Lady Diana: cinco cosas sin precedentes que hizo la monarquía luego de la muerte de la princesa

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La muerte de Diana de Gales hace 20 años conmocionó al mundo entero y supuso un punto de inflexión para la monarquía británica.

La aparentemente fría respuesta de la reina Isabel II tras el accidente que se cobró la vida de la princesa en París el 31 de agosto de 1997 le ocasionó duras críticas.

La monarca consideraba que el suceso debía tratarse de manera privada y familiar, y más teniendo en cuenta que Diana no era ya miembro oficial de la familia real.

Pero las reacciones de gran malestar entre la sociedad británica le hicieron romper, por primera vez, varias normas del protocolo con las que logró mostrar humanidad y cercanía hacia unos ciudadanos consternados por la muerte de la conocida como “la princesa del pueblo”.

Estos son algunos de los gestos nunca antes vistos que la monarquía británica adoptó en los días posteriores a la muerte de Diana.

► 1. El mensaje televisado de Isabel II

Demoró cinco días, pero la reina Isabel II decidió finalmente realizar un discurso televisado tras las críticas por no haber hecho públicas muestras de luto tras la muerte de Diana.

Al margen de los mensajes de Navidad, la reina sólo había hablado una vez en televisión. Fue en 1991, con motivo de la guerra del Golfo.

Y esta fue la primera vez que su discurso fue transmitido en vivo en 45 años de reinado.

Vestida de negro y frente a una ventana abierta por la que se veía una multitud concentrada frente a la entrada del palacio de Buckingham, la monarca definió a Diana como “un ser humano excepcional”.

“Yo la admiraba y respetaba por su energía y compromiso con los demás, y especialmente por su devoción a sus dos hijos. Nadie que conociera a Diana la olvidará jamás”, dijo.

► 2. La bandera británica en palacio a media asta

El estandarte real -la bandera personal de la reina- ondea cuando Isabel II está en el palacio de Buckingham, su residencia oficial de Londres.

Tras la muerte de Diana, muchos ciudadanos poco familiarizados con el protocolo interpretaron como una falta de respeto hacia la princesa el que la bandera británica -la “Union Jack”- no ondeara a media asta en palacio.

Tras muchas críticas, cuando la reina salió de Buckingham para asistir al funeral de Diana, el estandarte real fue sustituido por la Union Jack, que permaneció a media asta durante el resto del día.

► 3. El estandarte real sobre el ataúd de Diana

El estandarte real fue colocado sobre el féretro de la princesa de Gales, pese a que este símbolo sólo es utilizado con miembros de la familia real.

Diana ya no pertenecía a la misma, pues había firmado su divorcio del príncipe Carlos un año antes de su muerte.

Pero el estandarte cubrió su ataúd desde que se inició la repatriación de su cuerpo desde París hasta Londres.

El militar Charles Richie, destinado en la embajada británica en Francia en aquella época, declaró al canal Sky que fue él quien tomó la decisión de utilizar el estandarte bajo su responsabilidad, pese a saber que estaba rompiendo el protocolo.

“El embajador recibió después una comunicación oficial pidiéndole que me agradeciera la decisión poco convencional que había tomado”, dijo.

► 4. El recorrido a pie junto al ataúd de sus hijos y ex marido

Los hijos de Diana -los príncipes William y Harry-, su ex marido el príncipe Carlos, su hermano el conde de Spencer y el duque de Edimburgo siguieron a pie el ataúd de Diana durante el cortejo fúnebre que recorrió las calles de Londres hasta llegar a la abadía de Westminster.

Fue especialmente discutida la conveniencia o no de que sus hijos, de 12 y 15 años, participaran en aquel acto en el que se mostraron cabizbajos durante todo el trayecto.

“Fue una de las cosas más duras que he hecho nunca”, dijo el duque de Cambridge, quien recuerda usar su flequillo como una “manta de seguridad” durante aquel “largo y solitario paseo”.

“Sentía que si miraba al suelo con el pelo sobre mi cara, nadie podría verme”, contó en el documental de la BBC Diana, 7 days.

“No fue una decisión sencilla y fue algo así como el fruto de una conversación familiar. Había que mantener un equilibrio entre el deber y la familia, y eso es lo que hicimos”, afirmó.

Su hermano menor -quien declaró antes a Newsweek que caminar tras el ataúd de su madre era algo que “no se le debería pedir” a ningún niño- afirmó en el mismo documental no tener una opinión sobre si participar fue correcto o no, pero que mirando atrás, está satisfecho de haberlo hecho.

► 5. La reverencia de la reina ante el ataúd de Diana

Pocas veces un gesto tan pequeño tuvo tanto peso.

Al paso del féretro de Diana frente al palacio de Buckingham, la reina Isabel II inclinó levemente la cabeza como gesto de reconocimiento.

La monarca no está obligada a realizar esta muestra de cortesía ante otras personas, como sí se espera que otros lo realicen cuando la saludan a ella.

Según varios analistas, este pequeño detalle fue definitivo para contribuir a la reconciliación de muchos británicos con su Corona tras aquella fría respuesta inicial a la muerte de Lady Di.


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