La funcionaria anunció que este 2018 se fortalecerá el círculo de protección de las víctimas de violencia y se impulsarán políticas que involucren a los varones para prevenir agresiones.

Susana Mendoza Sheen

smendoza@editoraperu.com.pe

–¿Cuál es el balance de la lucha contra la violencia a la mujer en el 2017?

–Nuestro mayor logro en el 2017 ha sido fortalecer el círculo de protección de la mujer desde nuestro sector. Hemos mejorado la atención en los centros de emergencia Mujer (CEM) y hemos aumentado su número en 50. Lo más importante de este incremento es que todos se implementaron en comisarías del país.

–¿Cómo ha contribuido la presencia de un CEM en una comisaría?

–Se ha conseguido que el 75% de las mujeres que llegaron a las comisarías para denunciar un hecho de violencia la concretaran. Ese porcentaje de denuncia es alto. En cambio, en las que no hay un CEM solo se alcanza un promedio del 10%.

–¿Por qué esa diferencia?

–Porque hay un equipo de profesionales que atiende a la víctima, la orienta con empatía y presenta inmediatamente la denuncia. Este año invertiremos en la instalación de 50 CEM más en comisarías y también en hospitales. Necesitamos que los CEM estén más cerca de las mujeres que viven en lugares de mayor incidencia de violencia.

–La presencia de los CEM en las comisarías ayudó a la disminución de la violencia.

–Contribuye, sin duda. Recuerde que cada vez son más las mujeres que tienen conciencia de sus derechos y están superando prejuicios. Por eso, las denuncias aumentan cada año y provienen de todos los estratos socioeconómicos. El 2017, por medio de los 300 CEM que tenemos en el país, recibimos más de 96,000 denuncias.

–Para disminuir la violencia contra la mujer, ¿cree que es necesario diseñar políticas que involucren al varón?

–¡Por supuesto! Este año le daremos prioridad al trabajo con los varones. Impulsaremos una estrategia de prevención muy fuerte y con dos ejes. Uno tiene que ver con autonomía económica de la mujer y el otro, con la promoción de nuevas masculinidades.

–¿Qué quiere decir el segundo eje?

–En este eje trabajaremos la construcción de nuevas masculinidades. Les daremos herramientas a los agresores, escolares y hombres en general para que construyan una paternidad más responsable y una relación de pareja menos machista y prejuiciosa. Por ejemplo, mediante el programa ‘Hombres de Miércoles’, nombre que recoge las reuniones que realizaba un grupo de agresores ese día, se le forma sobre los beneficios que tiene el buen trato a los hijos menores, educar con respeto y construir una relación de pareja sin forzar a una relación sexual. Se les prepara para que encaminen a sus familias a salir de la pobreza.

–Es un cambio cultural, no es sencillo.

–Es verdad. Ya desarrollamos un piloto en Santa Rosa y San Pablo, en el distrito de Cura Mori, en la región Piura; en El Tambo, Junín; Florencia de Mora y La Esperanza, en La Libertad. Tuvimos excelentes resultados. Gracias a ello existen 114 líderes varones. Nuestra meta es sensibilizar a 85,000 hombres. Nueve gobiernos regionales han expresado su interés en reproducir este programa.

–¿Qué otras iniciativas impulsará su sector?

–El Banco Interamericano de Desarrollo tiene validada una experiencia que fortalece la paternidad responsable y, por ende, a las familias. Se denomina ‘Programa P’ y lo que se busca es que los hombres compartan el trabajo doméstico con sus parejas y se liberen de estereotipos machistas. Otra iniciativa es ‘Hombre con H’, orientada a la enseñanza de salud sexual a los escolares. Ambas ayudarán a la construcción de masculinidades.

Hay notables avances

De acuerdo con estadísticas de los 300 CEM que tiene el Ministerio de la Mujer, en el 2017 se atendieron 96,000 denuncias de diferentes tipos de violencia.

El 50.8% fue por violencia psicológica; el 39.3%, física; 9.5%, sexual; y 0.5%, patrimonial o económica.

“El número de denuncias del 2017 aumentó en 33% en relación con el 2016, y fueron de mujeres de todos los estratos sociales porque en la actualidad están empoderando sus derechos y ya no temen denunciar al agresor”, dijo la ministra.

En cuanto a los casos de feminicidio, el año pasado murieron víctimas de la violencia de género 109 féminas, mientras que

223 sufrieron tentativa de feminicidio.

“Si comparamos estas cifras con las del 2016, los feminicidios se redujeron en un 6% y las tentativas en 7%, pues a noviembre de ese año ocurrieron 116 feminicidios y 241 tentativas”.

Autonomía

Otro de los ejes de prevención que desarrollará el Mimp durante el 2018 es la autonomía económica en las mujeres, informó la ministra Ana María Choquehuanca.

La funcionaria sostuvo que una mujer con mejor autoimagen, capacitada en el valor que tiene para su vida la autonomía económica, puede sacar a su familia adelante.

“Las mujeres que llegan a los albergues necesitan creer en ellas, para que se sientan capaces de hacerse cargo de su vida y generar ingresos para sus hijos e hijas cuando dejen la casa de acogida”.

En el país existen 42 casas de acogida, de las cuales seis pertenecen al Mimp. Allí prepararán a las mujeres para que, de manera personal o como parte de una asociación emprendan sus negocios, comentó.

“Mi meta es crear una red nacional de mujeres empresarias”.


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