Muchos de nosotros no podemos pensar en salir por las mañanas de nuestras casas, sin antes desayunar un plato de cereal, uno huevos revueltos, unos hot-cakes, fruta, café o un jugo. Pero este ritual mañanero, no siempre existió. Entonces ¿cómo se inventó el desayuno?

Antes del año 1500, es común leer sobre fiestas y banquetes, generalmente en la tarde o noche, que podían durar hasta dos días. Conocemos la etiqueta y los platillos que se servían, tanto en las mesas de la realeza como en las casas de los pueblos, pero casi nunca se hace referencia a la primera comida del día. Los historiadores creen que a finales de la época medieval, muchas personas no desayunaban.

Se han encontrado evidencias, en los libros de familias nobles y de la alta burguesía, donde se especificaba quién podía desayunar y quién no. Generalmente el desayuno estaba reservado para las personas de alto nivel, como oficiales, damas y doncellas, decanos, caballeros, monjes, entre otros. Convirtiendo al desayuno en todo un privilegio.

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En lugar de realizar tres comidas al día, la gente medieval estaba acostumbrada a comer solamente dos veces al día. La comida principal, tenía lugar entre las 10 y media y las 11 de la mañana, y la cena alrededor de las cuatro de la tarde. En varios libros y documentos del siglo 16, el desayuno empieza a hacer su aparición. En el libro “Dietario de la Salud” (1542), Andrew Boorde declara que “un trabajador puede comer tres veces al día [incluyendo el desayuno], pero que dos comidas son adecuadas para un hombre que no trabaja”.

Sin duda en esa época el desayuno era una comida para unos pocos. También se ha visto que el desayuno se veía como un tipo de medicina para cuando una persona estaba vieja o muy enferma. Se sabe que en 1305, el rey Eduardo I, a sus 65 años, tenía un cocinero que su único trabajo era preparar desayunos para el rey. En el año 1602, vemos que las recomendaciones cambian; el medico William Vaughan aconsejaba: “Coma tres comidas al día, hasta llegar a la edad de 40 años.”

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¿En qué consistía el desayuno en esa época?

En la época medieval el desayuno clásico, consistía en pan, queso y cerveza. Aunque muchos preferían solamente el “desayuno líquido”, es decir, cerveza o vino. Las personas de la nobleza, desayunaban además mantequilla, huevos, pescado salado, arenque ahumado, carne hervida o cuello de cordero.

En el siglo 16, la mantequilla empezó a popularizarse, convitiendose en una excelente adición a la hora del desayuno. Se añadían ciertas hierbas a la mantequilla para brindarle propiedades, por ejemplo, se pensaba que la salvia ayudaba a mejorar el ingenio, así que la mantequilla con salvia era muy común es esa época.

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¿Por qué se dio el cambio?

Antes del año 500, solo algunas personas consumían algún tipo de desayuno. El cambio se dio en el siglo 16, donde el desayuno se convirtió en la norma, no en la excepción. Algunos historiadores atribuyen el cambio a la Reforma, mientras que otros a la mayor disponibilidad de alimentos. Probablemente la razón más acertada, es el cambio en los patrones de empleo; en la Edad Media inicial, la mayoría de la gente organizaba su propio tiempo, no eran empleados.

En el siglo 16, cada vez más hombres trabajaban para otras personas, durante un número determinado de horas. Una ley de 1515 declaraba que, “entre mediados de marzo y mediados de septiembre, la jornada de trabajo de los artesanos y obreros debía comenzar a las cinco de la mañana y continuar hasta las siete u ocho de la noche, con sólo una hora y media para la comida”. La consecuencia es el desayuno; si un trabajador no podía comer hasta las siete u ocho de la noche, seguramente iba a tener hambre si comía a la hora medieval tradicional de las 11 de la mañana. El cambio, basado en el trabajo, fue principalmente un fenómeno urbano.

Después de aprender está historia, le doy un nuevo sentido al dicho: “Desayuna como rey, come como príncipe y cena como plebeyo”.


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