Marcela Mendoza Riofrío

El consumo de televisión está migrando hacia Internet y no solo lo hace con proveedores formales, como Netflix, sino a través de portales que distribuyen material pirata. Según la organización Alianza contra la Piratería de Televisión Paga, en el país se calcula que este tipo de consumo crece en forma exponencial y ya tienen más de un millón de usuarios.

La Tv paga (transmitida vía cable o satélite) tradicionalmente tenía como competidor al informal que vendían conexiones ilegales usando equipos (decodificadores) o cable robado, pero ahora tienen como un fuerte rival el consumo vía Internet, y no solo al distribuidor legal, sino al ilegal, lamentó Gian Marco Asencio, gerente legal de Directv.

En el país, detalló, se calcula que al cierre del 2016 existían 2,7 millones de clientes que consumían video de manera formal. Según Osiptel, la cantidad de conexiones vía cable o satélite cerraron el año pasado en 1,7 millones, de los cuales más de 1,3 millones tienen contratado el servicio de Movistar, arriba de 250 mil usan Claro, similar cifra en Directv y el resto sería proporcionado por más 400 empresas distribuidores a nivel nacional.

Si comparamos ambos indicadores podríamos inducir que el resto de conexiones (que no usan cable ni satélite) serían a través de proveedores de contenido online, los cuales abarcan desde Youtube hasta Netflix y FoxPlay.

Si bien estas cifras nos podrían parecer positivas, pues reflejan un sostenido crecimiento del mercado, no son del todo alentadoras pues la piratería se mantiene con un 50% de penetración: por cada conexión legal hay un usuario ilegal. La gran diferencia es que ahora, de esos otros 2,6 millones de conexiones ilegales estimadas, al menos un millón se dan vía PC o smartphone, accediendo a portales que distribuyen contenido pirata por Internet.

MÚLTIPLES ACCESOS
​Asencio reconoce que los hábitos de consumo de video están cambiando. Un consumidor promedio, que tiene contratado los servicios de uno o dos proveedores de tv paga, también consume material audiovisual desde su PC y está suscrito a servicios de contenido streaming para poder ver sus programas, películas o partidos de fútbol vía el smartpone. El problema es que ese mismo consumidor “formal” si miramos su conexión en el hogar también se comporta como consumidor “informal” cuando accede a Internet.

De acuerdo a los estudios elaborados por Netnames y citados por Alianza en su informe anual para el 2016, hay en el país más de ocho millones de consumidores de video en línea formales y cerca de 3 millones informales.

Asencio advierte que, como existen muchos consumidores mixtos, los cálculos en cifras de piratería en línea son solo aproximados y los diferentes operadores del sector coinciden en calcular que la proporción es 3 a 1, es decir de cada tres consumidores en línea, uno está consumiendo material pirata. Y la proporción, lamentó, está creciendo en forma exponencial.


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