Sandro Pozzi

La economía de Estados Unidos sigue avanzando, quizás más lenta de lo deseado pero sin pausa. También se refuerza el mercado laboral, que desde un año está en una situación próxima al pleno empleo. Y todo esto mientras Wall Street está en máximos. Esta combinación de elementos permitió que la renta de las familias marcara un récord en el último año de presidencia de Barack Obama.

La mediana de los ingresos ascendió a los 59.039 dólares en 2016, de acuerdo con el último informe del Censo. Es una mejora del 3,2% en un año y supera el anterior récord de 1999. La renta ya subió en 2015 por primera vez desde la Gran Recesión. “Llevamos dos años seguidos con un incremento muy robusto en los ingresos”, señala Trudy Renwick, aunque precisa que se introdujo una nueva metodología de cálculo que complica las comparaciones.

Y aunque la salud de la clase media parece que mejora, las estadísticas muestran la dificultad para cerrar la brecha entre los que más tienen y los que menos. El Censo certifica que el pasado ejercicio hubo 2,5 millones de estadounidenses que salieron de la pobreza. El índice bajó así al 12,7%, solo dos décimas por encima al registrado en 2007, antes de la mayor economía se derrumbara.

El índice de pobreza llegó al 15,1% en el ejercicio 2010, el segundo año de Barack Obama en la presidencia. Pero el ritmo con el que los hogares salen de una situación de penuria es inferior al incremento de la renta. El indicador se redujo a penas un 0,8% en un año. En términos absolutos, sin embargo, sigue habiendo 40,6 millones de personas que viven bajo el umbral de la pobreza.

El nivel de la pobreza en EE UU está establecido en 16.072 dólares anuales de ingreso mediado para una pareja con menos de 65 años. Varía en función de la edad y de los hijos que integren la unidad familiar. Es precisamente a este grupo de población, el de los marginados por el sistema, hacia el que Donald Trump trata de dirigir su mensaje para justificar las propuestas de su plan económico.
Seguro, genero y raza

La oficina del Censo también detalla que el 92,1% de la población estaba el año pasado cubierta por algún tipo de seguro médico. Es solo tres décimas superior a la cobertura registrada en 2015. Hay, por tanto, 28,1 millones al margen del sistema frente a 41,8 millones en 2013. Los republicanos en el Congreso trataron este verano de dinamitar la reforma sanitaria de Obama, que dio acceso a millones de estadounidenses.

En cuanto a la evolución de la renta cuando se compara los ingresos de una mujer con los de un hombre, la brecha se redujo en 1,1 puntos porcentuales, al 80,5%. Es la primera vez que sucede desde 2007. Por comunidades, la renta de las familias afroamericanas mejoró un 5,7%, a 39.500 dólares. Eso permitió que el índice de pobreza cayera al 22% en 2016, frente al 24,1% un año antes.

Para el grupo de los hispanos, el ingreso mediano mejoró un 4,3%, a 47.675 dólares, y el índice de pobreza bajó dos puntos porcentuales, al 19,4%, inferior al de los negros. Entre los blancos, la renta de las familias creció un 2%, 65.000 dólares, y el 8,8% de los hogares viven en condiciones de pobreza. Los asiáticos están en lo más alto, con 81.500 dólares, con un índice de pobreza del 10,1%.


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