Entrevista. El economista estimó que la expansión de la economía tomará fuerza en el segundo semestre de este año y el 2018 será mejor, debido a un positivo entorno internacional. Sin embargo, los retos son mantener una alta tasa del producto bruto interno en los trimestres siguientes y aumentar la inversión privada.

¿Cuál es la perspectiva de la economía para el segundo semestre?

–A partir de julio, se puede esperar un punto de inflexión, un cambio en la velocidad y tener mejores meses poco a poco. Será un poco lento, pero ya estamos saliendo adelante.

El cuarto trimestre debería ser el mejor del año, con un crecimiento superior al 3.5%, posiblemente 4%, entre octubre y diciembre.

–¿Cómo ve el panorama para el próximo año?

–El 2018 tendría que ser un buen año, mucho mejor que 2017 y 2016. ¿Cuáles son los fundamentos para ello? Un mejor contexto internacional, la economía china se mantiene fuerte; Estados Unidos está creciendo; los precios de las materias primas están nuevamente altos.

En segundo lugar, el próximo año se presentará sin efecto de El Niño Costero y Lava Jato. Debemos esperar un mejor 2018. No tengo duda que así será.

–¿Influenciará una mayor inversión pública?

–La inversión pública es la cuarta parte de la inversión privada y el gasto público corriente en bienes y servicios es la décima parte del consumo de las familias. No hay manera de que a esta economía le vaya bien solo por el lado público.

Este puede ser el acicate, el impulso, pero no puede sostener una recuperación mucho tiempo y menos con las cuentas fiscales un poco débiles.

Debemos esperar que las familias vuelvan a gastar, pero básicamente es la inversión privada la que jalará para crear nuevos empleos.

–¿Nuestro marco macroeconómico nos da los fundamentos para impulsar el crecimiento?

El esquema puramente macroeconómico es una condición necesaria para el crecimiento, pero no es suficiente. De hecho, tenemos estabilidad macroeconómica.

En los rankings mundiales de riesgo soberano, de riesgo país, por ejemplo, el Perú se encuentra muy bien catalogado. Es el país con menos riesgo en la región junto con Chile, pero no basta eso.

En lo que respecta a la inflación, que es bastante baja, estamos al mismo nivel de cualquier país del mundo en esa misma condición, pero no es suficiente.

Los temas en donde debemos profundizar más se han ido a otro lado, como reducir la deficiencia del Estado y aumentar los niveles de productividad.

Diálogo para promoverla inversión privada

El director el BCR manifestó que el Perú tiene aún muchos nichos de negocios con sectores que están subexplotados y con tasas de rentabilidad relativamente altas. “Los inversionistas privados esperan buenas señales políticas para relanzarse. Ahora, la política es central para reactivar la economía, porque la rentabilidad privada es alta, pero el riesgo también lo es”, refirió.

Cuba agregó que se debe bajar el riesgo político, lo que sería el mejor impulso para la economía. “Los diálogos y consensos son claves para disminuir el riesgo político y asegurar cierta estabilidad para invertir mejor”, aseveró.

Por otro lado, el funcionario manifestó que el precio del dólar es una variable impredecible en el mundo y el Perú no es la excepción porque está sujeto a muchas fuerzas del mercado, tanto del sector real, con las exportaciones e importaciones, como de la entrada y salida de capitales, factores especulativos y comportamiento de la autoridad monetaria.

“La función de un Banco Central, en este caso el peruano, es estabilizar justamente la volatilidad del tipo de cambio, entendiendo que la economía todavía se encuentra dolarizada”, puntualizó.

Datos

El volumen de importación de bienes de capital habría crecido 14% en julio último.

De acuerdo con el el gerente de Estudios Económicos del BCR, Adrián Armas, la inversión privada se recuperó en junio y julio de este año.

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