Manuela Zurita

El Niño costero dejó lo que esperaban los agricultores: reservorios a plena capacidad y napas freáticas cargadas; y suelos ricos en nutrientes incorporados por los huaicos e inundaciones.
La disponibilidad de estos dos recursos explica las mayores expectativas de siembras para la próxima campaña agrícola. Según la encuesta realizada por el Minagri, se espera que las áreas de 24 cultivos transitorios se incrementen en 8,6% para alcanzar unos 2,3 millones de hectáreas.

La sorpresa la ha dado el algodón, que crecería 174% en áreas, por mejores rendimientos y precios (de 30% en pyma para exportación), y con retornos en chacra de 50%, estima César Zapata, de la Asociación Departamental de Productores de Algodón de Piura. Martín Reaño, gerente del gremio textil de la Sociedad Nacional de Industrias, precisa que el Perú podría absorber las cosechas locales, que se espera asciendan entre todas las variedades a unas 25 mil toneladas.

En hortalizas como el zapallo, la siembra será alentada por un incremento de 50% del precio en el último año (S/0,94/kg), analiza el economista Christian Garay, del Minagri. También aumentará la superficie de tomate, zanahoria, olluco, yuca y menestras, cuyo consumo interno la cartera agrícola prevé promover a partir de abril.

La páprika y el ajo crecerán de la mano del mercado externo, explica Paulov Sifuentes, gerente comercial de Sol de Olmos, que las exporta. El precio récord (US$3,80 /10 kilos) registrado por primera vez en la campaña pasada (por menores volúmenes por efecto del Niño) alentaría las expectativas de los agricultores, pese a su fragilidad financiera. En tanto, el ajo ha logrado posicionarse mejor en Estados Unidos, luego de que el gobierno de Donald Trump impusiera un gravamen de 200% sobre el de origen chino, agrega.

Las expectativas de siembra de camote seguirán la misma tendencia, con una expansión de 22% esta campaña, abarcando 17 mil hectáreas. La descapitalización generada por el Niño en los agricultores incidiría en la opción por este cultivo, de baja inversión (de S/3 mil a S/4 mil), explica Garay.

Por su parte, Juan Carlos Paredes, gerente general de Agrícola Pampa Baja, advierte el Perú podría convertirse en un proveedor del tubérculo en contraestación en Estados Unidos, donde se consume cada vez más en lugar de papa por su contenido en fibra.

“El manejo agronómico puede ser más fácil en el Perú por la experiencia de nuestros agrónomos con la papa, siendo este cultivo muy similar. Solo hay que partir cada año con materiales libres de virus y aprender [cómo gestionar] la postcosecha”, añade.

IMPULSO FINANCIERO
Para poder retomar la actividad productiva tras el Niño costero los agricultores “se han tenido que prestar”, observa Ángel Manero, director general agrícola del Minagri.

Recuerda que pasada la emergencia el gobierno destinó S/45 millones para la recuperación de áreas, acceso a insumos, como semillas, y reacondicionamiento de frutales. La asistencia financiera fue destinada a un total de 40 mil hectáreas, de las cuales 1.400 correspondieron a plantaciones de algodón pyma en Piura, señala.

En Caja Sullana también advierten el espíritu de recuperación esta campaña. La cartera agrícola de la financiera creció a S/22 millones este año respecto a los montos colocados al 31 de diciembre del año pasado, lo que supone un incremento de 17%, precisa Joel Siancas, presidente del directorio de firma. “Para el 2018 la expectativa es que la cartera agrícola crezca 15% si no hay FEN”, dijo a Día1.

Vale destacar que la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno “El Niño” (Enfen) informó la semana pasada que la temperatura superficial del mar peruano se hallaba en condiciones normales. “Para el verano del 2018, en la zona norte del mar peruano se mantiene el escenario más probable de condiciones normales”, indicó.


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