El Banco Central de Reserva (BCR) anunció una reducción de 25 puntos en la tasa clave de la política monetaria y la dejó en 4% para el mes de mayo. Es el primer recorte de la autoridad monetaria en poco más de dos años.

El BCR señaló que el nivel de la tasa es compatible con una inflación que converge al rango meta (entre 1% y 3%) durante el 2017 y tomó en cuenta la reversión de los choques de oferta que afectaron a los precios en el primer trimestre. Asimismo, consideró que el crecimiento de la actividad económica “ha continuado desacelerándose en los últimos meses, con un ritmo por debajo de su potencial”.

¿Cómo tomar el recorte comunidado por el BCR y qué decisiones podría adoptar posteriormente? El Comercio analizó el tema con dos especialistas, quienes entre otras cosas consideraron que el ente emisor podría realizar nuevos recortes en la tasa de interés de referencia.

Javier Gutiérrez
Vicepresidente de Estrategia de Inversión de Credicorp Capital

Si bien un incremento del gasto público y de los precios de exportaciones hacen menos necesario el estímulo monetario, el BCR puede haber considerado que el impacto de estas variables era insuficiente para revertir la desaceleración económica del país debido a que estos impulsos presentan riesgos, lo cual podría aminorar su efecto sobre la actividad. Así, en el caso de la mayor inversión pública, el mayor riesgo que enfrenta es la velocidad de ejecución lo cual podría postergar su efectos hasta el próximo año, mientras que en el caso de los precios de exportaciones estos dependen de la coyuntura global que puede verse afectada por un sinnúmero de razones. Por estas razones, para complementar el efecto positivo de estos impulsos, el BCR consideró pertinente incrementar su estímulo monetario.

Dada la reducción de tasa a un 4%, el tenor de la declaración es ‘dovish’ pues abre la puerta a que se den recortes adicionales de tasa de interés en caso que la actividad económica siga siendo débil. Recordemos que uno de los principales determinantes de la inflación es la brecha del producto, la cual se encuentra negativa debido a que el crecimiento estimado es menor al potencial.

Entonces, el BCR prefiere mantener sus opciones abiertas para realizar mayores recortes dependiendo de la información que reciba en los siguientes meses. Si la actividad económica se mantiene débil y el efecto del mayor gasto público y términos de intercambio son insuficientes, es muy probable que consideren realizar recortes adicionales.

Henry Alvarez Pinto
Gerente de Estudios Económicos de Maximixe

Era necesario el estímulo monetario. La reducción de la tasa responde a la necesidad de reactivar la demanda interna en su componente privado que es el único capaz de revitalizar la alicaída economía. El BCR sabe que el mayor gasto público por efecto de la reconstrucción tiene un carácter ejemplar más que vital, puesto que incide en poco menos del 5% del PBI, y por el lado exportador, es un hecho que el efecto soporte de las exportaciones mineras se va a licuar más pronto que tarde por más que los precios de los metales logren un nuevo período alcista. Por ello, al decir que espera mayor gasto público y mejores términos de intercambio, pronostica señales de mejora pero lo que realmente urge para voltear la tendencia a la baja es el robustecimiento del consumo y la inversión privada.

El ente emisor está adoptando una postura pragmática. Hasta hace poco las circunstancias parecían manejables, el principal riesgo inflacionario estaba dado por el ‘shock’ de oferta propiciado por el impacto adverso de El Niño costero en el abastecimiento de alimentos, y era lógico pensar que tras disiparse el evento catastrófico estos precios volverían a la normalidad. Sin embargo, se ha abierto un nuevo frente que es el de la inflación importada traducida en el traspaso del alza del tipo de cambio sobre los precios al consumidor, este efecto por ahora parece leve pero todo apunta a que en el segundo semestre podría amplificarse. Ante dicha situación, el BCR tiene que estar muy cauto porque si la demanda presiona y el tipo de cambio se dispara, la probabilidad de una tasa por encima de 3% crece considerablemente.

Es probable que el BCR esté apostando por la cautela en un entorno en el que las tasas internacionales están al alza, por ello no quiere dar señales de relajamiento. No obstante, el mercado ya viene descontando entre dos y tres recortes este año. Lo que sucede es que cuando los emisores deciden mostrar al mercado que adoptarán una política monetaria más flexible, lo normal es que apliquen sucesivos recortes para consolidar su postura y con ello el mercado tienda a asimilar los recortes con prontitud. El BCR lo hizo en el 2015 cuando bajo la tasa en cinco oportunidades sucesivas para que el mercado internalice el choque de manera pertinente.

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