Beatriz Maldivia

En varias ocasiones he mencionado que esperaba grandes cosas de la película de Óscar Aibar, ‘El gran Vázquez’, con Santiago Segura, Álex Angulo, Mercè Llorens y Manolo Solo. Había escuchado las anécdotas sobre el genial historietista y me imaginaba que el material daba para mucho, no sólo por el potencial cómico de los sucesos que se plasmaron en el autobiográfico ‘Los cuentos del tío Vázquez’, sino también por la complejidad de retratar a un personaje tan contradictorio, uno de esos protagonistas negativos que, no obstante, debe funcionar como punto de vista y debe quedar por encima de otros que, finalmente, serán los malos.

‘El gran Vázquez’ consigue estar a la altura de varias de sus posibilidades. No es una comedia pura, como habrán imaginado muchos espectadores guiados por la promoción, pero tiene muchos momentos graciosos —eso sí: todos adelantados ya por el tráiler, como suele ocurrir— que nos remontan a nuestra más asentada tradición: la picaresca. La ambientación de época, unida a un vestuario y atrezzo coloristas y a una caracterización que, en cierta forma, imita a los de los tebeos que sus protagonistas dibujan, completan un look atrayente, sólo minado por una fotografía que abusa de los blancos estallados y de la poca profundidad de campo. La inclusión de pequeñas animaciones supone un toque simpático que, al mismo tiempo, servirá para dar a conocer a los más jóvenes las creaciones de Vázquez.

Mercè Llorens y Santiago Segura en

Los intérpretes

Moroso, caradura y polígamo, Vázquez tendría que ser un embaucador para engañar a diestro y siniestro con sus tretas. Esperaba, por tanto, presenciar una personalidad arrolladora, unas dotes de seducción inusitadas y un carácter que me hiciese tomar partido por un personaje tan negativo. Esto está logrado en el film, pero sólo a medias. Segura está bien en su papel, pero no llega a convertirse en ese conquistador que cabría esperar. Cerca del final existe un fragmento que no llega a emocionarnos tanto como debería. En resumen: Santiago Segura lo hace bien, pero el papel requería mucho más.

Mercè Llorens (en la fotografía anterior), muy acertada en otras películas, parece no haber encontrado el punto con este personaje y ninguno de sus parlamentos le sale con convicción. Una pena porque a ella le pertenecen los momentos de mayor intensidad emotiva y que sirven como impulso para dar giros en la trama.

Entre los actores secundarios es donde se encuentra lo mejor de ‘El gran Vázquez’. Álex Angulo, llevado por la caracterización y por la época en la que se sitúa el film, hace un guiño a Agustín González en una interpretación subida, pero no pasada. Enrique Villén, como el jefe, acaba por ser quien encarna al personaje contradictorio y que puede sorprender con sus acciones. Manolo Solo, como Ibáñez, sirve de perfecto contrapunto a Vázquez, por su actitud sumisa y resignada ante la editorial. En papeles de poco más que figuración encontramos a algunos de los miembros de ‘La hora Chanante’, como Ernesto Sevilla y Carlos Areces. Pere Ponce tiene un cameo como entrevistador.

Itziar Aizpuru y Álex Angulo en

Derechos de autor

Había escuchado cómo se las gastaba la editorial Bruguera en la época. Debido a que la creación de tebeos no era un empleo respetable y mucho menos estaba considerada como un arte, los dueños de las revistas podían aprovecharse de los autores exigiendo una cantidad inhumana de trabajo, pagando precios ridículos por la página y arrebatándoles la autoría de sus obras y personajes. Esto ocurría en España y en otros países. Sin llegar a los absurdos que hoy en día comete la SGAE, lo cierto es que era necesario que alguien velase por los derechos de autor.

En la película existe la protesta ante todo esto, sin embargo, se hace poco hincapié en lo que eso significó para los dibujantes. Al tener en el otro lado de estas explotaciones a un personaje que no puede ser visto como una víctima, debido a su comportamiento delictivo, se pierde parte del efecto de denuncia hacia la editorial que podría haber tenido el film. Si acaso, se vierte todo en la figura del contable, como si fuese todo fruto de una manía personal. Puesto que el film no posee un hilo argumental muy fuerte, sino que está estructurado en torno a sucesos aislados, habría sido positivo reforzar la crítica hacia Bruguera para dotar de una mayor cohesión narrativa al conjunto.

‘El gran Vázquez’ es una película entretenida, con momentos divertidos y otros emotivos. No se trata de la comedia que muchos habrán creído percibir en el tráiler, pero eso quizá anime más a verla, en lugar de desalentar, ya que la posibilidad de encontrarse con otro ‘Torrente’ es lo que alejaba a muchos de la sala. Quizá no ha llegado a ser todo lo que podría, pero resulta satisfactoria.


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