por Fabio Rodríguez Bernuy

 

Clásicos de Arquitectura: Residencial San Felipe / Enrique Ciriani, Mario Bernuy, Jacques Crousse, Oswaldo Núñez, Luis Vásquez, Nikita Smirnoff, © Fabio Rodríguez
© Fabio Rodríguez

 

El conjunto residencial San Felipe, diseñado y construido por el equipo de arquitectos de la Junta Nacional de la Vivienda en el periodo 1962-1969, se ubica en un terreno de 27 hectáreas del distrito de Jesús María en Lima, Perú. Considerada una de las obras de infraestructura más importantes del primer gobierno de Fernando Belaúnde Terry, esta unidad vecinal supo traducir el ideario moderno de la época a través de una estrategia proyectual que concilia los conceptos urbanos tradicionales y los postulados de una incipiente modernidad en el Perú.

El continuo crecimiento demográfico de la capital, producto del fenómeno migratorio iniciado en los años cuarenta, hizo que el Estado tomara acción a través de diversas políticas de vivienda social y colectiva inscritas en el Plan de Vivienda de Lima. En este contexto se impulsó la construcción de grandes unidades vecinales, proyectos urbanos que pondrían en práctica los nuevos conceptos de modernidad acuñados en Europa y Estados Unidos que se venían trabajando en distintos países de Latinoamérica. A diferencia de antecesoras como la UV3 o Matute, la Residencial San Felipe estuvo dirigida a la clase media, se ubicó en un terreno de alto valor económico y fue construida en base a las propuestas de hasta tres equipos distintos de jóvenes arquitectos peruanos.

Cortesía de Carlos Palomino Medina

Cortesía de Carlos Palomino Medina 

© Servicio Aerofotográfico Nacional
© Servicio Aerofotográfico Nacional
 

La primera versión del proyecto, diseñada por Enrique Ciriani y Mario Bernuy, fue construida en el extremo suroeste del terreno y plantea un núcleo de vivienda que contiene 268 domicilios repartidos en tres tipologías distintas: flats en torres, departamentos dúplex en volúmenes de cuatro alturas y casas de dos pisos adosadas en grupos de tres. La propuesta consiste en la distribución perfectamente simétrica de cuatro edificios de 14 niveles insertados en los vértices de una plaza cuadrada denominada ágora. Los recorridos peatonales se generan a través de calles elevadas que bordean al ágora, facilitando la comunicación entre vecinos y la creación de una comunidad. Conceptos de este proyecto como la fachada libre, las ventanas corridas y la promenade architecturale hacen clara referencia a la primera modernidad de Le Corbusier.

Cortesía de Carlos Palomino Medina
Cortesía de Carlos Palomino Medina
 
© Robert Troy
© Robert Troy
 

Durante la construcción de esta primera propuesta, el gobierno determinó que era necesario realizar un segundo proyecto que permita generar una mayor cantidad de viviendas a menor costo. Los arquitectos Jacques Crousse y Oswaldo Núñez asumieron el encargo en 1964 y plantearon una propuesta que incluía un total de cerca de 1400 viviendas, grandes áreas verdes de esparcimiento y un centro cívico-comercial unidos por una gran calle peatonal elevada. El centro cívico, además de ofrecer los servicios básicos educacionales, comerciales y de servicios, presentaba una torre de 30 pisos de espacios comerciales para una entidad particular o del Estado. A pesar de no haber sido construida en su totalidad por cuestiones presupuestales, este planteamiento sirvió de base para la última versión del proyecto.

© Fabio Rodríguez
© Fabio Rodríguez
 
© Fabio Rodríguez
© Fabio Rodríguez
 

La tercera versión estuvo a cargo de los arquitectos Luis Vásquez y Víctor Smirnoff, quienes plantearon un incremento a 1631 unidades de vivienda y la eliminación, por razones económicas, de la calle elevada que daba unidad al conjunto. Destacan tres tipologías en la propuesta construida: Los edificios sobre pilotes de 11 niveles (cinco dúplex), planteados por Vásquez; los edificios de cinco niveles con patio central (un flat y dos dúplex superpuestos), planteados por Páez; y las torres de 15 pisos con comercio en el primer nivel, planteados por Smirnoff. La distribución de estos edificios en el conjunto residencial genera espacios urbanos de escalas variadas, pensados como una ciudad apartada del tejido metropolitano.  

Cortesía de Carlos Palomino Medina
Cortesía de Carlos Palomino Medina
 
© Fabio Rodríguez
© Fabio Rodríguez
 

De acuerdo al arquitecto Sharif Kahatt (2015), la residencial San Felipe “se puede leer como un collage de ideas de modernidad, identidad y progreso cultural latinoamericano híbrido, como una experiencia monumental para los habitantes de Lima”. Significó para la época una nueva manera de habitar la ciudad, un símbolo del país moderno que anhelaba el Estado y que buscaba forjar a través de una arquitectura de vivienda colectiva de calidad.

© Pool Porta
© Pool Porta
 
  • Arquitectos

  • Ubicación

  • Arquitecto a cargo (primera versión 1962-1964)

    Enrique Ciriani, Mario Bernuy

  • Arquitectos a cargo (segunda versión 1964-1965)

    Jacques Crousse, Oswaldo Núñez

  • Arquitectos a cargo (tercera versión 1965)

    Luis Vásquez, Víctor Smirnoff

  • Promotor

    Junta Nacional de Vivienda

  • Área

    231124.4 m2

  • Año Proyecto

    1969

  • Fotografías

    Fabio Rodríguez

    , Cortesía de Carlos Palomino Medina, Servicio Aerofotográfico Nacional, Robert Troy, Luciana Miotto,

    Pool Porta

Bibliografía:
Kahatt, Sharif (2015). Utopías construidas. Las unidades vecinales de Lima. Lima: Fondo Editorial PUCP.
Palomino, Carlos (2009). Henri Ciriani. Residencial San Felipe: La Calle Aérea. Universidad de Cuenca.


LEAVE A REPLY