Daniel Macera

Luego de lanzar, a inicios de semana, el programa Mivivienda Verde para impulsar la construcción de casas ecosostenibles, el titular del Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS), Carlos Bruce, explica los planes hacia finales de gobierno y el camino recorrido hasta el momento.

—¿Cómo llegar a la meta de 500.000 viviendas construidas para el 2021?
De a pocos. Actualmente, construimos 70 mil viviendas al año, que es la misma cifra desde hace 16 años. Nosotros queremos que este número se duplique. Los gobiernos que sucedieron al de Toledo no redujeron la brecha. Nos toca a nosotros.

—¿El lanzamiento de Mivivienda Verde ayudará en este camino?
Preveo que por lo menos el 80% de las nuevas viviendas que entreguemos va a estar en este sistema. Estamos bajando las tasas de interés de los créditos hipotecarios, que promedian 10,3%, a una tasa real efectiva de 5,9%. Si a esto se suma el hecho de que son viviendas ecológicas y los recibos de agua y luz son mucho menores, hay razones para creer en un posible ‘boom’ inmobiliario y en seguir construyendo.

—¿Incluso con esta coyuntura política y económica?
La parte económica, si bien no está yendo como quisiéramos, tampoco está como hace 15 años, en que todas las empresas inmobiliarias estaban quebradas y, al no entender el sistema de Mivivienda, me preguntaban cuándo era el sorteo de casas. Igual salimos adelante. La convulsión política sí existe y vamos a tener que aprender a vivir con esto.

—¿Y de dónde saldrá el dinero para los subsidios?
Estamos canalizando fondos de la Asociación Francesa de Desarrollo, que ha ofrecido una línea de crédito muy barata para proyectos ecológicos. Estamos negociando con el Banco Mundial para una segunda línea financiera.

—¿Cómo balancear los subsidios que entrega el MVCS en todos estos bonos para no entrar en una crisis financiera?
Llamando las cosas por su nombre. No somos Agrobanco. Para hacer una comparación, esta institución se creó hace 16 años, casi en el mismo año que el Fondo Mivivienda. Hoy el fondo tiene un patrimonio positivo de S/3.000 millones y Agrobanco, por decirlo de alguna manera, no. La morosidad del fondo es de 3,5%.

—¿Cómo han ido los avances en cuanto al tema de la reconstrucción?
Tenemos más o menos 4 mil casas construidas y hay otras 6 mil en construcción, de las 48 mil necesarias. Haremos una segunda convocatoria de bonos de S/500 [subsidio para los damnificados de El Niño costero] y calculamos que se entregarán entre 19 mil y 20 mil. Nuestro plan es llegar a reconstruir la mayor parte de viviendas colapsadas este año. En lo que es agua y desagüe hay una dificultad.

—¿Por qué?
Ahora que viene el tema de la gran reconstrucción de redes, nuestra meta es que ningún desagüe esté aflorando en las zonas de reconstrucción. Hay como 400 obras hechas por otros gobiernos que no sirven.

—En cuanto a cobertura del agua, ¿cómo va la meta de alcanzar el 100% en áreas urbanas y 84% en rurales?
Hemos avanzado. Hoy estamos en 94,5% de cobertura de aguas urbanas. En zonas rurales estamos alrededor de 79%.

—¿Ha habido una mejora en las empresas saneamiento (EPS) que entraron al régimen de apoyo transitorio?
El proceso va bien, pero es lento. Hay una razón por la cual cayeron en falencia económica: tienen una tarifa que no cubre los costos de operación. En el Perú se paga S/1,50 por m³, cuando la tarifa internacional es S/3,50. Se debe hacer un sinceramiento de tarifas, que es una noticia impopular, pero necesaria.


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