Una investigación publicada por el programa Primer Plano de Willax TV revela cómo hizo Joaquín Ramírez para inaugurar la Universidad Privada Juan Pablo II pese a la ley que prohíbe la creación de casas de estudios superiores.

Según el reportaje, este centro universitario, que opera desde mayo de 2017 y no cobra por examen de admisión, fue logrado mediante documentos falsos presentados a las autoridades.

La historia se remonta a 2006, cuando se creó la empresa Promotora Juan Pablo II S.A., cuya accionista mayoritaria era Nancy Gallegos de Ramírez (esposa del rector de la Universidad Alas Peruanas) y también tenía como accionista a Joaquín Ramírez, su sobrino.

Se detalló que, en 2010, se pidió una autorización para crear una universidad ante la Conafu (Concejo Nacional para la Autorización de Universidades) de la otrora Asamblea Nacional de Rectores. El permiso fue otorgado y comenzaron los trabajos: sede en Surquillo, página web y escudo.

Sin embargo, para julio de 2016, un nuevo gerente general ingresó a la empresa Promotora Juan Pablo II: Juan Carlos del Prado, quien fuera abogado de la familia Ramírez.

Y en noviembre de 2016 se crea otra empresa, bajo el nombre Universidad Privada Juan Pablo II S.A.C., cuyo gerente general era también del Prado.

Esta nueva empresa usó, de manera irregular, el permiso que Conafu otorgó a la primera en 2010 y así incluso pudo iniciar el proceso de licenciamiento, a la vez que cambiaron de sede (ahora a la altura del kilómetro 8.6 de la Carretera Central), de logo y de página web.

El reportaje detalló que Nancy Gallegos decidió advertir a Sunedu sobre el uso de documentos falsos y también solicitó que se “deje sin efecto” el licenciamiento de la universidad. Tras ello denunció a Joaquín Ramírez y Juan Carlos del Prado por falsificación de documentos, fraude en administración de personas jurídicas y estafa.

Finalmente se supo que la Primera Fiscalía Penal de San Isidro le ha abierto investigación a Ramírez; sin embargo, la Universidad Juan Pablo II sigue operando.