Arql. Lizardo Tavera Vega

Desde lejos se puede divisar, en el fértil valle de Moche, una enorme pirámide que llama la atención por su gran volumen y belleza arquitectónica: es la Huaca de El Sol, la más grande del Perú (y posiblemente de América), y una de la más importante para la sociedad prehispánica que conocemos con el nombre de Moche (o Mochica).

Vista Panoramica de la Huaca de El Sol

Foto panorámica de la Huaca de El Sol, tomada desde la Huaca de La Luna. Al fondo, la llanura del valle de Moche y la ciudad de Trujillo.

 

Los Moche

Durante los años 100 a 800 después de Cristo, en los valles del norte del Perú se forjó una sociedad altamente desarrollada que conocemos como Moche o Mochica (que era el nombre del idioma hablado por los hombres de esa zona en la época que llegaron los españoles).

La sociedad Moche es una de la que más conocemos en la actualidad. Desde hace muchos años ha llamado la atención de los investigadores por sus expresiones artísticas (los “huacos retratos”), decoraciones complicadas (en su cerámica), ricas tumbas (como la del “Señor de Sipán”) y su esplendorosa y voluminosa arquitectura (como la Huaca del Sol y de La Luna).

mapa de ubicación

Durante los años 30`s y 40`s el arqueólogo peruano Rafael Larco Hoyle (hacendado de Trujillo) hizo una prolija investigación de la cerámica Moche, determinando 5 fases. Las “fases” son conocidas como momentos históricos por los que pasó la sociedad Moche durante su desarrollo. Identifica las fases Moche con números romanos, I, II, III, IV, y V, considerando también que las primeras fases (I y II) son las de los inicios, las fases III y IV son la época clásica, y la fase V es la decadencia. Actualmente esta concepción de las fases está en discusión entre los especialistas, pues consideran que la fase V no es de decadencia, sino de transformación. El resultado de tal transformación sería lo que conocemos como cultura Chimú.

La Huaca del Sol

Esta construcción monumental se ubica muy cerca de la ciudad de Trujillo -a 6 kilómetros del mar- al pie de un promontorio rocoso llamado Cerro Blanco, en la margen izquierda del río Moche, en un punto entre el valle bajo y el valle medio. La pirámide tiene básicamente una forma rectangular a la que se le han agregado algunas otras formas geométricas. Su tamaño es monumental: 345 metros de largo por 160 metros de ancho y 42 metros de altura. Gran parte de este volumen fue destruido durante la colonia. Con la finalidad de buscar tesoros en su interior, el río Moche fue desviado para que partiera en dos la pirámide. El resultado fue peor de lo esperado, pues el río se llevó cerca de dos tercios de la Huaca. Pero en su interior no se encontró ningún tesoro.

Reconstruccion Isometrica de la Huaca de El Sol

Reconstrucción Isométrica de como pudo verse la Huaca de el Sol, en el momento de mayor esplendor. Este dibujo se basa en reconstrucciones aerofogramétricas y propuestas de varios autores.

 

La Ingeniería Moche

El corte ha permitido ver que toda la pirámide está construida con adobes. Se ha estimado que se usaron 140 millones de adobes en su construcción. Como el río cortó la pirámide desde su base, se ha podido observar que la Huaca del Sol no fue construida toda en un solo momento, sino que sufrió muchas modificaciones y ampliaciones hasta tener el volumen que actualmente le conocemos. El arqueólogo norteamericano Moseley ha visto en el corte 8 etapas en las que se construyó el monumento. Las primeras remodelaciones se habrían producido durante las fases I, II y el inicio de la III, y la gran masa de la pirámide se habría construido durante la fase III y IV. El volumen de la pirámide (a lo largo, ancho y alto) era ampliado construyendo grandes columnas de adobes adosadas unas a otras.

Adobes en la Huaca de El Sol

La Huaca de El Sol está construida íntegramente en adobes. En la foto el talud suroeste de la pirámide.

 

Los Adobes

Los adobes para la construcción de esta pirámide (la Huaca del Sol) y otras de Moche (como la de Sipán o El Brujo) tienen 2 características importantes: eran hechos con moldes y tenían la marca del fabricante. La fabricación con moldes permitía tener adobes con las mismas dimensiones y calidad. En la cara superior del adobe se hacían unas marcas. Estas eran puntos y rayas, o aspas. Se cree que las marcas corresponden a la comunidad que los fabricó, y que servían para controlar la cantidad de adobes con los que contribuían en la construcción de la Huaca. En El Sol se han encontrado por lo menos 96 marcas distintas.

En base a los estudios de la arcilla de los adobes, se ha determinado que secciones enteras de la Huaca están construidas con adobes provenientes de una misma cantera, y tienen un mismo tipo de marca.

Adobes marcados en la Huaca de El Sol

Muestra de adobes marcados encontrados al pie de la pirámide llamada Huaca de El Sol. La regla tiene 30 centímetros.

 

“El Sol” hoy

Los estudios arqueológicos realizados en ella son todavía escasos, teniendo en cuenta todo lo que nos puede decir. La Huaca del Sol, por ser la construcción más grande e importante de los Moche, demuestra el alto grado de desarrollo alcanzado en esta época en cuanto a ingeniería y planificación social. Por ellos estamos seguros que en un próximo futuro este monumento arqueológico nos explicará mucho de nosotros mismos al conocer mejor la experiencia de nuestros antepasados.

Bibliografía

José Canziani Amico
1989 Asentamientos Humanos y Formaciones Sociales en la Costa Norte del Antiguo Perú. Instituto de Estudios Andinos (INDEA). Lima – Perú.
Ruth Gallardo C. y Jorge Narro Carrasco
1993 “Revisión de la Arquitectura de la Huaca del Sol. Sección 2”. Revista del Museo de Arqueología N. 4. Facultad de Ciencias Sociales, Universidad Nacional de Trujillo. Perú.
Markus Reindel
1990 “Arquitectura Monumental del Intermedio Temprano de la Costa Norte del Perú”. Revista del Museo de Arqueología N. 1. Facultad de Ciencias Sociales, Universidad Nacional de Trujillo. Perú.

Fuente: http://www.arqueologiadelperu.com.ar/elsol.htm

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