Semanas antes de que se realizara el Censo Nacional 2017, el ex jefe del INEI Farid Matuk advirtió que esa actividad sería un caos. Alertó, entre otros puntos, que la metodología a emplear era arcaica. Los hechos le dieron la razón y ahora estima que más del 5% de la población no fue censada en Lima. Aquí sus argumentos.

¿Maneja un estimado del porcentaje de personas que no fueron censadas el último domingo?

Por ahora no se conoce una cifra exacta porque no se hacen públicos los planos que tuvo cada empadronador. Con esos planos se podría saber cuántas viviendas fueron omitidas.

¿Es cierto que si más del 5% de la población no es empadronada, tiene que realizarse un nuevo censo?

El umbral técnico es del 5% y estoy seguro de que en Lima se rebasó ese porcentaje, mientras que para provincias todavía no tengo un juicio formado. Primero hay que mirar y comparar los planos. Se puede hacer una muestra muy rápida.

¿Qué tan rápida?

En una semana se puede conocer el número de viviendas omitidas. Una persona que sepa entra al Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), pide los planos, los compara y en una semana tiene un resultado.

¿Qué revelarían los planos?

Hoy (ayer) me comentaron que algunos empadronadores se sorprendieron porque al llegar al punto indicado se encontraron con un edificio donde supuestamente solo había una casa. En otro lado se dijo que los de Alto Colonial pertenecían al Callao, cuando en realidad están en Lima. Los planos permitirán verificar eso. Se deben hacer públicos.

¿Los empadronadores fueron sorprendidos con planos inactuales?

Según me comentaron, hubo empadronadores que tenían que contar el número de timbres de un edificio el mismo día del censo para saber cuántos cuestionarios necesitarían.

La presidenta del Consejo de Ministros, Mercedes Aráoz, aceptó la renuncia del jefe del INEI, Aníbal Sánchez. ¿Cuál debería ser el perfil del sucesor?

El problema es que el jefe del INEI se elige por concurso público gracias a una invención de Jorge del Castillo en 2006, cuando él era presidente del Consejo de Ministros, en el segundo gobierno de Alan García.

¿Por qué sería un problema elegirlo de esa manera?

Hasta el 2006, cuando yo salí del INEI, el jefe de esa institución era nombrado por decreto supremo, como también se designa al jefe del Instituto Geofísico del Perú (IGP) o al del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senhami). Ellos son designados por el ministro del sector (Ambiente), y listo.

¿Entonces a qué responde que la modalidad de elección haya cambiado para el INEI?

Eso fue una cortina de humo (del gobierno aprista) en 2006. Es tan malo ese decreto supremo que no encuentra personas que se adecúen. Mi recomendación es que lo deroguen y que el titular de la PCM designe al jefe del INEI.


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