Francisco Ayala Silva/ La Prensa Libre. Las pupusas originales eran de queso y chicharrón. Actualmente pueden ser de camarón, pescado, calabaza, ayote, frijol, espinaca, entre otros ingredientes. La masa, comunmente hecha de maíz, ahora se hace también de arroz.

Este es el plano nacional de El Salvador. Es una tortilla de maíz tradicionalmente rellena de queso, chicharrón hecho pasta, ayote, frijoles refritos, y queso combinado con loroco, que es una flor comestible y aromática nativa de ese país centroamericano.

Su nombre, según el Diccionario de la Real Academia Española, viene de la palabra nahuat “pupushawa”, que significa “hinchado”.

La pupusa se originó en la región de Mesoamérica, que comprende desde el sur de México hasta Costa Rica. En esta región grande y bella se dio la llamada “Cultura del Maíz”.

Según el Consejo Nacional para la Cultura y el Arte de El Salvador es imposible determinar el lugar exacto donde se originó la pupusa, pero es en El Salvador donde se le adoptó como plato nacional y se produce de manera industrial.

La Asamblea Legislativa de El Salvador decretó que cada segundo domingo de noviembre es el “Día Nacional de la Pupusa”.

Para hacer una deliciosa pupusa, se debe amasar la harina de maíz blanca con agua hasta quedar en su punto; se combinan dos cucharadas de masa y se hace una bola y se va aplanando. En el medio se coloca una cucharada de relleno. Entonces se lanza a una superficie metálica caliente cubierta con aceite o a un comal, que en Mesoamérica es un disco de barro que sirve para preparar alimentos.

En Centroamérica la pupusa es un platillo para ricos y pobres. Se sirve con curtido, que es una repollo y zanahoria picado finamente, mezclados con vinagre, cebolla y sal. También se le agrega la salsa, que es una combinación licuada de tomate rojo, cebolla, pimentón, orégano, sazonador, caldo de pollo, agua y sal.

Actualmente se le prepara de calabaza, espinaca, pescado o camarón.


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