A diferencia del petróleo, el Perú es un productor superavitario del gas natural, tanto así que nos lleva a exportar importantes cantidades, principalmente a México.

De acuerdo con el Libro de Reservas del Ministerio de Energía y Minas (MEM), al cierre del 2016 el Perú contaba con 16,1 trillones de pies cúbicos de gas natural (TCF) como reservas probadas, siendo los principales lotes productores los ubicados en Camisea con el Lote 88, el 56 y el 57; y a la espera de la producción del Lote 58, hoy en manos de la nacional china CNPC.

Por ello, según el investigador de la Universidad Nacional de San Marcos (UNMSM) Jorge Manco Zaconetti, causa extrañeza y hasta preocupación que se señale que proyectos como el Gasoducto Sur Peruano (GSP) sean “elefantes blancos” al carecer de reservas de gas que lo alimenten, cuando entre el 2004 a la fecha no se consumieron ni 2 TCF de nuestras reservas gasíferas.

No obstante, el investigador sanmarquino dijo que la eventual cancelación del GSP respondería a otros motivos y ninguno vinculado al interés nacional.

“El tema no es de reservas sino que en el Perú el gas natural tiene sesgo eléctrico. El Estado no es dueño de la molécula, son las empresas quienes deciden. No existe una política de Estado de valor agregado respecto al gas natural”, cuestionó.

En el país, la producción de gas natural, al cierre del 2016, alcanzó los 1.351 millones de pies cúbicos diarios y a setiembre de este año bajó ligeramente a 1.273,4 millones de pies cúbicos diarios.

De ese volumen, 450 millones de pies cúbicos (la producción total del Lote 56) se van para la exportación (70% a México y el 30% restante a otros mercados).

De la producción total de gas en el Perú, el sector residencial tiene apenas el 1%, focalizado en Lima y Callao con menos de medio millón de conexiones con una meta planteada por el concesionario Cálidda de 1 millón de usuarios al 2021.

El abastecimiento del mercado interno peruano de gas natural se hace con recursos del Lote 88, pero el 70% va para la electricidad y solo el 30% queda para la industria, el sector automotriz y el mercado domiciliario.

“El negocio es eléctrico y por eso hay un lobby para exportar energía a Chile, un negocio privado que se vende como un tema geopolíticamente bueno para el país”, señaló Manco Zaconetti.

En tal sentido, el experto sostuvo que ante la errada política energética del país que la hacen los privados para sus propios intereses, se debe plantear que en la modificación de la Ley Orgánica de Hidrocarburos se cambie que el gas así como el petróleo y los líquidos de gas natural, una vez estén arriba del subsuelo, que sean del Estado y se firme contratos de servicios con los privados.❧

Urge renegociar contratos del Lote 56

  • A pesar de que en campaña presidencial todos los candidatos, incluido el hoy presidente Pedro Pablo Kuczynski (PPK), se comprometieron a renegociar los contratos de exportación del Lote 56 de Camisea, son pocos o nulos los avances respecto a este asunto.
  • La idea de renegociar estos contratos era beneficiar al Estado con un cobro de regalías acorde a los nuevos tiempos, y después, y tal vez más importante, priorizar el mercado interno.
  • Vale precisar que el contrato suscrito por el Estado peruano es con el consorcio Camisea, quien tiene un contrato con Perú LNG y éste es quien tiene el contrato de exportación con la Comisión Federal de Electricidad de México. Se esperaba que el Ejecutivo renegocie entre sus presidentes para hacer las modificaciones.

Pedro Pablo Kuczynski, Presidente de la República

“En APEC, los chinos de CNPC me dijeron: presidente, hemos certificado reservas comprobadas por 4 TCF, o sea, hay gas para decenas de años”.

Cayetana Aljovín, Ministra de Energía y Minas

“El nuevo gasoducto es fundamental para el desarrollo petroquímico del sur, su diseño técnico y económico está a cargo de Proinversión”.


 

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