuperación de la inversión.

Este es uno de los retos que deberá enfrentar la flamante administración de Martín Vizcarra, pero sin descuidar el corto plazo, pues las nuevas proyecciones del BCR para el 2018 en cuanto a inversión privada, consumo, exportaciones y PBI global también son menores que hace tres meses.

Velarde se mostró optimista sobre los perfiles que el nuevo presidente elegirá para ocupar los ministerios, pero advirtió que quien asuma la cartera de Economía y Finanzas no podrá hacer nada si no prioriza la sostenibilidad fiscal.

“Eso es indispensable. Es algo que hemos logrado en 25 años y estamos tirando al suelo”, criticó.


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