Mi Primo Vinny es una comedia de 1992 que trata sobre los intentos hilarantes de un abogado novato, Vincent LaGuardia Gambini (interpretado por un genial Joe Pesci) de defender a dos jóvenes neoyorkinos (uno de los cuales es su primo), acusados erróneamente de cometer un robo y asesinato en un pueblo rural de Alabama.

Gran parte del humor en Mi Primo Vinny se genera debido a las diferencias entre la actitud, poco convencional, de los italoamericanos Vinny y su prometida Mona Lisa Vito respecto al carácter más reservado y tradicional de la gente de Alabama.

La película fue un éxito comercial, más grande de lo anticipado, pese a ser un proyecto de presupuesto modesto. Le mereció a Marisa Tomei un polémico Oscar como Mejor Actriz de Reparto y disfrutó de críticas muy favorables como película cómica. Sin embargo, también destaca debido un hecho que puede pasar desapercibido para la audiencia en general: su acertado manejo de la práctica de la abogacía en el sistema legal estadounidense.

“La película es cercana a la realidad incluso en sus detalles. Parte de porqué el filme tiene tal permanencia entre los abogados es porque, a diferencia de, digamos, Algunos Hombres Buenos, todo lo que sucede en la película podría pasar – y usualmente pasa – en un juicio.”
Mi Primo Vinny

Al referirme como acertado a su retrato de la práctica legal estadounidense, no me refiero a detalles específicos del procedimiento (aún y cuando también es bastante correcto, salvo errores como que Vinny no podría representar a ambos acusados, pero que se puede tomar como una libertad creativa justificada). Mi Primo Vinny sobresale debido a que tiene una riqueza inusitada en cuanto a consejos y técnicas validas dentro de la práctica legal estadounidense. Es incluso recomendada por jueces y profesores universitarios.

Entre las partes destacadas de Mi Primo Vinny que son mencionadas constantemente en blogs y páginas de internet de abogados estadounidenses reales, están las escenas donde Vinny interroga a los tres testigos principales de la fiscalía.

El primer testigo, el señor Tipton, es el único que se muestra combativo. Vinny demuestra que su testimonio es inválido siendo un poco agresivo y basándose en el tiempo que tarda el testigo en cocinar sémola, lo cual afectaría su disponibilidad para observar confiablemente los hechos del crimen. Previamente Vinny ha hablado con gente local acerca de la preparación de la sémola. Vinny juega con el orgullo que el señor Tipton tiene en sus habilidades culinarias y después invalida su testimonio, haciéndolo quedar en un bien merecido ridículo (“¿De alguna manera las leyes de la física dejan de funcionar en tu cocina?”). En ocasiones mostrándole a un testigo que el abogado conoce todo tipo de cosas, lo hace dudar y mostrarse más cooperativo.

Mi Primo Vinny

El segundo testigo es el señor Crane. Vinny deshecha su testimonio evidenciando gradualmente los objetos que obstruyen la vista de la ventana desde la cual el testigo observo el crimen. Hace que el testigo reconozca la suciedad de la ventana y cuente los árboles y arbustos entre su punto de vista y la escena del crimen. Después repite estos hechos a su favor de manera lenta y elegante, mostrando fotografías una por una. Esta es una técnica usada a menudo por abogados reales: identificar los hechos a su favor y hacer énfasis en ellos a través de la repetición y desacelerando el ritmo del discurso.

El tercer testigo es la señora Riley. Vinny demuestra que la vista de la dama anciana no es la adecuada para poder identificar a los acusados como culpables. Vinny se muestra especialmente amable con ésta testigo. Nos hace ver que en ocasiones se puede lograr más con un toque delicado que mostrándose agresivo.

Mi Primo Vinny juega con el hecho de que Vinny no destaca por su conocimiento de la ley (incluso su prometida la da un par de lecciones al respecto), pero se puede aprender de él cómo usar el pensamiento legal dentro del complejo mundo del ejercicio de la abogacía real. Vinny está dotado de una habilidad innata para entrevistar clientes, reunir hechos, preparar una teoría del caso, como negociar, saber cuándo hacer una pregunta y cuando permanecer callado, como interrogar a un testigo con firmeza pero con carisma para evidenciar las debilidades en su testimonio. Todas estas son herramientas prácticas para los abogados reales.

Mi Primo Vinny

Mención aparte merece el retrato de las otras partes con incumbencia en el caso, principalmente el juez Chamberlain Haller (interpretado por Fred Gwynne, conocido por dar vida a Herman Monster) y el fiscal de distrito Jim Trotter lll (Lane Smith). Esta es una película sin villanos. El juez no es corrupto. Es muy correcto y muy estricto, pero es justo. El fiscal es aún más justo. Por cierto, la declaración de apertura al inicio del juicio de este último es considerada como ejemplar, al ser corta y muy efectiva, lejos de la imagen malévola y grandilocuente del fiscal que el cine y televisión usualmente retratan.

Finalmente, una reflexión que encontré al realizar mi breve investigación para este articulo es que el antagonista real en esta película es la incertidumbre del sistema legal de cortes estadounidense, aún y cuando los implicados en el sistema (policías, abogados, testigos, jurado fiscales y jueces) pueden ser bien intencionados. ¿Qué hubiera pasado con los acusados si Vinny no contara con el talento en bruto para ser un gran abogado?

Después de todo, Mi Primo Vinny parte del hecho de dos personas que se tuvieron la mala fortuna de encontrarse en el lugar y momento incorrectos, y eso bastó para que ocurriera una posible injusticia.


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