El swing es un estilo de jazz que nació durante la década de los ’30 (los años 1935-45 son conocidos como “la era del swing”) y que se caracteriza por un aumento en la cantidad y variedad de instrumentos utilizados para formar las llamadas “Big Bands”, como, por ejemplo, las deBenny Goodman, Glenn Miller, Woody Herman, Count Basie o Duke Ellington.

El swing se gestó a lo largo de los años 30, y hacia el 1935 se había consolidado como un estilo dominante de la música popular en los Estados Unidos y una parte aceptada del vocabulario jazzístico, evolucionando desde la anterior “sweet music”. Un evento fundamental en la popularización del swing fue un concierto de la banda de Benny Goodman realizado en el Carnegie Hall, a principios del 1938. Este concierto, considerado uno de los más importantes en la historia del jazz, dio lugar como ningún otro a la “swing fever “, todo un fenómeno social que quedó integrado en la historia de la música norteamericana.

Si bien el impulso de las big bands duró hasta entrada la Segunda Guerra Mundial, los efectos económicos de esta no tardaron en notarse. Muchos músicos tuvieron que participar en la guerra, y las imposiciones del clima bélico obligaban a recortar costes y tamaño de las bandas. Para cuando la guerra terminó, la era del swing estaba entrando en crisis. Pocas bandas permanecieron activas posteriormente, entre ellas notablemente la de Duke Ellington. La música popular pasó a estar dominada por los “crooners”, cantantes que se apoyaban en un sonido orquestal. La audiencia de jazz, por otra parte, volvió su atención hacia el bebop, un estilo radicalmente innovador y menos comercial. También, el sonido big band acabó evolucionando en el jump blues, que acabaría influyendo, en la década siguiente, en un género tan popular como el rock and roll.

Una big band típica incluye tres o cuatro trompetas, dos o tres trombones, clarinetes y saxofones (dos contraltos, dos tenores y un barítono), y una sección de ritmos formada por piano, bajo, guitarra y batería.

El swing era una música compuesta, aunque con un pequeño espacio para la improvisación, y cuidadosamente orquestada, estableciendo menudo fuertes contrastes entre los metales (trompetas y trombones) y los instrumentos de caña (clarinetes y saxofones). Se tocaba con suavidad y con un leve rubato (o “swing” rítmico), aunque con una cuidadosa precisión de conjunto.

Otra característica del estilo del swing es el riff, una frase melódica o armónica que se desplaza de sección en sección.

Fueron los músicos negros quienes desarrollaron el estilo del swing, pero también hubo compositores blancos que contribuyeron al desarrollo de este estilo. Louis Armstrong y la orquesta de Fletcher Henderson 1924 fueron los que el fusionaron el swing con el jazz.

También se llama swing al estilo de baile acompañado por la música swing. Este estilo surge inicialmente en los estados del sur de EEUU como formas improvisadas de pasos de baile sobre los estilos musicales de ragtime, jazz y dixieland.

Más tarde, durante la predepressió económica, las comunidades afro-americanas de Chicago, New Orleans y Nueva York empezaron a bailar una música que sintetizaba los estilos de ragtime, jazz y Charleston, creando un nuevo baile llamado Lindy Hop con pasos de nueva creación pero también con pasos heredados de otros bailes, como el Charleston, el Texas Tommy, el Big apple, el Breakway, etc. Uno de sus principales fundadores fue Frankie Manning.

El Lindy hop es el precursor de todos los estilos que le siguieron durante los años 40 y 50, como el Swing moderno, el Boogie-Woogie y el Rock and Roll, y los subestilos como el Balboa, el Jitterbug, el Ballroom Swing, el Ballroom jive, y el West Coast Swing.

Estos tipos de bailes han sido la aportación estadounidense en el mundo del baile.


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