HÉCTOR MARÍN | FERNANDO LÁZARO | ISABEL MUNERA Madrid | El Prat de Llobregat

El rechazo de los trabajadores de Eulen del aeropuerto de El Prat a la propuesta de la Generalitat obtuvo una rápida respuesta por parte del Ejecutivo. El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, anunció este jueves la convocatoria de un gabinete de crisis con el Ministerio del Interior para este viernes, ante una situación «terrible» y que «supone un salto cualitativo y cuantitativo enorme».

El titular de Fomento aseguró que el Gobierno va a tomar «todas las medidas que sean necesarias» para «garantizar la seguridad y el orden público» y minimizar los efectos negativos de la huelga indefinida prevista para el lunes. De momento, según explicaron ayer a EL MUNDO fuentes de la seguridad del Estado, ya se ha ordenado «reforzar el servicio» que la Guardia Civil tiene desplegado en El Prat. Una medida no radical, pero con una futura proyección que implicará la asunción del control de la seguridad del aeropuerto.

Durante su comparecencia tras conocer que los empleados de Eulen no habían aceptado finalmente los 200 euros extra en 12 mensualidades que la empresa se comprometía a pagarles, De la Serna arremetió con dureza contra los huelguistas.

Tras hacer un balance del conflicto, el ministro aseguró que se ha llegado a «una situación terrible» e «inasumible» por parte de Eulen. De la Serna consideró que mientras la empresa ha hecho todo el esfuerzo posible incrementando su propuesta inicial en un 660%, los trabajadores sólo han recortado sus pretensiones un escaso 10%.

Además, afirmó que le resulta «inexplicable» que se pueda rechazar una propuesta como la planteada por la Generalitat, que supone un incremento del 18% para los nuevos empleados, y que el comité de empresa siga defendiendo una subida del 27%, que es lo que supondría que Eulen aceptara pagarles 250 euros mensuales en 15 pagas como reclaman (o 312 euros en 12).

Tras el rechazo de la plantilla de Eulen a la propuesta de mediación del ‘Govern’, el comité mantiene tanto los paros parciales previstos para hoy viernes y el domingo, así como la huelga indefinida de 24 horas convocada a partir del lunes.

La Guardia Civil refuerza el servicio

La decisión de la plantilla abre ahora la puerta a que la Guardia Civil asuma el control de los filtros de seguridad tras haber reforzado el servicio.

Las fuentes consultadas por este periódico entienden que si la situación de huelga se prolonga o se endurece y las filas de turistas se siguen produciendo, la Guardia Civil tendrá que tomar las riendas. Entienden que un aeropuerto como el de El Prat no puede quedar bloqueado y que el efecto y la imagen internacional es terriblemente dañina para España y para uno de sus sectores productivos más importante: el turismo.

Como apuntan estas mismas fuentes, si este escenario se produjera en otra comunidad, es más que probable que se hubiera dado el paso ya y no se hubiera dejado que la situación se enquistara aún más. Pero en esta ocasión está pesando mucho en las decisiones del Departamento de Interior la actual situación política que se vive en Cataluña.

Se pretende evitar que el sector autodenominado soberanista pueda «vender» la imagen de que la Guardia Civil «toma» el aeropuerto barcelonés como una medida «represora» por parte del Estado. Por eso, Interior está tratando de actuar con la precisión de un cirujano.

Los efectos del conflicto en El Prat comienzan a llegar a otros aeropuertos. UGT convocó este viernes paros parciales en los aerodromos de La Coruña y Santiago de Compostela a partir del 20 de agosto como protesta contra “unas precarias condiciones y un modelo basado en la competencia de precios”.


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