Lourdes Baeza

Las nuevas medidas de seguridad tras los violentos choques de los últimos días se aprecian especialmente en la Puerta de los Leones, donde ahora se erige un gran portal metálico del que penden las cámaras de videovigilancia instaladas de madrugada.

El Gobierno israelí no dio detalles sobre el refuerzo del control, pero según informó el Canal 10 de televisión, se trata de un sistema de videovigilancia inteligente especialmente diseñado para detectar personas que porten armas, y existe la posibilidad de que sustituyan a los arcos detectores instalados el 16 de julio en las entradas de la Explanada de las Mezquitas y que motivaron las protestas.

“[Israel] no tiene derecho a instalar detectores de metales porque tener soberanía sobre la Mezquita de Al Aqsa es nuestro derecho”, insistió Abbas desde Ramala. El Waqf (autoridad de custodia de los santos lugares musulmanes de Jerusalén), el Consejo Supremo Musulmán y el gran muftí de Jerusalén hicieron público un comunicado para reiterar que no aceptarán ninguna nueva medida de seguridad que venga de Israel en la Explanada de las Mezquitas, ya sean registros, detectores de metales o cámaras. “Reiteramos nuestro rechazo total a los arcos electrónicos y a todas las nuevas medidas de la ocupación que traerán cambios en el statu quo histórico y religioso de Jerusalén”, rezaba el texto.

Las autoridades religiosas mantienen el boicot a esas medidas impuestas por Israel tras el asesinato de dos policías en 14 de julio, y un día más, los musulmanes rezaron este domingo en la calle.
También continuaron los enfrentamientos, redadas y arrestos en Jerusalén Este y Cisjordania. De madrugada, las fuerzas israelíes detuvieron en diferentes ciudades palestinas a 29 miembros de Hamás, incluidos varios altos cargos de la organización islamista. Según un comunicado del Shin Bet (el servicio de seguridad interior israelí) citado por varios medios, se trató de una operación preventiva “para evitar una escalada de violencia”.

Esfuerzos diplomáticos

El Consejo de Seguridad de la ONU analizará este lunes a puerta cerrada lo sucedido en los últimos días. A pesar de los contactos diplomáticos mantenidos por Israel, la Autoridad Palestina y Jordania junto a terceros países en busca de una solución al conflicto, no se ha logrado calmar la situación. La instalación de cámaras de seguridad en el exterior de la Explanada ya fue objeto de controversia en el 2015 y en aquella ocasión, Israel ya desistió de sus planes de instalarlas.

Los diplomáticos de varios países árabes subieron este fin de semana el tono de sus declaraciones para condenar lo que está sucediendo en la Ciudad Santa El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, condenó “el uso excesivo de la fuerza” por parte de las fuerzas de seguridad israelíes en los enfrentamientos del pasado viernes en Jerusalén Este, en los que murieron tres jóvenes palestinos.

La Liga Árabe acusó este domingo a Israel de estar “jugando con fuego” en la gestión de esta crisis. “Jerusalén es una línea roja (…) Israel está empujando a la región a una espiral muy peligrosa, adoptando políticas y medidas que no sólo afectan a los palestinos sino que generan sentimientos en cada árabe y musulman”, dijo el Secretario General de la Liga árabe, el egipcio Ahmed Abul Gheit.


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