Al pie del volcán Pichu Pichu, ubicado a 33 kilómetros de la Plaza de Armas de Arequipa, se encuentra el bosque de queñua que alberga, por lo menos, a cien árboles nativos de la especie “Polylepis rugulosa”.

Este  bosque conserva árboles longevos de más de 200 años que alcanzan alturas de 10 y 20 metros. Asimismo, alberga a 463 especies de flora, 6 de ellas endémicas; además de 194 especies de fauna, 10 de ellas en peligro de extinción.

El responsable del Proyecto de Reforestación del Bosque de la Queñua Pichu Pichu, del Programa Nacional de Áreas Protegidas, biólogo Ulrich Zanabria, manifiesta que entre las especies de fauna amenazadas se encuentra el pájaro del queñual y el azulito, también otras aves, y mamíferos.

Los árboles de queñua se adaptan a condiciones muy extremas de altitud en el mundo, tienen una corteza como pergamino de color rojizo que le permite contrarrestar las heladas, llegan a medir hasta un metro y medio de diámetro; en quebradas poco exploradas crecen hasta una altura de 20 metros.

El bosque, que hoy solo tiene una extensión de 4 mil 500 hectáreas, es una fuente de vida porque  desde hace muchos años sirvió y aun sirve para captar el agua de la lluvia, almacenarla y luego proveerla para los seres vivos de la zona y los habitantes de los distritos de la zona; evita la erosión del suelo y permite regular el clima.

Actualmente, los habitantes de los distritos de Polobaya, Pocsi, Chiguata, Yarabamba y Characato, cuentan con el recurso hídrico proveniente de la zona; sin embargo, buscan impulsar un proyecto de reforestación con más árboles de queñua, en un área de 100 hectáreas, para incrementar la dotación de agua.

Este bosque, uno de los tres que se encuentran dentro del área geográfica de las provincias de Arequipa y Caylloma, es amenazado por el sobre pastoreo, la quema de arbustos, pasto y sobre todo la extracción de greda por parte de personas inescrupulosas dedicadas a la minería no metálica.

Proyecto de reforestación

El proyecto de reforestación que impulsa el Sistema Regional de Áreas Naturales Protegidas (SIRANP) busca incrementar el número de árboles de queñúa en los próximos tres años con una inversión de un millón 500 mil soles.

Las plantas  para reforestar el área serán cultivadas en 30 viveros que tienen las comunidades de la zona de impacto. Durante el primer año de crecimiento serán regadas con fuentes de agua no usadas por las comunidades.

Por: Maxy Quico Benavides


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