Round Rock. El sospechoso de una oleada de ataques con paquetes bomba que atemorizaron a Austin el mes pasado se inmoló a primera hora del miércoles al ser cercado por las autoridades, poniendo fin a un dramático episodio que causó dos muertos y cuatro heridos en la capital de Texas.

Las autoridades habían identificado al sospechoso en las últimas 24 o 36 horas y lo localizaron en un hotel de la carretera Interestatal 35 en Round Rock, un suburbio de la capital de Texas, dijo el jefe de la policía de Austin, Brian Manley, en una conferencia de prensa. La policía esperaba la llegada de vehículos balísticos cuando el auto del sospechoso comenzó a alejarse, agregó. Según el relato del funcionario, siguieron al carro, que se paró en una zanja a un lado de la calzada.

Cuando efectivos de un escuadrón táctico SWAT se acercaron a él, el sospechoso detonó un explosivo dentro del auto, dijo Manley. El estallido derribó a un agente, mientras que otro disparó su arma, añadió.

Las autoridades lo identificaron únicamente como un hombre blanco de 24 años y no confirmaron si era natural de la ciudad.

Desde el pasado 2 de marzo, Austin registró cuatro paquetes bomba que causaron dos fallecidos y cuatro heridos. Un quinto paquete estalló a primera hora del martes en un centro de distribución de FedEx cerca de San Antonio.

Manley dijo que se cree que el sospechoso fue el responsable de todos los ataques en Austin, aunque las autoridades reconocieron que era demasiado pronto para determinar si el hombre actuó solo y cuál fue su móvil.

“Nos preocupa que pueda haber todavía otros paquetes ahí fuera”, manifestó Chris Combs, jefe de la oficina del FBI en San Antonio.

Isaac Figueroa, de 26 años, dijo que él y su hermano escucharon sirenas y helicópteros en la madrugada del miércoles y condujeron hacia ellas, antes de cruzar a pie un bosque cercano tras llegar a un control policial que cortaba la carretera.

Figueroa explicó que vio un Jeep Cherokee de color plata o gris que estaba rodeado por autos blancos y negros y “parecía que hubiera sido sacado de la calzada”. Además, vio como la policía desplegaba un robot para examinar el vehículo.

El presidente Donald Trump, que había dicho que quienquiera que fuese o fuesen responsables de los ataques eran “obviamente un individuo o individuos enfermos”, tuiteó el miércoles: “EL SOSPECHOSO DE LAS BOMBAS DE AUSTIN ESTÁ MUERTO. ¡Gran trabajo de las fuerzas de seguridad y todos los implicados1”.

A primera hora del miércoles, el Departamento de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos de Estados Unidos (ATF por sus siglas en inglés) dijo en Twitter que agentes federales y locales acudieron a la zona de la capital donde se había atrincherado el sospechoso.

El Departamento de la Policía de Austin dijo también en un tuit que estaba trabajando en una balacera con un agente implicado junto a la Interestatal 35.