“Don’t take videos, don’t take pictures”, repiten con insistencia en inglés los anfitriones chinos de Huawei a los periodistas latinoamericanos visitantes de su enorme planta de producción en Shenzhen, China.

Refunfuñando al inicio y resignados después, los hombres de prensa guardamos en casilleros de máxima seguridad nuestros smartphones, fieles compañeros de trabajo, diversión y aventuras. Pero todo lo visto allí quedará en buril eterno en nuestras retinas.

China es la gran fábrica del planeta, allí están muchas empresas globales que proveen de productos y servicios a miles de millones de personas en el mundo.

La República estuvo en Shenzhen (en la provincia de Cantón) y en Beijing (capital de la República Popular China), para conocer in situ el proceso de producción y la alta tecnología de los smartphones de la marca Huawei, que se comercializa en 170 países y que también tienen creciente presencia en el Perú.

Shenzhen, muy cerca a Hong Kong, es una ciudad con 160 millones de habitantes. Es la de más rápido crecimiento en el mundo (la ciudad tiene 30 años. Antes era un pueblo de pescadores). La ciudad es considerada el Silicon Valley de China y allí se ubica una de las plantas de producción de Huawei.

La fábrica de Huawei en Shenzhen cuenta con 31 líneas de producción y cada una de ellas, luego de 70 procedimientos, produce 2.400 piezas diarias, entre smartphones de diferente modelo.

Cada mes producen un millón 300 mil celulares de todos los modelos y esperan optimizar los procesos para continuar abasteciendo a los crecientes mercados, señala nuestro guía.

Durante el 2016, Huawei invirtió US$ 200 millones para optimizar los procesos con los más altos estándares de calidad y equipos propios e invierte cuantiosos recursos en investigación y desarrollo, de los que tiene 15 centros en el mundo.

En la planta de Shenzhen está todo robotizado. Aunque la presencia humana es fundamental y por cada línea de producción laboran 28 personas, con dos turnos de trabajo. Y sus remuneraciones están en promedio en US$ 900 al mes, y ello es 20% más alto respecto a lo que pagan en otras fábricas de China.

Ataviados con batas blancas, gorra, correa de lona y sandalias, recorremos una de las líneas de producción. Desde el inicio se observa el cuidadoso ensamble de cada uno de los componentes de los smartphones, desde el procesador (Kirin), el marco, la pantalla y los diversos dispositivos hasta que termina, como por arte de magia, en su empaque, con sus respectivos códigos y hasta el lugar y país a donde el smartphone será destinado para el disfrute de los usuarios.

Miles de testeos

En Beijing, en el Huawei Device Laboratory, fuimos testigos de los estrictos controles y pruebas de los diferentes modelos de celulares de la compañía.

En simultáneo son probados 5.000 aparatos. Allí, centenares de máquinas simulan, desde el encendido, reiniciado, uso de las teclas, hasta situaciones extremas como las caídas, tormentas de arena, condiciones extremas de humedad (95%) y de temperatura (85 grados), como de frío extremo (40° bajo cero).

Otras pruebas son el buen uso del wifi, bluetooth, redes 3G, 4G, 5G y todas las bandas con las que funciona un celular, así como de todas las actualizaciones de su sistema operativo. Todo ello debe ser testeado miles de veces antes del okey final para proceder con la producción en serie del modelo.❧

Presentarán el Mate 10 con lo nuevo en inteligencia artificial

  • La compañía china Huawei se prepara para presentar, este 16 de octubre, en Munich, Alemania, su nuevo modelo Mate 10. Se estima que el nuevo dispositivo móvil esté en Latinoamérica un par de semanas después.
  • Aunque hay mucho recelo, se estima que entre las novedades llevará el procesador llamado Kirin 970, de la empresa, que es considerado pionero en inteligencia artificial. Es decir, el procesador aprende del usuario para una mejor performance del producto. Kirin 970 ya fue presentado en el reciente IFA 2017, la mayor feria de electrónica de consumo de alta tecnología en Europa.

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