Para blancos con capacidad para encajar golpes. Déjame salir

Lo mejor: su extrema ferocidad satírica.

Lo peor: no poder verla en su entorno ideal, un atestado cine de Harlem.

Por si alguien lo dudaba, el género más capacitado para descifrar nuestra realidad no es la comedia romántica, sino, de nuevo, como en los años de incubación del Huevo de la Serpiente, el terror. En su debut como director, el actor Jordan Peele exige que no seamos obvios: este giro macabro a la situación germinal de ‘Adivina quién viene esta noche’ (Stanley Kramer, 1967) no lanza sus envenenados dardos a quienes llevarían a Trump al Despacho Oval, sino a la hipocresía liberal de los que, presumiendo de sus votos a Obama, lidiaban en su interior con una turbulenta envidia de pene (negro).

Un prólogo brillante en forma y fondo –con tan buen manejo de la caligrafía de la inquietud como el de ‘It Follows’ (2014)– da paso a una sátira sórdida que no teme escalar hacia el golpe de efecto pulp, después de haber exprimido el potencial intranquilizador del sonido de una cucharilla removiendo una infusión en taza de porcelana. El desenlace no se anda con chiquitas: no hablemos de problema racial cuando la expresión apropiada sería la de guerra a muerte racial.

Por Jordi Costa

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