Nicolás Castillo

La Sunat endurecerá la fiscalización en este año como parte de una de las estrategias para abordar la alicaída recaudación tributaria del 2017 y reducir la evasión. De esta manera pondrá en práctica desde la próxima semana cinco medidas que estarán vigentes todo el verano.

“Seremos más rudos y precisos”, dijo el jefe de la Sunat, Víctor Shiguiyama. “Este año, la administración está construyendo una arquitectura de explotación de información que le va a permitir ser más precisa que los años anteriores”, agregó el funcionario.

Así entre estas medidas, Shiguiyama indicó que se fiscalizará la entrega de comprobantes de pago en establecimientos típicos de consumo final como restaurantes, grifos, supermercados, entre otros. “Vamos a empezar a ver de nuevo los llamados chalecos [personal de la Sunat de chalecos azules marinos, autorizados a cerrar negocios]”, advirtió.

Asimismo, sostuvo que se encuentran haciendo un control y cruce de información a los propietarios de casas de playa que las alquilan en el verano. Esta fiscalización apuntará a los inmuebles concentrados en la zona sur de Lima y en el norte del Perú.

También, pondrán su puntería el desbalance patrimonial de profesionales como los médicos y abogados.

“Entre médicos y abogados sí podrían haber algunos casos interesantes. Es voz populi que hay alguna de estos profesionales que son campeones en el incumplimiento tributario”, sostuvo el funcionario.

GRANDES EMPRESAS
En el ámbito de las empresas, Shiguiyama aseveró que la Sunat escarbará entre los gastos de las compañías para verificar aquellos que son utilizados para escudo fiscal, pero que por su naturaleza no deberían formar parte de sus gastos deducibles. “Ahí hablamos de consumos personales en restaurantes [hechos por los representantes de la compañía que no forman parte de la empresa] por ejemplo”, indicó Shiguiyama.

Asimismo, anunció que en las próximas dos semanas, la autoridad recaudadora hará el primer control de omisión y consistencia de libros electrónicos presentados por empresas obligadas, sobre todo las grandes. “Eso significa notificar a unos 80 mil contribuyentes”, precisó.

EXPECTATIVAS
Sobre el impacto de estas medidas, el jefe de la Sunat indicó que los esfuerzos orientados a personales naturales como alquileres, consumos, etc., obedecen sobre todo a un llamado de atención a todos los contribuyentes y podría generar “algunos ingresos adicionales”.

En tanto que, en el caso de los gastos no deducibles, dijo que la expectativa es “captar algo”, ya que “sobre todo es para que las empresas empiecen a mejorar sus controles internos”.

No obstante, una mayor confianza mostró Shiguiyama sobre el impacto en la recaudación de la fiscalización de los libros contables electrónicos.

“Esto es algo que puede tener un impacto importante en la regularización del Impuesto a la Renta del próximo marzo. Porque en cuatro años, la Sunat no había hecho este tipo de controles”, dijo.

“La omisión [e inconsistencias en la presentación de libros electrónicos] puede ser un buen control de los grandes contribuyentes. Estamos hablando de más de 2.000 empresas y ahí está el 80% de la recaudación”, concluyó.