Al igual que Standard & Poor’s Global Ratings (S&P), la agencia Moody’s dijo hoy que el anuncio de renuncia del presidente Kuczynski no tiene implicaciones inmediatas para las calificaciones crediticias soberanas del Perú. De esta manera, mientras que la primera afirmó que este contexto no justifica acciones de calificación, “basadas únicamente en los sucesos descritos”, Moody’s mantendrá sus estimaciones para el período 2018 -2019.

Para el caso de S&P, las calificaciones crediticias soberanas del Perú, que ahora están en BBB+/Estable/A-2 para la deuda en moneda extranjera y en A-/Estable/A-2 en moneda local, se mantendrán.

“Creemos que la presidencia de Vizcarra probablemente no tendrá un impacto significativo en las políticas económicas y de inversión clave en Perú, siempre y cuando el nuevo gobierno pueda recuperar la confianza de los inversionistas”, dijo S&P.

Agregó, además, que su evaluación institucional actual se basa en la continuación de una política pragmática por parte del gobierno peruano en general, sea quien sea el presidente, y por el Congreso.

“La solvencia crediticia del Perú también se ve respaldada por una baja, aunque creciente, carga de deuda, un crecimiento continuo del PBI y una moderada deuda externa. La política monetaria fiable también ha mantenido la estabilidad del sector financiero y la confianza de los inversores”, resaltó S&P.

Asimismo, Moody’s tampoco anticipa cambios en la calificación de ‘A3’ del país o en su perspectiva estable. A lo que se suma que mantiene su previsión de crecimiento de 3,5% para el 2018 y 2019.

La agencia consideró que el hecho de que asuma Vizcarra debería reducir la incertidumbre política que hubiese existido en caso de haberse convocado a elecciones anticipadas.

No obstante, Adrián Garza, vicepresidente senior analyst de Moody’s, precisó que es probable que la cartera de proyectos de infraestructura enfrente demoras adicionales en el corto plazo como resultado de la renuncia de PPK.

“Sin embargo, esperamos que las inversiones en infraestructura, incluidas las asociaciones público privadas seguirán siendo la principal prioridad para el gobierno. A pesar de las dificultades recientes, las inversiones en infraestructura serán respaldadas por el sólido historial y marco institucional del Perú”, apuntó.