Nicolás Castillo

Con el fin del ‘boom’ de los metales, el otro motor para activar la economía peruana es a través de la mayor inversión pública, sin embargo, la magnitud de ingresos del país es muy limitada como para impulsar una política fiscal expansiva fuerte, concluyeron los economistas Waldo Mendoza y Hugo Perea en el Congreso Anual 2017 de la Asociación Peruana de Economía.

Mendoza, quien es presidente del Consejo Fiscal, dijo a título personal que desde el 2011 el PBI peruano comenzó a desacelerarse con el fin del ‘boom’ de los metales y otros acontecimientos externos, producto de que más del 60% de su crecimiento depende del ámbito internacional y la diferencia del local.

Por ello, el economista sostuvo que la única manera para hacerle frente a un menor impulso externo es a través de la ejecución de una mayor inversión pública. No obstante, aseguró, las cifras fiscales de hoy no son las mejores.

“Tuvimos una recuperación importante de los ingresos tributarios en las últimas tres décadas, pero se interrumpió cuando terminó el contexto externo impresionantemente favorable para la economía peruana, y desde ese entonces la recaudación no ha dejado de caer”, sostuvo.

“Con esos ingresos tributarios que están cayendo, no hay forma de hacer una política fiscal fuertemente expansiva”, aseguró.
De acuerdo con las proyecciones del Banco Central de Reserva (BCR), los ingresos tributarios del gobierno general previstos para este año son equivalentes al 13,7% del PBI, en tanto que los gastos no financieros proyectados son equivalentes al 20,2%.

Mendoza dijo que ante una coyuntura en que la contribución de los términos de intercambio no son de la misma magnitud del ‘boom’ minero, la inversión pública tiene un papel importante en el crecimiento del PBI de este y los próximos años.

El economista indicó también que el Gobierno debe optar por el destrabe, pero con algo más de modestia. “Eso de echarle la culpa al gobierno anterior por no destrabar le salpicó en la cara. No es fácil destrabar. No tiene que ver solo con la actitud del gobierno, sino también con la del sector privado”, apuntó.

REGLA FISCAL
El jueves último, el Congreso aprobó al Ejecutivo ampliar la trayectoria del déficit fiscal entre este año y el 2020, hasta reducir el déficit en su equivalente al 1% del PBI, en el 2021.

De esta manera, el déficit se amplió de 2,5% a 3% para el 2017; de 2,3% a 3,5% en el 2018; de 2% a 2,9% en el 2019; y de 1,5% a 2,1% en el 2021.

Para Hugo Perea, economista jefe para el Perú del BBVA Research, es muy difícil que el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) pueda llegar a cumplir la Ley de Responsabilidad y Transparencia Fiscal (LRTF) de llevar el déficit a 1% del PBI en el 2021.

Perea aseveró que dada la caída de los ingresos tributarios, el gasto público se tendría que contraer para alcanzar las metas de déficit que prevé el Gobierno.

De esta manera, indicó que de no poder cumplirse con el compromiso de reducir el déficit fiscal a 1% en el 2020, la deuda pública se acercaría a niveles del 30% del PBI, a pesar de que la LRTF le dice al gobierno no exceder ese límite.

“Lamentablemente vemos una probabilidad de entre 35% y 40% de que la deuda pública exceda ese límite a partir del 2018 hacia adelante”, manifestó.


LEAVE A REPLY